Inaugura UAEM edificios Facultad de Ciencias Químicas e Ingeniería 1
Alejandro Vera Jiménez, rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y Rosa María Melgoza Alemán, directora de la Facultad de Ciencias Químicas e Ingenierías, inauguraron, el 17 de mayo, los dos nuevos edificios de esta unidad académica.
En el marco del tercer informe de actividades de la directora de la FCQeI por el periodo 2014-2018, Alejandro Vera expresó que la nueva infraestructura es producto de las gestiones de la institución ante el gobierno Federal, por lo que lamentó que el gobierno del estado haya denunciado a la UAEM por contratar un crédito para concluir las obras universitarias, “cuando la Ley Orgánica, una ley que emitió el propio Congreso del Estado, permite contratar servicios para el desarrollo de la infraestructura e incrementar el patrimonio de la máxima casa de estudios”.
Filiberto Suárez Díaz, coordinador de Infraestructura de la UAEM, dio a conocer que para los dos edificios de la FCQeI se invirtieron 147 millones de pesos, de los cuales, 10 millones corresponden a recurso federal y 136 a recursos propios de la UAEM.
Los dos edificios albergan 38 aulas, ocho laboratorios para docencia e investigación, cubículos para profesores, auditorio con capacidad para 297 personas, una sala de titulaciones, sala de juntas, áreas administrativas, almacén, tres centros cómputo, y ambos cuentan con sistema de tratamiento de aguas residuales, cisterna de agua tratada, de agua pluvial y de agua potable, así como elevadores para personas con discapacidad.
Al rendir su informe, Rosa María Melgoza Alemán, resaltó el incremento de matrícula con dos mil 212 alumnos distribuidos en las cinco carreras que ofrece la FCQeI, siendo la de Ingeniería Industrial la que presenta mayor demanda de ingreso, así como una eficiencia terminal y de titulación de más del 70 por ciento, que se encuentra por arriba de la media nacional.
En materia de vinculación, Melgoza Alemán refirió que existen siete convenios de colaboración con distintas instituciones educativas y 16 convenios con el sector productivo y empresas industriales, en donde más de 300 alumnos realizan prácticas profesionales y servicio social.
En cuanto a evaluación, la directora de la FCQeI indicó que fueron certificados ocho procesos de administración y servicios escolares, de acuerdo a la aplicación de la norma ISO 9001:2008, para brindar los más altos estándares de calidad en el servicio que ofrece a su comunidad.
El rector de la UAEM, Alejandro Vera, reconoció el trabajo de la directora de la FCQeI, Rosa María Melgoza y su equipo de trabajo, por alcanzar los mayores niveles de calidad académica de sus cinco licenciaturas, ya que cuentan con el nivel uno de calidad académica evaluados por los Comités Interinstitucionales de Evaluación de Educación Superior (CIEES).
La FCQeI ofrece las carreras de Ingeniería Eléctrica – Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química y Químico Industrial, además de la Maestría en Ingeniería Ambiental y Tecnologías Sustentables y el Doctorado en Ingeniería Ambiental y Tecnologías Sustentables.
Yecapixtla.- Con la finalidad de impulsar al campo yecapixtlense, el presidente municipal de esta demarcación, Francisco Erik Sánchez Zavala, hizo entrega de equipamiento y bomba de agua para el pozo de la comunidad de Xalpa, que abastece a campesinos de Achichipico y Yecapixtla para beneficiar a más de 400 hectáreas de campo impactando de manera directa en la creación de mil empleos.
Los grupos de agricultores que se dieron cita en la entrega, que tuvo lugar el 16 de mayo, dijeron que es vital contar con el equipamiento, manifestaron sentirse apoyados por parte del gobierno municipal y reiteraron su agradecimiento ya que es de suma importancia contar con un buen abasto de agua para sus plantíos.
El alcalde manifestó: “tenemos que fortalecernos, buscar alternativas de crecimiento, incluso buscar exportar; tenemos que tener una visión en la que Yecapixtla pueda llegar a ser una potencia en la agricultura, nunca es tarde, pero estoy seguro que juntos podemos gestionar los recursos para beneficio de éste sector y las familias que dependen de ello, es un compromiso, estoy a sus órdenes”, reiteró.
Durante el acto, los campesinos aplaudieron la labor del edil Paco Sánchez, ya que se han encontrado ante grandes dificultades para abastecer del preciado líquido los campos, por lo que las acciones que se han implementado demuestran el respaldo del alcalde para el sector agrícola.
