Aceptar

Aceptar es una de las acciones más difíciles para el ser humano. No implica simplemente recibir algo, sino la responsabilidad por las consecuencias que devienen de la aceptación.

Por: Josefo

Aceptar

1.Recibir voluntariamente algo que se le ofrece o propone.
2.Aprobar, admitir o dar por bueno.
3.Mostrarse conforme o tolerante con alguien o algo aunque no guste, no satisfaga o no convenza.

“Sí, acepto”, y vivieron felices para siempre.

Aceptar es, desde mi punto de vista, una de las acciones más difíciles para el ser humano. Aceptar no implica simplemente la acción observable: el recibir algo, dar algo por bueno, o mostrarnos conformes; aceptar lleva implícita una carga moral, una responsabilidad por las consecuencias que devienen de la aceptación.

Aceptar un empleo

Actualmente, por ejemplo, en términos laborales el entorno no es sencillo: hay menos empleos (bien o mal remunerados) que personas desempleadas.

Las personas que buscan empleo, en su gran mayoría buscan dedicarse a algo que de forma genérica les pueda ofrecer dos beneficios: que sea algo que les guste, que les permita desarrollarse profesionalmente, y que también les remunere lo suficientemente bien para vivir decorosamente. Es muy común que las personas no acepten un empleo si éste no les ofrece alguna de las dos características anteriores.

Aceptar la realidad

Pero tal vez sería mejor si aceptáramos que la situación económica actual no es la más próspera, y deberíamos aceptar empleos mal pagados y en los que tal vez no tengamos proyección de futuro.

No es que yo esté a favor de eso que escribí o que sea una propuesta de solución, pero he de confesar que he conocido personas (profesionistas, por ejemplo) que habiendo comenzado en empleos haciendo con actividades que nada tenían que ver con su formación académica, y casi “regalando” su trabajo, pudieron adquirir experiencia y pudieron generar relaciones que más adelante les sirvieron para encontrar mejores – y muy buenas – formas de crecimiento laboral (y económico).

Aceptación social

Y también está el impacto de la opinión de los demás, la aceptación social. Como sociedad seguimos utilizando estándares para calificarnos como éxitosos o fracasados; estándares que, deberíamos aceptarlo, ya son obsoletos, no corresponden a nuestro presente.

Tanto se habla de la no-discriminación en términos de raza, sexo, edad, condición económica, etc. pero seguimos sin aceptar las nuevas formas de convivencia, las nuevas formas de educar a los niños, las nuevas formas de usar la tecnología positivamente. Seguimos tomando decisiones (con quién me caso, que empleo acepto, por qué partido voto, con qué personas me relaciono) para ser aceptados.

Y entonces, mientras hay grupos de personas promoviendo una sociedad inclusiva, hay otros grupos que verbalizan su aceptación, pero en la práctica siguen rechazando. Claro, también están los que no aceptan ningún cambio.

Me parece que el problema es, como lo mencioné al principio, la falta de identificación de las consecuencias. No tenemos una visión social del futuro, y por lo tanto no entendemos (y no aceptamos) la responsabilidad de aceptar nuevas formas de vivir y actuar.

Acéptate a ti mismo

Aunque tal vez antes de hablar de la parte colectiva pude haber hablado del individuo, me parece en esta ocasión, que es bueno terminar por el principio.

Y el principio es uno mismo: el individuo. Somos cada uno de nosotros los que en algún momento debemos aceptarnos a nosotros mismos. Mirarnos en un espejo y darnos cuenta qué somos, qué aportamos, en qué fallamos.

Aceptarse uno mismo no significa encontrar los argumentos para decir que siempre estamos bien, para justificar que nuestros errores deben ser aceptados porque “así soy”.

Aceptarse uno mismo es, sí, conocernos en el momento presente, pero con la finalidad de aprovechar nuestras características positivas, al mismo tiempo que buscamos opciones para mejorar en aquellos aspectos que nos damos cuenta, no nos están ayudando a ser felices, a contribuir con nuestra sociedad, a poder aceptar (o rechazar) con más facilidad lo que sucede a nuestro alrededor, pero no para criticar, sino para aceptar una responsabilidad como persona de que podemos participar más activamente en la construcción de un mundo mejor.

Espero que aceptes alguna de las ideas que aquí te comparto, y por mi parte, me encantaría aceptar tus comentarios. Puedes enviármelos por mail: contacto@soyjosefo.com, o bien en la página de facebook SoyJosefo.


Te deseo una excelente semana
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