Interpone denuncias Profepa ante PGR por quemas agrícolas descontroladas en Morelos

Incendio reciente en Tepoztlán
Incendio reciente en Tepoztlán

Magda García

Cuernavaca, Morelos; 18 de abril de 2016. La Procuraduría de Protección al Ambiente en Morelos (Profepa) interpuso ante la Procuraduría General de la República siete denuncias en contra de quien resulte responsable por las quemas agrícolas descontroladas que se  han registrado en la entidad y que afectaron a decenas de hectáreas.

José Antonio Chavero Aguilar, delegado en Morelos de la dependencia ambiental, confirmó que ante el creciente número  de incendios forestales que se han registrado en la entidad por quemas agrícolas descontroladas, y con el propósito de sancionar a quienes se les salió la quema de control, la delegación a su cargo comenzó con los procedimientos que  permitan sancionar estas conductas.

Chavero Aguilar puntualizó que  dentro de las denuncias interpuestas   ante la PGR se contempló  el incendio ocurrido en Tepoztlán que inició en Santo Domingo y que tras varios días pudo exterminarse en su totalidad.

El funcionario explicó que una vez que las conflagraciones se sofocan, personal de la Profepa inicia con las investigaciones pertinentes que llevan  a la aplicación de una sanción que puede ser de carácter económico o por el perjuicio puede fincan serle a los responsables delito del orden penal que pueden llevarlo a pisar la cárcel en un periodo que oscila entre los dos y nueve años de prisión.

“Ahorita tenemos formalizadas denuncias  de incendios como alrededor de siete que han causado algún efecto, pero realmente de mayor nivel ha sido la de Tepoztlán, hay una sanción que existe dentro de nuestros procesos administrativos que son de  una multa administrativa y también existe, que caso de que se constituya como hecho de delito,  puede alcanzar sanciones penales que abarcan de los  dos y los nueves años de prisión”, dijo Chavero Aguilar.

Suspensión de vuelos sólo por hoy y por mantenimiento de aeronave en el Mariano Matamoros

Aeropuerto Mariano Matamoros
Aeropuerto Mariano Matamoros

Por Silvia Lozano Venegas

Cuernavaca, Morelos; 18 de abril de 2016. Las autoridades del Aeropuerto Mariano Matamoros confirmaron que sólo este día se suspendieron los vuelos comerciales y privados por mantenimiento de una aeronave; descartan algún riesgo por la caída de ceniza del volcán Popocatépetl.

Lo anterior, luego de que circuló en redes sociales que, debido a la caída de ceniza del volcán Popocatépetl, se suspendieron  los vuelos a Guadalajara y Monterrey, del Aeropuerto Mariano Matamoros.

Al respecto, Martín Tapia Ramírez, auxiliar del aeropuerto, informó que sí se suspendieron  por la mañana los vuelos comerciales como privados, pero por el mantenimiento de un avión y no por las condiciones climatológicas, pero que después del medio día todo siguió con normalidad.

“Es falsa la información de las redes sociales, ya están con normalidad los vuelos sin ningún problema y por la caída de ceniza no se prevé que se paren los vuelos, no nos llega”, reiteró el trabajador del aeropuerto.

Asimismo, comentó que los vuelos se reprogramaron para otras fechas y si continua la caída de ceniza, no existe ningún riesgo.

 

 

Es recomendación, no alerta de EU para que sus ciudadanos eviten visitar Huitzilac

Mónica Reyes Fuchs
Mónica Reyes Fuchs

Por Silvia Lozano Venegas

Cuernavaca, Morelos; 18 de abril de 2016. La secretaria de Turismo, Mónica Reyes Fuchs, señaló que la alerta de viaje que emitió el Departamento de Estado de la Unión Americana, donde se incluye a Morelos, no es nueva y no es una alerta sino una recomendación.

“Estamos trabajando desde hace mucho  y quiero hacer hincapié que no es una alerta, sino una recomendación y  no es algo que acaba de ocurrir, sino algo que se va refrendando y se está trabajando en eso”, recalcó la funcionaria.