Así lo expresó Alberto Flores de la Torre, integrante de los ejidatarios de Xalpa, quien dijo “reconozco el trabajo del presidente Paco Sánchez, las acciones son más importantes que las palabras y hoy vemos el gran apoyo que nos está brindando al campo de Yecapixtla”.
Para garantizar el abasto de agua en los cultivos, Paco Sánchez entregó una bomba sumergible de 200 caballos de fuerza y un desarenador para equipo de bombeo que opera en un rango de 35 a 70 litros por segundo y finalizó al refrendar su compromiso para dar seguimiento a los proyectos que deriven de la organización de los campesinos.
La Castañeda es un lugar único en Cuernavaca. Es toda una experiencia, no sólo para el sentido del gusto y del olfato como la mayoría de los lugares donde venden comida; este restaurante ofrece, además, placer a los sentidos del oído, el tacto y la vista.
Inspirado en la cultura indígena de la montaña alta de Guerrero, en este giro localizado en la calle Hidalgo (número 7) casi esquina con Galeana, los apasionados por la cocina mexicana podrán disfrutar once diferentes platillos guerrerenses, en cazuelas de barro, ensaladas, postres y de cortesía una jarra de agua de sabor.
Los comensales podrán servirse las veces que deseen, a un precio accesible, porque es buffet.
Todos los días, los comensales podrán degustar diferentes guisados como: chile ajo, mole mixteco, asado de puerto, tacos dorados con papa y verdura, ejotes con queso, chiles rellenos, huauzontles con queso, pastel azteca, entre otros, en un ambiente limpio y agradable.
Guisado
Las cazuelas de barro con los guisos están colocadas sobre anafres, por lo que todo el tiempo la comida está caliente.
Por las mañanas, a partir de las ocho horas y hasta las dos de la tarde, la Castañeda también ofrece desayunos accesibles, que incluyen un guisado, jugo o fruta, te o café.
Las recetas son tradicionales y las manos que las preparan son indígenas de la montaña alta.
La Castañeda también es único por su decoración: hay murales representativos de fiestas tradicionales y personajes propios del sur, como el jaguar (o tigre), personas con rasgos y vestimenta indígena; máscaras de jaguar, flores elaboradas con hojas de tamal, piezas de otate, carrizo. Y en el ambiente suenan chilenas, sones y demás música tradicional guerrerense.
Gerente
Se distingue con facilidad porque en la puerta de estrada porque siempre hay un anuncio de felino amarillo y en la parte alta otro hecho con la técnica de cartonería tradicional.
Sin duda, es un concepto original y diferente a cualquier otro restaurante de Cuernavaca, que rescata la cocina de los indígenas de Guerrero y también parte de su cultura y su vestimenta: en La Castañeda se puede encontrar (y adquirir) blusas bordadas, alhajeros, muñecas, entre otras artesanías.
Los fines de semana, los artesanos montan exposiciones y venta de artesanías para hacer trato directo con los clientes.
La Castañeda es ideal para celebraciones como cumpleaños, bodas, bautizos y otros acontecimientos especiales; además de conferencias de prensas y otras reuniones, ya que cuenta con un primer piso y dos terrazas con hermosas vistas panorámicas de la ciudad.
Fachada
El personal de La Castañeda está pendiente de cualquier detalle para satisfacer a los paladares más exigentes, siempre un una sonrisa y un trato cálido y amable, por lo que es una visita obligada en Cuernavaca, no sólo para saciar el estómago, sino también la mirada y pasar un rato agradable.
“Chairo”, ya no se le dice únicamente a un zapatero –por utilizar la “chaira”, una cuchilla para cortar suelas– ni al fumador consuetudinario de mota –porque viven en la contemplación de la “mois”, es decir, en la chaqueta mental (chaquetas: chairo), esto según el amplio lenguaje tepiteño para calificar a estos lúdicos usuarios de la canabbis–; o a quien se masturba con pertinaz esfuerzo y singular frecuencia. Otra vez, chaqueta: chairo.
La nueva acepción para Chairo en estos tiempos de escandalosa corrupción de políticos y funcionarios encuerados en sus prácticas sucias con dinero ajeno, es para quien se identifica con el lado contrario del sistema, es decir, con la izquierda.
