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2016-2017


Cuernavaca, Morelos; 14 de marzo de 2017.”Morelos se encuentra entre el segundo y quinto lugar en delitos cometidos por el crimen organizado y ocupa el segundo lugar en impunidad en México”, señaló Jorge Ariel Ramírez Pérez, secretario de Extensión de la Facultad de Estudios Superiores de Cuautla (FESC) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y coordinador del libro Violencias graves en Morelos. Una mirada sociocultural.
En el marco de la presentación del libro realizada este día en la FESC, el también investigador dio a conocer que del año 1990 al 2000, el perfil de hombres homicidas tiene que ver con el desempleo y la baja escolaridad, mientras que en el caso de las mujeres es más heterogéneo y complejo.
Ramírez Pérez explicó que en los últimos 20 años, en Morelos han sido más los casos de homicidios de hombres, sin embargo, “hubo un incremento exponencial de los homicidios de mujeres desde el año 2000 en la entidad, particularmente en las zonas urbanas de los municipios como Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec y Jojultla, lo que da como resultado que ellas sean más vulnerables a la violencia”.
En ese contexto señaló que “existe una intolerancia hacia las mujeres muy preocupante, porque Morelos es un estado donde se discute más la defensa de los derechos de las mujeres y donde la crítica al sistema patriarcal es muy fuerte, por eso llama la atención que haya una reacción violenta hacia las mujeres”.
La obra aborda los temas de violencia de género, feminicidios y perfiles de los homicidios en Morelos, con cifras que demuestran que en el estado la violencia hacia las mujeres es algo cotidiano y en la mayoría de los casos queda impune, además examina la delincuencia juvenil bajo la lupa del género y la exclusión.
En el libro Violencias graves en Morelos. Una mirada sociocultural participaron estudiantes de posgrado de la FESC, coordinados por profesores investigadores de esta unidad académica, cuya investigación es resultado de un seminario académico sobre violencia, información que se encuentra en tres apartados de la obra para tratar de delinear los perfiles sociodemográficos de los homicidios ocurridos en Morelos en el periodo de 1990 a 2004.
Dicho libro puede ser adquirido en la Dirección General de Publicaciones, ubicada en el edificio principal del Campus Norte de la UAEM y en la Facultad de Estudios Superiores de Cuautla.



Por Máximo Cerdio
Cuernavaca Morelos; 13 de marzo de 2017. La reportera de Sin Línea Leticia Villaseñor Herrera denunció ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHM) las agresiones que sufrió por parte de un guardaespaldas del diputado priista Aristeo Rodríguez Barrera.
13 En la queja CDHM /SE/VI/061/055/2017, la reportera relata que el 9 de marzo, mientras daba cobertura a la comparecencia de la secretaria de Salud, en el salón de comisiones del Congreso del Estado el guarura del diputado irrumpió de manera violenta y se le fue encima y cuando le hizo notar su acción el sujeto le exigió que se quitara porque estorbaba, a lo que el escolta la empujó contra el filo de la mesa, lastimándola y gritándole: “pues ahora te aguantas”.
La reportera también relata que estos hechos fueron observados por un elemento de seguridad del Congreso del Estado, pero no intervino, se acercó sólo para decirle de manera burlona que se moviera de ahí para que nadie la molestara.

En el documento Villaseñor Herrera expone que al terminar el evento se acercó al diputado Aristeo Rodríguez -jefe del escolta- para relatarle lo sucedido. El legislador no la tomó en cuenta y con gesto de fastidio siguió su camino.
El 21 de octubre del año pasado, el mismo legislador acudió armado al Congreso y amenazó con un arma de fuego a un reportero.
El personal de vigilancia del Congreso del Estado, con frecuencia, obstaculiza la labor de los representantes de los medios de comunicación, limitándoles el espacio para documentar las sesiones en el salón de plenos o en el de comisiones, bajo el argumento de que “son órdenes de los diputados”.
Estas actitudes de los agentes de seguridad se dan con más asiduidad hacia las mujeres reporteras y fotoperiodistas que cubren esta fuente.