Reyes Fuchs dijo que esa recomendación que hace Estados Unidos es para que no visiten en específico Huitzilac en el punto que colinda con el Estado de México, por lo que sugirió a la ciudadanía que sigan esas recomendaciones y que traten de no estar solos y visitar otros lugares del estado de Morelos.

Manifestó que se trabaja a diario porque la prioridad del gobierno es la seguridad y “hoy vemos el reflejo de cómo ha mejorado la situación y los números que mes a mes con temporadas vacaciones y fines de semana se observan, la gente ha regresado a visitar los atractivos turísticos con los que contamos.”

Por último, cuestionada sobre este nuevo cártel denominado los “Laredo” que identificó Estados Unidos y lo que impactará en el sector turístico, respondió: “es un tema que trae directamente el Comisionado, nosotros seguiremos trabajando en posicionar el estado en mejorar, creo que la gente, la ciudadanía ha venido sintiendo los cambios y mejoría que se ha dado en el estado de Morelos y el Comisionado está tomando cartas y es una ola de violencia que no sólo afecta a Morelos sino que afecta a nivel nacional y seguiremos trabajando para mostrar las bondades que tiene el estado.”

 

 

Periodistas gráficos, afectados por crisis y nuevas tecnologías

Fotógrafos encobertura de marcha
Fotógrafos encobertura de marcha

Por Máximo Cerdio

En Morelos y en México la crisis económica y la tecnología afectaron a los fotoperiodistas. Algunos fueron despedidos o recontratados por “igualas” o compensaciones o remunerados por “foto publicada en el periódico”.

Desde hace poco menos de dos décadas El Universal, Reforma, El Financiero, entre otros diarios, que tenían corresponsales de planta y ediciones en varios estados de la república, transitaron por diversas etapasen las cuales despidieron o reacomodaron a periodistas gráficos.

Los diarioslocales y nacionales–la mayoría cuenta con portales de noticias en la web–ahorraron con estas acciones, pero perdieron la calidad en las imágenes que publican en plataformas digitales: una fotografía tomada por un fotoperiodista tiene una calidad mayor y un contenido más amplio y preciso que la imagen que capta alguien que desconoce el oficio y que además lo hace con un celular u otro dispositivo móvil como una tableta.

Un fotorreportero debe trabajar para varios medios de comunicación o combinar este oficio con alguna otra actividad como “reportear”, hacer “video” o, de plano, “chambear” en algo muy distinto a la comunicación social.

Incendio de Automòvil en autopista. Foto Jorge Medina
Incendio de Automòvil en autopista. Foto Jorge Medina

El maestro Medina

Jorge Medina Palomino es uno de los periodistas gráficos más experimentados de Morelos, entre los reconocimientos que ha obtenido está el Premio al Mérito Periodístico por fotografía “online”, en 2010, otorgado por el Congreso del Estado de Morelos.

Es director de La Imagen, la única revista de fotoperiodismo en Morelos que lleva ya 12 años de existencia.

El maestro Medina, como se le conoce en el gremio, tiene 35 años en el oficio y después de emplearse en algunos impresos en la Ciudad de México y en Televisa, para varios noticiarios, en 1992 entró a trabajar al periódico El Universal, edición Morelos, en el cual se le pagaba un salario. Cuando ese periódicocerró la edición en este estado(en 1995), Medina se fue a Puebla como jefe de fotógrafos de El Universal, pero ahí también el diario cerró sus oficinas(1998).

De 1998 a 2006, trabajó en Morelos, de nuevo, en la corresponsalía y después, estuvo por honorarios, posteriormente le comenzaron a pagar una iguala de cuatro o cinco mil pesos mensuales, hasta que el año pasado le dijeron que le pagarían por foto.

