Descendientes de revolucionarios revelan datos sobre el rebelde guerrerense Jesús H. Salgado

Benjamín Zapata Amaro
Benjamín Zapata Amaro

Por Elsa Castorela Castro

Tlaquiltenango. Descendientes de revolucionarios, como el bisnieto de Emiliano Zapata, Benjamín Zapata Amaro, el sobrino bisnieto de Jesús H. Salgado, Crispín Salgado Hernández, el sobrino de Josefa Espejo (esposa de Emiliano Zapata),  Amador Espejo Barrera y el cronista Agur Arredondo, desentrañaron datos de uno de los revolucionarios más importantes del estado de Guerrero, Jesús H. Salgado, quien fue maderista primero, zapatista después y cuando rompe con Zapata, se convierte en villista y sus seguidores, se definen salgadistas.

De acuerdo a los comentarios hechos en el museo de Rubén Jaramillo, en la cabecera municipal de este municipio, se dijo que poco se ha investigado acerca del zapatismo en el estado de Guerrero, puesto que se ha atribuido a los Figueroa como los iniciadores de la revolución en Guerrero, cuando uno de los principales revolucionarios fue Jesús H. Salgado.

Espejo Barrera, autor de Haciendas de Morelos, Guerrilleros y lugares de Zapata, hizo referencia a los hombres olvidados en la historia: reconoció el trabajo de investigación de Crispín Salgado Hernández, autor entre otras obras de Jesús H. Salgado Revolucionario, maderista, zapatista y villista.

Comentó Barrera Espejo que los hombres de la revolución fueron populares y valientes que sirvieron a la revolución como cantores, corrideros, espías, tlacualeros, morraleros, taqueros, juntadores de caballos o de casquillos y otras tareas asignadas a mujeres y niños y niñas; también se refirió a los sobrenombres de  los revolucionarios, pues, Jesús H. Salgado, era conocido como el “Ardilla”, por su habilidad de moverse, precisamente como ese animal; también se le conoció como “El Venado”.

Se dijo que la investigación de Salgado Hernández, maestro de profesión, llena una laguna en la historia en el estado de Guerrero, donde  el triunfo de la revolución se la adjudican a los Figueroa, quienes solo sirvieron al poder para mantenerse en él, hasta nuestros días.

Benjamín Zapata Amaro, bisnieto de Emiliano Zapata, aseguró que Jesús H. Salgado nunca de dejó de ser zapatista, su ideal era el reparto de tierras, de hecho, hizo el reparto agrario antes que el propio Emiliano, se dijo.

Los “Salgadistas”

Por su parte, Crispín Salgado Hernández aseguró que sus investigaciones lo han llevado a tener datos como el hecho que su tío abuelo, para que se incorporaran a  la revolución en Guerrero,  pagó un peso diario a cada uno de quienes lo siguieron,   el 4 de diciembre de 1910, cuando se levantó en armas.

  1. Salgado fue arriero de Campo Morado, aunque no se tienen datos precisos sobre la fecha de nacimiento, investigaciones indican que fue el 26 de junio de 1877, es decir, dos años de diferencia entre éste y Emiliano Zapata, que nació en 1879.

Datos poco conocidos, son que los revolucionarios del estado de Guerrero se reconocieron como “Pronunciados”, los de Morelos como “Alzados”, y en Tierra Caliente, Guerrero, los seguidores de Jesús H. Salgado se identificaban como “Salgadistas”

Otro dato poco conocido fue el hecho que se haya constituido el Banco Revolucionario de Guerrero, en el año de 1914, cuando H. Salgado, fue gobernador de su estado natal, elaboró billetes y monedas de plata y oro, conocidas como “pesos salgadistas”, cuyo valor era el doble del peso mexicano.

Para Crispín Salgado Hernández, la intervención de Norteamérica al Puerto de Veracruz, en 1914, fue el inició de estrategias para el triunfo de Venustiano Carranza y el Constitucionalismo que impidió que las fuerzas revolucionarias de Zapata y Villa, llegara al poder y el reparto de tierras.

Aseguró que tanto Madero, como Carranza, pagaron a revolucionarios de las diversas facciones para que tuvieran enfrentamientos entre ellos mismos, mientras que H. Salgado coqueteaba con Carranza, de quien recibió dinero (que fue repartido entre los revolucionarios “salgadistas”), también le “coqueteó” a Zapata, y provocó la desconfianza del Caudillo del Sur. H. Salgado fue asesinado por Rómulo Figueroa en 1920.