A los que llamaban únicamente “revoltosos” cuando el 68, ahora son los amlovers, son fieles seguidores de Carmen Aristegui, viven entre lo idílico marxista y la pose; se identifican con la imagen y proclama del Che Guevara; proclaman acciones contundentes de protesta y manifestación contra el establishment, generalmente desde las redes sociales.
Ahí, su participación en la vida política se da desde los foros para comentarios de los principales medios de comunicación en línea. Desde ahí denuncian y combaten a los peñabots, defienden la postura de la AMLO, elucubran paro nacional y boicots contra empresas trasnacionales.
Estos nuevos chairos se arden cuando en las redes sociales los señalan con el clásico #chairodetected y los mandan al besamanos del peje con un #fuerapejezombies; surge entonces desde la trinchera del hashtag el #chairopower contra los peñabots que puede llegar a verdaderas mentadas de madre y amenazas.
Pero la activa vida política de algunos de estos personajes en línea y su manifiesto de rebeldía al sistema actual no lo es dentro del su propio hogar. Hay quienes llevan en secreto su inclinación a protestar contra el sistema y esconden su pecaminosa vida chaira a su propia madre.
Hablar en su propia casa de la nueva orden de aprehensión contra algún impresentable gobernador, el fracaso de la reforma educativa o culpar al Estado por la desaparición de normalistas no es opción para ellos.
Hay chairos reprimidos y obligados a seguir ciegamente los mandatos del sistema.
Lo que los chairos callan en su propio hogar es que se informan, leen, consultan noticiarios, acuden a foros de reflexión y se integran a marchas de protesta frente a instalaciones de gobierno o reclamar a medios de comunicación su contubernio con el poder.
Lo que los chairos callan es que en su propia casa no les está permitido expresar su desacuerdo con las prácticas monopólicas en los medios de comunicación, incluso que algunos de ellos hacen su propio pasquín.
Lo que algunos chairos callan es que desatadas las ataduras de la práctica dogmática (dogma: sistema de pensamiento que se tiene por cierto y que no puede ponerse en duda dentro de su sistema), de la educación básica obligatoria, su preocupación y ocupación va más allá de ponerse de pie cuando entra el dire, traer casquete corto (cabello recogido en el caso de las niñas), uniforme completo (falda para las niñas, pantalón para los varones), uñas cortas, y la frustración de no poder responder o manifestar una opinión o desacuerdo con una maestra, sin que ésta le diga “cállate y vete a tu lugar”.
La pesadilla de la obediencia absoluta a reglas sin sentido ni explicación, llega a su fin cuando el estudiante en metamorfosis a chairo encuentra que aprender no es repetir incansablemente sin reflexionar.
La verdadera pesadilla, convertida en realidad (la anécdota de abajo es real) de un chairo es tener una mamá maestra fiel al dogma educativo, que encolerizada entre a una librería a exigir:
–Recomiéndeme algo para que mi hijo deje de leer porque se está volviendo “chairo”. Descubrí que le gustaba leer y me pareció muy bien, pero luego empezó con que el sistema está mal, que debe haber un cambio, que debemos ser parte del cambio… ¡No quiero que mi hijo sea chairo!
No encontró lecturas adecuadas en su breve asomo a los títulos, ni aceptó sugerencias. Salió apresurada farfullando:
–Soy maestra, yo sé qué debe hacer: debe aprender a obedecer.
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NOTA: El peyorativo para estos chavos contestatarios, según la revista Chilango, nació en la prepa 6 de la UNAM. Ahí como en muchas escuelas había tribus: los metaleros, los fresas, los fitness, los darks, etcétera; nuestros personajes navegaban entre lo under sin llegar a lo anarco. Desde ahí salió el grito ¡Qué onda esa chaira!
La comunidad chaira sugiere apropiarse del término, tal como lo hizo el chilango con su mote, convertido en apodo colectivo ahora y aceptado por todos, principalmente por #nosotrosloschilangos.
El Parque Chapultepec, que abrió sus puertas al público en 1931 fue, desde siempre, un lugar mágico, de recreación y diversión para varias generaciones de morelenses.
Casi todos los días había muchos visitantes, pero los sábados y domingos estaba lleno. Llegaban personas de la capital del estado, pero también de la Ciudad de México y de Guerrero, Puebla, del Estado de México, entre otros.
Era un lugar fresco, de 11 hectáreas, con antiquísimos árboles, plantas y actividades donde las familias podían divertirse.