“Nos comenzaron a pagar por fotografía publicada en la edición impresa, no por las que aparecían en el portal. Nos pagaban a doscientos cincuenta pesos por foto publicada; si bien te iba, te publicaban diez fotos al mes. Es desesperante estar pendientes a que al día siguiente aparezcan tus fotos en el impreso, y esperar a que te paguen al mes”, explicó.

Dijo que el costo por ir a tomar una imagen supera lo que pagan, porque muchas veces hay que trasladarse a los municipios y gastar en gasolina o pasaje, en comidas y hoteles si es necesario pernoctar.

Algunos medios de comunicación nacionales invirtieron recursos a sus portales porque “daban” (siguen haciéndolo) noticias al momento; además, actualizaron los aparatos de comunicación a sus reporteros corresponsales y los dotaron de tecnología para que pudieran transmitir videos y fotos en tiempo real. Con ello, ahorraron el salario del fotoperiodista y comenzaron a satisfacer una demanda de los lectores de los portales noticiosos: la inmediatez.

Para los reporteros gráficos, las fotografías de teléfonos celulares, tabletas y demás aparatos portátiles no tienen la misma calidad que una imagen tomada con una cámara réflex.

Pero eso es lo de menos, porque para Jorge Medina, muchos de los reporteros no solamente desconocen el manejo y técnicas de la fotografía, no tienen el ojo, la sensibilidad, la experiencia que debe tener el fotoperiodista.

“Un fotoperiodista debe tener conocimiento de la historia de la fotografía, también debe conocer la historia de los personajes, de los hechos que ocurren en su localidad, en su país, en el mundo; debe andar en la calle, debe desarrollar una intuición especial, saber que antes y después de los hechos pueden ocurrir cosas de trascendencia que superan al objetivo principal de la cobertura”.

Para Medina Palomino, muchos periódicos y portales que no tienen a un fotoperiodista están dejando de comunicar todo lo que éste puede expresar en una imagen.

Autodefensa Guerrero. Foto Tony Rivera1
Autodefensa Guerrero. Foto Tony Rivera1

Tony Rivera

Para José Antonio Rivera Valdivia, o Tony Rivera, un periodista gráfico es quien vive de su oficio, de la fotografía noticiosa, quien trabaja todos los días en ello.

Él tiene 14 años en el fotoperiodismo, estudió en la Escuela Activa de Fotografía del Estado de México y cuenta con una maestría en fotografía y diplomado en fotoperiodismo y edición por la Escuela de Fotografía y Centros de Imagen de Madrid y Valencia, España. Ha sido colaborador en Associated Press y en la actualidad es jefe de fotografía en un periódico local y director de la agencia y portal Ciudadanos Mx, que brinda servicios al periódico El Universal y a la agencia internacional BBC de Londres.

La experiencia que el fotógrafo tiene en la cobertura de eventos y hechos significativos se la ha ganado con la experiencia, ha ido a cursos, ha leído, muchos fotógrafos nuevos no tiene esa experiencia ni esa cultura de la imagen, son reporteros, toman fotografías con el celular y video con ese aparato, pero no tienen el conocimiento, ni el instinto ni el colmillo del fotoperiodista.

“Se pueden llamar fotógrafos porque todo aquel que emplea una cámara lo es, pero hay de profesionistas a profesionistas”, precisó.

A Tony el surgimiento de los portales y de muchos fotógrafos “de celular” o emergentes no le afectó, todo lo contrario, lo obligó a que se actualizara en cuestiones tecnológicas y buscó mayor independencia: la agencia fotográfica Ciudadanos Mx, dela que es director y fundador, le permitió trabajar para varios clientes incluyendo periódicos locales, nacionales y agencias de noticias internacionales.

“Yo inicié en la fotografía analógica. En el Sol de Cuernavaca me daban mis rollos, revelaba y presentaba mis imágenes a la redacción. Después tuve que comprar cámaras digitales, tarjetas, computadoras, un plan de datos para transmitir mis imágenes a las agencias. La era digital es más costosa, pero uno tiene que adaptarse y desarrollar nuevas habilidades, nuevos conocimientos”, expuso.

El fotoperiodista sabe, cuando cubre un hecho noticioso, qué imágenes debe captar. Contesta, como cualquier reportero, al qué, cuándo, cómo, dónde, quién, por qué. Incluso, va más allá: captura las imágenes con una idea de la distribución que van a tener sus fotos en la revista, en la sección del periódico, en la portada.

Para Rivera Valdivia, fotógrafo es el que hace una foto; pero hay de calidad a calidad, y ahí es donde los periodistas gráficos demuestran lo que han adquirido en la práctica, día con día, por muchos años.

Cobertura desalojo. Foto MaximoCerdio
Cobertura desalojo. Foto MaximoCerdio

No somos achichincles de los reporteros

De acuerdo con Tony Rivera, con bastante frecuencia, el reportero –el que escribe la nota o reportaje o la crónica– le dice al fotógrafo lo que debe captar, y a veces son meras superficialidades porque por regla general el reportero emplea herramientas distintas para observar y hacer su trabajo: su discurso es verbal.

El fotorreportero emplea su cámara como una herramienta, su lenguaje es visual y sus referentes son contextuales. La información que persigue está en el conocimiento que ha adquirido sobre el tema (contexto externo) y en el hecho que está sucediendo en ese momento. Busca encuadres, planos, objetivos en diferentes posiciones para proyectar lo más representativo de lo que ocurre en ese instante: enfatiza.

Es necesario insistir en que no somos achichincles del reportero, nosotros sabemos nuestro trabajo, pero el problema ocurre cuando el fotógrafo no conoce el oficio y se convierta en auxiliar de un reportero, expuso.

“Si cada quien hace lo que sabe se puede presentar un resultado más rico para el periódico y para el lector”, dijo.

 Jorge Medina en acción. Foto Máximo Cerdio
Jorge Medina en acción. Foto Máximo Cerdio

La imagen que vale mil palabras

La discriminación de la imagen como elemento informativo ha ido creciendo y, no sólo ocurre en el terreno práctico entre el reportero y el fotógrafo, esto trasciende a la edición.

El espacio supedita la foto, es más importante el texto.Formadores sin conocimiento de lo que es el fotoperiodismo convierten en vertical una toma horizontal, con autorización o incluso por órdenes del editor.

Tony Rivera y Jorge Medina coinciden en que una fotografía no necesita un texto para que exprese lo que está ocurriendo allí. Todo está dicho en el instante que capta la imagen. La idea principal es que el texto y la imagen se complementen para formar una totalidad y que ninguno desplace al otro, que juntos informen pero de manera individual ni uno ni otro se pierda.

Para Jorge Medina una imagen, además, debe ser contundente. No deja lugar a ninguna duda, todo lo que el lector necesita saber debe estar ahí. La imagen cuenta una historia de un hecho, cuenta una nota.

Una profesión de alto riesgo

De acuerdo con el Informe de la Federación Internacional de Periodistas (FIP)  publicado este año, al menos 2 mil 297 periodistas han sido asesinados en todo el mundo en los últimos 25 años. Los países con más homicidios de periodistas: 309 asesinados en Irak, 146 en Filipinas, 120 en México, 115 en Pakistán, 109 en Rusia, 106 en Argelia, 95 en India, 75 en Somalia, 67 en Siria y 62 en Brasil.

Según con el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), en México en la última década han sido asesinados más de 80 periodistas y 17 han desaparecido, lo que nos coloca en el lugar 148 de 180, en términos de libertad de expresión.

En Morelos se ha contabilizado alrededor de 18 agresiones a periodistas, algunos de ellos fotorreporteros, y sus principales agresores han sido policías y escoltas de legisladores o funcionarios públicos.