También había animales cautivos como cocodrilos, tejones, changos, lechuzas, halcones, guacamayas, pavorreales, gallinas de guinea, patos, pericos, peces, muchos peces, que eran un gran atractivo para los niños.
Un trenecito llevaba y traía a las personas por toda el área, sobre unas vías especiales (el tren ahora esta arrumbado y en vez de repararlo concesionaron el servicio a particulares quienes introdujeron su propio transporte).
Existía un lago artificial grande con “lanchitas” en las cuales se podía navegar como en el Lago de Chapultepec de la Ciudad de México y que fue por un corto tiempo un “delfinario” (en la época de los años noventa).
Escombro en andadores
En la mente de las personas que nacieron en esta ciudad o de las que han vivido largo tiempo aquí, el parque es un oasis, un espacio familiar único en todo el sentido de la palabra, ya que no había otro sitio para asistir con la familia, pasarla bien con poco presupuesto y divertirse.
Pero desde el mes de mayo de 2013, este lugar perdió atractivo para una gran parte de la población morelense. El gobierno anunció que el parque se convertiría en una “Zona Protegida para el Aprendizaje y Cuidado del Medio Ambiente”, pero no advirtió que el espacio reduciría significativamente (hasta casi desaparecer) su objetivo de diversión y recreación.
Todos lo extrañan
En la actualidad, el parque está vacío la mayor parte del año y durante las vacaciones llega poca gente. Casi toda la fauna ya no existe y las instalaciones se encuentran descuidadas.
Conurbados hizo varias visitas en diferentes horarios. El 6 de abril de 2017, se pudo observar que de entre la larga fila de locales cerrados, había uno abierto. Un empleado dijo que cada vez llegan menos personas. “La gente venía por los changos y por el lago, ahí había muchos patos y pescados, eso era lo que jalaba, pero ahora no. Vienen estudiantes, pero no compran o compran poco”.
Patos en el estanque
Adriana, profesora jubilada, relató que una ocasión (21 de julio de 2013) durante un recorrido de autoridades de la Secretaría de Desarrollo sustentable por el parque para supervisar el avance de las obras, ella encaró al secretario Topilzin Contreras: “le grité que yo sabía muy bien en número de patos que había en el parque, porque yo venía todos los días a caminar y les daba alimento, y que si no regresaba a todos los que se habían llevado lo iba a demandar. El secretario sólo sonrió”.
Una mujer de nombre Perla, que paseaba por el parque con sus hijas, dijo a Conurbados que a ella en lo personal le parece que fue buena la decisión de no tener animales enjaulados, aunque no tendría caso que se los llevaran y los enjaularan en otro lado; sin embargo, a sus hijas sí les gustaban los changos, las guacamayas y los peces del lago. También mencionó que al parque ya no va tanta gente como antes, que a pesar de ello siempre lleva a sus hijas porque a ella la levaban sus padres cuando era chiquita.
Ana María, una adulta mayor, dijo que ella iba a caminar por el lugar. Antes de que sacaran a los animales y descuidaran la zona, llegaba todos los días por la mañana, incluso tenía un grupo de amigos y amigas que caminaban juntos por todo el circuito, sin embargo desde el año 2014 sólo va una o dos veces por semana porque ya no llega tanta gente como antes y el sitio se ha vuelto solitario e inseguro por las mañanas y las tardes: “es una lástima que lo hayan descuidado tanto, yo traía a mis hijos cuando eran niños, era muy bonito, fueron buenos recuerdos esos años”.
Uno de los trabajadores del parque contó que desde hace dos años la visita ha disminuido mucho en comparación con años anteriores: “vienen muchachos de la primaria y secundaria, de prepa, y pocas familias con niños. No sabemos por qué, tal vez porque ya no hay animales como antes ni sirve el lago”.
Hay aún cuatro o cinco pavorreales de cerca de 12 que había, un perico, un ave de rapiña, dos cocodrilos y algunos tejones.
Las jaulas fueron vaciadas y acondicionadas e instalaron allí orquídeas y en la jaula grande de las guacamayas y los pavorreales pusieron unas telas e improvisaron un mariposario.
Se llevaron, también, las carpas rojas y amarillas del estanque.
Vaso del lago
El lago y las aguas negras
El jueves 6 de abril el lago estaba lleno, pero de maleza. Había un trascabo entre las hierbas y el arroyito apenas se distinguía. Las lanchas estaban paradas y alineadas.