De acuerdo con Jorge Medina y Tony Rivera,el fotorreportero es, de los profesionales de la comunicación, el que más se expone: son los primeros que deben llegar al lugar de los hechos y captar las imágenes. El reportero puede llegar tarde y testigos presenciales o de oídas le pueden contar cómo estuvieron los hechos, pero el periodista gráfico no, debe estar ahí, incluso antes de que se apliquen las medidas de seguridad por las fuerzas del orden público, en caso de accidentes o desastres naturales.

El fotoperiodista sabe o debe saber cómo actuar en momentos de tensión donde la adrenalina enceguece a las personas. Cuando está en la zona de riesgo debe tener la capacidad de cuidarse a sí mismo y de estar en el sitio preciso para poder captar el instante significativo, noticioso.

El reportero, por su parte, puede observar desde lejos, fuera de la zona de peligro, tomar notas, tiene sus ojos y sus sentidos completos y su ángulo de observación es de 360 grados, el fotógrafo sólo tiene un rectángulo por el que puede ver hacia adelante y capturar las imágenes.

Jorge Medina recordó que hace más de dos décadas, en términos de cobertura, los conflictos o hechos noticiosos eran menos complejos que los de ahora: “sabías que había policías y delincuentes, y con bastante frecuencia los oficiales te protegían a ti como fotógrafo”.

En las manifestaciones,“sabías que por un lado la población civil protestaba y por el otro lado los policías golpeaban, pero ahora el fotógrafo es agredido por los mismos manifestantes”.

En un foro sobre víctimas realizado en la Ciudad de México en 2013, expertos del Instituto de Investigaciones Jurídicas  de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), revelaban que los homicidios dolosos pasaron de 8 mil 867 homicidios dolosos en 2007 a 27 mil 199 en 2011, esto como consecuencia de la errática “guerra contra el narcotráfico” emprendida por el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En Morelos, una de esas consecuencias fue la muerte de Arturo Beltrán Leyva (16 de diciembre de 2009), hecho que desató la lucha por la plaza entre cárteles.

La cobertura de estos hechos violentos puso en un mayor riesgo a los representantes de los medios de comunicación, porque tuvieron que dar cobertura a hechos sangrientos en los que no había protocolos y el peligro de salir herido o perder la vida era muy alto.

Fotoperiodistas en acción. Foto Máximo Cerdio
Fotoperiodistas en acción. Foto Máximo Cerdio

Las empresas los han abandonado

Jorge Medina y Tony Rivera están de acuerdo en que desde esa fecha para acá, la profesión de fotoperiodista se ha convertido en una actividad de alto riesgo, pero las empresas, en vez capacitar a los fotógrafos y aumentarles el sueldo, los han abandonado.

Los periodistas gráficos defienden su oficio y sus imágenes, pues éstas son el resultado de muchos años de experiencia, conocimiento depurado de la técnica fotográfica y saberes de los contextos, entre otros factores.

“El fotoperiodismo no va a extinguirse, nosotros vamos a seguir respondiendo con calidad”, aseguraron estos fotorreporteros.

Familiares de desaparecidos en el país buscan en fosa de Tetelcingo

Fosa de Tetelcingo y víctimas
Fosa de Tetelcingo y víctimas

Por Máximo Cerdio

Familias de desaparecidos de Morelos y otros estados de la república tienen esperanzas de encontrar a sus parientesen las fosas comunes de Tetelcingo en Cuautla, Morelos.

Así lo dieron a conocer durante su asistencia, el domingo 27 de marzo, al Centro Médico de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), campus Chamilpa, en dondelosintegrantesde la Comisión Científica de Identificación Humana (CCIH) y personal del Programa de Atención a Víctimas de la UAEM, les extrajeron muestras de sangre para obtener su ADN (ácido desoxirribonucleico) para compararlos con el de los cadáveres de las fosas comunes; asimismo, mediante entrevistas, levantaroninformación sobre las características físicas de los ausentes y las circunstancias de la desaparición.

AlejandroVera, Iván y Abimelec en la UAEM
AlejandroVera, Iván y Abimelec en la UAEM

Para el 4 de abril de 2016 se informaría que los científicos de la CCIH, encabezados por Iván Martínez Duncker y Abimelec Moralesobtuvieron 25 perfiles genéticos útiles.

A través de la participación dela CCIH como sede del Programa Internacional Fénix del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada en España, dirigido por el Dr. José Lorente Acosta, se estaría en proceso de realizar el ingreso de los 25 perfiles genéticos a una base de datos internacional.

Y una vez que el equipo especializado obtenga muestras de los cadáveres de las fosas comunes de Tetelcingo, se hará la comparación para identificar si son o no los restos que los familiares buscan, expusieron.

Aseguraron que la UAEM tiene la capacidad tecnológica y científica para que, cuando así lo disponga la Fiscalía, coadyuven en el proceso de exhumación de más de cien cadáveres sin identificar.

“En los próximos días tendremos los resultados de los perfiles genéticos y se incluirán en una base de datos internacional, que estará disponible para cruzar información, gracias a los vínculos de la UAEM con la Universidad de Granada, España, que es la primera universidad en México en ser sede del programa internacional Fénix, dedicado a la localización de personas desaparecidas”, abundaron.

Francisco Orta Bancas su esposa María Teresa Pérez
Francisco Orta Bancas su esposa María Teresa Pérez

Las cifras oficiales

De acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), hay más de 27 mil 500 personas que, hasta la fecha, se desconoce su paradero; esta cifra es de 2007 a 2015 (la cita es de zetatijuana.com).

De acuerdo con esta fuente, en Morelos había 108 personas desaparecidas según consta en denuncias relacionada con delitos del fuero común y/o del fuero federal

Organizaciones civiles han calculado que, por diversas razones, no todas las desapariciones se reportan,sólo aproximadamente veinte por ciento se hace del conocimiento de la autoridad judicial. La cifra, entonces, aumentaría a 540 desaparecidos en Morelos y a 137 mil en todo el país.

El día 28 de marzo, día de las Víctimas del Estado de Morelos, el rector de la UAEMAlejandro Veradijo quela trata de personas, los crímenes de los secuestradores, el narcotráfico y la desaparición forzada, son fenómenos nacionales, por lo que una persona que desapareció en Chihuahua se puede encontrar en Morelos, por eso es importante tener un registro estatal y nacional e internacional. Explicó que en México,alrededor de 30 mil familias buscan, desde hace ya varios años, a sus desaparecidos.

Marí­a Ester Montero Arteaga,
Marí­a Ester Montero Arteaga,

La ausencia, ese dolor de todos los días

Conurbados entrevistó a varios familiares de personas que buscan a sus desaparecidos.Acudieron desde varias partes de México como Nuevo León, Michoacán, Ciudad de México, Guerrero y Morelos a hacerles las pruebas de ADN a la UAEM.

Todos los entrevistados dijeron que en la diferentes dependencias estatales como las procuradurías y fiscalías de sus respectivos estados, y en las dependencias federal, las autoridades investigadoras ha sido pasivas en la búsqueda de sus familiares y que noventa por ciento de los elementos que obran en los las carpetas de investigación los han aportado los propios familiares.

Expusieron que desconfían de los datos personales y oficiales de las víctimas y sus familiares –pruebas de ADN, entre otras–que las autoridades investigadoras manejan porque,en muchos casos, en las desapariciones están involucrados sus jefes y compañeros y entre ellos mismos se protegen y desaparecen información científica y ministerial. Por ello, afirmaron que confían en los perfiles genéticos que obtendrá la UAEM, los cuales deberán servir para hacer las comparaciones con el ADN obtenido de las muestras de los cadáveres de las fosas comunes.

Coincidieron en que no pueden imaginar a sus familiares muertos, los quieren vivos, pero si los encontraran en la fosa común “descansarían de la búsqueda”.