El domingo 24 de julio de 2013 fue uno de los últimos días en que las familias de Morelos pudieron disfrutar el paseo en lancha. Así se documenta en unas fotografías que el gobierno del estado envió y que acompañaban a un boletín en el que se consignaba que el gobernador Graco Ramírez había visitado el Parque Chapultepec.
En noviembre de 2015 dio inicio la construcción del proyecto del Paso Exprés y a finales de julio de 2016 los obreros rompieron la tubería de aguas negras y éstas fueron a dar al lago de Chapultepec, contaminándolo.
Topilzin Cabrera
Topiltzin Contreras minimizó los daños al lago y aseguró que ninguna carpa había muerto y que la empresa Aldesa, encargada de los trabajos de la ampliación carretera del Paso Exprés, solventó los gastos por la limpieza de los contaminantes dentro del cuerpo de agua, por ser la causante del daño.
También prometió que en la semana del 8 al 13 de agosto de 2016 se reabriría el lago al público. Esto no ocurrió.
Sin embargo, el 5 de abril de 2017 durante su comparecencia ante la Comisión de Planeación para el Desarrollo y Asentamientos Humanos, del Congreso del Estado, Contreras MacBeath admitió que el parque ecológico había tenido graves daños por la descarga de aguas negras durante la temporada de lluvias, ocasionada por el proyecto carretero y que la empresa constructora debería enfrentar su responsabilidad.
El 8 de mayo de 2017, Conurbados documentó por medio de fotografías que, si bien la maleza del lago había sido limpiada, el vaso seguía vacío. Sólo el hilo del arroyito de agua partía por la mitad ese desierto.
Un proyecto millonario
El 25 de abril de este año, en una conferencia de prensa, el secretario de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado (SDS), Einar Topiltzin Contreras MacBeath, respondió a pregunta del reportero de Conurbados, que en la “Zona Protegida para el Aprendizaje y Cuidado del Medio Ambiente”, el gobierno del estado había invertido más de 30 millones de pesos: “la Secretaría de Desarrollo sustentable ha invertido aproximadamente 10 millones de pesos y se invertirá otros seis millones de pesos; esto aunado a la Comisión Estatal del Agua que invirtió cuatro millones en el saneamiento de las descargas y la Secretaría de Cultura ha invertido como 16.7 millones de pesos”, explicó.
Según el titular de la SDS en Zona Protegida para el Aprendizaje y Cuidado del Medio Ambiente, con esa millonaria suma se realizaron varias acciones y proyectos, algunos en colaboración con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos:
El 6 de mayo de 2013: extracción de los animales que se encontraban dentro del parque y envío a su habitad natural o bien a lugares aptos para su cuidado; retiro de los peces del acuario porque eran depredadores y se pondrían en su lugar especies endémicas como el cangrejito barranqueño de Cuernavaca y la carpa de Cuernavaca; cancelación del espectáculos circenses con aves (con guacamayas); retiro del comercio informal; orientación de la casa del Terror y la Casa del Tío Chueco al medio ambiente; recuperación del aviario también; continuación del trenecito como atracción.
(Ocho meses después.)
El miércoles 8 de enero de 2014: colocación de las especies exóticas de peces, en la parte baja del arroyo e introducción en la parte alta de la ‘Carpita Morelense’ y el cangrejito barranqueño; construcción de un jardín y una Unidad de Producción de Plantas Acuáticas con 17 especies de plantas de agua endémicas y amenazadas; instalación (donde se encontraba el delfinario), de un Centro de Reproducción del Bagre de Balsas y la mojarra criolla, especie de las más importantes de la Cuenca del Balsas, para reintroducirlos en el Río Amacuzac; instalación de un laboratorio para investigar especies acuáticas.
Jorge Luna Figueroa, director del Centro de Investigaciones Biol+¦gicas (IIB) de la UAEM
La UAEM
Jorge Luna Figueroa, director del Centro de Investigaciones Biológicas (IIB) de la UAEM, confirmó que en 2014 el instituto trabajó con la SDS en un programa que incluyó, entre otras etapas, el estudio y la siembra de la Carpita de Cuernavaca, una especie que existe de manera natural en El Texcal: “en la barranca de Chapultepec las condiciones resultaron idóneas para su reproducción, por eso se escogió ese sitio”, expuso; y también dijo que por las mismas fechas se trabajó con la mojarra criolla y el bagre del Balsas.