Roberta Dalila Rodrí­guez González y Alejandro Darío Tamez Murguía
Roberta Dalila Rodrí­guez González y Alejandro Darío Tamez Murguía

Roberta Dalila Rodríguez González y Alejandro Darío Tamez Murguía, llegaron desde Monterrey, Nuevo León. Su hija Alejandra Mairani Tamez Rodríguez, de 19 años, desapareció el 24 de marzo de 2012 en Guadalupe, Nuevo León. Alejandra salió a casa de una amiga en la colonia Country, de Guadalupe, Nuevo León, y ya no regresó. Cuando estaba con su amiga, ésta la invitó a reunirse con otros amigos y aceptó ir; de esa reunión sólo regresó la amiga de Alejandra.

De acuerdo con las investigaciones de los padres, la desaparición apunta al delito de trata de personas, ya que son más de ocho chicas las que han desaparecido en circunstancias similares. Las autoridades se niegan a abrir una línea de investigación por el delito de trata.

María Ester Montero Arteaga, perdió a su hijo Paolo César Antonio Cano Montero.Desapareció en Lázaro Cárdenas, Michoacán, el 29 de octubre de 2010. Es marino y lo asignaron a ese lugar, al que llegó sólo cuatro días antes. Siempre hablaba por teléfono con su familia. Cuando se instaló,llamó para pedir dos mil pesos, mismos que le fueron depositados en una cuenta de Copel, para que los cobrara, pero nunca los recogió, el dinero sigue ahí. Viendo que no contestaba su celular, su papá lo fue a buscar a Michoacán, a la Marina, y ahí le dijeron que su hijo había desertado y le entregaron la llave de su casillero: sus cosas estaba intactas y ni siquiera su celular pudo sacar.En Morelia, Michoacán, se quiso levantar un acta pero nos dijeron que la Marina conocía ya del caso, por lo que acudieron a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) en donde se abrió un expediente. Hasta el día de hoy no saben de él.

Francisco Orta Bancas y su esposa María Teresa Pérez Zúñigason los padres de J. Jesús Orta Pérez, desaparecido en Valle de Chalco, Estado de México desde el 17 de mayo de 2009. Estaba en su negocio –un bar–, con unos de sus hermanos y empleados, cuando llegó un comando con armas largas preguntando por Jesús Orta Pérez. Jesús dijo que era él y se lo llevaron y hasta la fecha se desconoce su paradero.

Sus padres han aportado evidencias para que se investigue a policías porque, según ellos, elementos policiacos se lo llevaron. No fue un secuestro para pedir dinero, todo apunta a que fue por cuestiones políticas ya que Jesús ayudaba a un político que se pasó del Partido de la Revolución Democrática al Partido Revolucionario Institucional, rumbo a una candidatura.

Cecilia Martínez Varela busca a su hija Cecilia Yolotzi Macías Martínez, de 19 años, que desapareció el 3 de julio de 2013, en Guadalupe, Nuevo León. Estudiaba la prepa y trabajaba. “Ella salió ese miércoles, iba al cine de La Pastora, salió, ya no regresó, por más le estuve hablándole por teléfono; nada más las vecinas nos dijeron que la vieron tomar el ecotaxi”, expuso.

La fosa de Tetelcingo

El 9 de diciembre de 2014, la Fiscalía accedió a abrir la fosa clandestina en la comunidad de Tetelcingo, por presión de los parientes de Oliver Wenceslado Rodríguez, secuestrado el 24 de mayo de 2013, en la colonia Ampliación Gabriel Tepepa de Cuautla.

Estuvieron presentes en la diligencia de exhumación de más de un centenar de cadáveres, entre ellos el de Oliver Wenceslao, restos que fueron entregados a la familia.

Los otros cuerpos fueron inhumados nuevamente; la Fiscalía tenía muy pocos datos de los restos mortales y de ninguno muestras de ADN y demás información para enviarla a la Procuraduría General de la República e ingresar a la base de datos de ésta para que los familiares de personas desaparecidas en todo el país pudieran buscarlos y, en su caso, encontrarlos.

Los familiares de Oliver reportaron también que algunos de los cuerpos tenían una botella de plástico en la que se ponía su número de carpeta de investigación.

La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM) acudió al lugar para realizar las investigaciones correspondientes:había, al menos 140 cuerpos, de acuerdo con Fabiola Colín, secretaria ejecutiva en ese entonces del organismo estatal.

En el boletín 070, del 28 de marzo de 2016, emitido por Comunicación Socialde la Fiscalía General Morelos, se informó que de los 116 cuerpos del “panteón de Tetelcingo, 102 cuentan ya con perfil genético, y 87 de ellos han sido confrontados sin que se registrara alguna coincidencia”. El comunicado concluyó con la leyenda: “La FGE no cesa en la labor de identificar los restos y exhorta a aquellos familiares de personas desaparecidas en el territorio morelense o del país a acercarse a las fiscalías regionales de la zona metropolitana, oriente y sur poniente, a fin de brindarles certeza”.

El rector Alejandro Vera y los científicos de la UAEM Iván Martínez Duncker y Abimelec Morales Quiroz denunciaron que el personal de la ex Procuraduría General del Estado de Morelos y actualmente Fiscalía, no habían seguido un protocolo obligatorio para la inhumación y exhumación de cadáveres ni para la obtención de muestras para identificar los restos mortales, por lo que la información que generada las autoridades judiciales es imprecisa y errónea, lo que no da certeza para la correcta identificación: no se puede saber si son o no los que los familiares de desaparecidos están buscando.

Por ello pusieron a disposición de quienes buscan a desaparecidos la infraestructura y un equipo de científicos que podrán demostrar con toda precisión si los cuerpos que están en la fosas comunes corresponde o no a los familiares buscados.

Abimelec Morales Quiroz abundó: “hay 149 cadáveres en la fosa de Tetelcingo, y a éstos habrá que sumar 68 en la fosa y cámaras frigoríficas de Jojutla, mismos a los que se requiere extraer tejidos para hacerle muestras de ADN. La PGR ya aceptó muestra coadyuvancia, los familiares ya la aceptaron, falta que la Fiscalía General del Estado de Morelos abra las fosas comunes”, puntualizó.

El fiscal general, Javier Pérez Durón, ha dado largas y no ha respondido a preguntas que Conurbados le ha hecho por conducto de la oficina de Comunicación social; una de ellas es ésta: ¿La Fiscalía va a permitir que los científicos de la UAEM tomen muestras de los cadáveres que están en calidad de desconocidos. Si la respuesta es afirmativa, en qué fecha y qué requisitos debe cumplir el equipo de científicos de la UAEM?

Abimelec Morales
Abimelec Morales

Exigen sus derechos

Roberta Dalila Rodríguez González, madre de Leonardo Daniel Rodríguez Morales, desaparecido en Nuevo León, desde 28 abril de 2011, de 19 años, dio a conocer que la Fiscalía de Morelos, en vez de tratar los restos mortales con respeto porque así se lo imponen los protocolos y el respeto, los enterró como si fueran basura.

“No confiamos en estas autoridades, se están portado igual que la delincuencia organizada, ya son parte de ella”, sentenció.

De acuerdo con Valentina Peralta Puga, coordinadora de la Red de Eslabones por los Derechos Humanos e integrante del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, las familias de los desaparecidos tienen derecho a conocer la verdad, a ampliar su declaración ministerial federal o estatal y a solicitar a la autoridad que el equipo de investigadores de la UAEM sea coadyuvante en la identificación y localización de sus parientes desaparecidos: “La verdad la merecen los que están bajo esa tierra sin vida como los que sobre la tierra están clamando justicia”, expuso frente a la fosa de Tetelcingo y ante familiares de desaparecidos, autoridades universitarias y el sacerdote José Alejando Solalinde Guerra, que pidió a la jerarquía católica mexicana pronunciarse en contra de estas desapariciones: “ninguna autoridad se ha pronunciado y eso las hace cómplices, acusó.