Explicó que para este proyecto se tuvo que cambiar de ser un parque de diversión a ser “área natural protegida”, pero esto lo decidió el gobierno del estado, es una política estatal.
“Como biólogo me parece muy importante que se haya hecho eso: preservar a la Carpita de Cuernavaca, pero como ciudadano tengo un conflicto, ya que el Parque Chapultepec toda la vida había sido un espacio ciudadano de diversión, yo disfruté mucho ese parque cuando era niño”.
Luna Figueroa también dijo que es posible que la preservación y la recreación coexistan en ese parque, pero habría que acondicionarlo.
También dio a conocer que quizá al gobierno del estado le ha faltado más difusión entre la población de este cambio que hizo en el parque, ya que mucha gente llega a divertirse: las escuelas y los alumnos lo saben, pero la gente lo ignora.
No se observa a simple vista la “gran” inversión
Durante las visitas que los reporteros de Conurbados hicieron al Parque Chapultepec, de todo este proyecto que le ha constado al pueblo de Morelos más de 30 millones de pesos, se pudo observar un “orquideario” improvisado en las “jaulas” donde estaban cautivos los monos araña; un mariposario hechizo en la jaula de los pavorreales. Se recorrió el afluente desde que nace hasta que termina y no se observó ninguna especie de Carpita de Cuernavaca ni de cangrejito barranqueño, ni mojarras ni bagres.
Tizoc en la basura
Tizoc, el abandonado
Por este enorme vacío andaba un perro negro, calvo con la mirada perdida. Más que domesticado es un animal indiferente a las personas. A veces llega hasta la entrada principal y observa hacia afuera, autos y gente se mueven constantemente y hacen ruido; él suspira, abre los orificios nasales y se mete el mundo adentro, luego voltea y regresa a su soledad.
Se llama Tizoc, es un xoloitzcuintle, hace dos años tenía una jaula y una plaquita. Era una de las atracciones, aunque no tanto como los monos araña. No estaba encerrado, la puertecilla donde le metían comida estaba abierta para cuando quisiera salir, pero él prefería estar adentro porque tenía sombra, comida y agua. En la actualidad no tiene jaula y cuando siente sed va hacia la parte trasera de las jaulas en donde tiene un traste viejo con agua sucia de la cual bebe, luego vuelve a deambular por todo el parque.
RECUADRO:
El parque Chapultepec abrió sus puertas al público en 1931, desde sus inicios ofreció a la comunidad áreas naturales de esparcimiento familiar.
En el sexenio de Vicente Estrada Cajigal ( 1930 y 1935) se construyeron la alberca, los vestidores y otras estructuras que lo convirtieron como el “Balneario de Chapultepec”.
En 1961 se hicieron canales de riego para los cultivos del sur de la ciudad. Se construyeron diversas instalaciones, de las cuales destacan el teatro Pirámide, la plaza “El Pueblito”, el lago y algunos locales comerciales.
De 1967 a 1969 se expropiaron los terrenos del balneario a favor del gobierno estatal y se construyeron oficinas, locales comerciales, teatro al aire libre, juegos mecánicos, un ferrocarril y un zoológico. El parque tuvo su época dorada, su deterioro y abandono y finalmente fue vendido a una empresa privada que lo reinauguró en 1990 como “Jungla Mágica” con nuevos atractivos tales como: aviario, planetario, delfinario, juegos de video etc. Debido a la poca innovación que ofreció, el parque se deterioró y el proyecto finalizó años después.
En diciembre del 2001, el gobierno del Estado de Morelos encomendó a la Comisión Estatal de Agua y Medio Ambiente (CEAMA), iniciar un nuevo proyecto, debido al grave deterioro en el que se encontraba la antigua Jungla Mágica.
El nuevo Parque Ecológico Chapultepec reabrió sus puertas el 23 de noviembre de 2003, se ubica en la Colonia Chapultepec.
Tiene una superficie aproximada de 11 hectáreas, cuenta un recorrido lineal de 1,5 kilómetros; en su interior habitan árboles de más de 250 años.
Entre sus atracciones principales destacaban el planetario, la casa del terror, la casa de mi tío, el serpentario, la plaza El Pueblito, entre otras.
Los principales temas que se abordaban en este parque eran la teoría y práctica de una nueva cultura ambiental y del agua.