
Por Máximo Cerdio/Yesenia Daniel
La meta del jojutlense Irving Pérez son los juegos Olímpicos de este año, en Río de Janeiro, Brasil.
En la XXXI Olimpiada, que se realizará del 5 al 21 de agosto,participarán 10 mil 500 atletas de 206 comités olímpicos nacionales, que competirán en 306 eventos de 28 deportes olímpicos.Irving se convertiría en el primero, en la historia de Jojutla, en llegar a esta gesta en la que miden fuerzas y capacidades los mejores deportistas del mundo.
Está a un paso de lograrlo, pero no competirá por Morelos, porque el gobierno no le dio el apoyo necesario: Irving representará a Jalisco.
Algunos medios de comunicación de occidente (Unión Jalisco, Capital Jalisco y el Diario de Colima) o incluso la propia Comisión Nacional del Deporte, se refieren a Irving Pérez como el “jalisciense”.
El morelense fue campeón de la temporada 2014 en el circuito nacional de Triatlón, celebrado en Acapulco, Guerrero, y el año pasado se llevó una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos Toronto 2015 y consiguió laCopa del Mundo de Triatlón ITU de Huatulco, en Oaxaca; con estos triunfos se pudo colocar en el lugar 22 de los mejores atletas de la especialidad en el mundo y se acercó a la meta de conseguir su pase a las Olimpiadas de Río.
Pérez Pineda también conquistó la medalla de oro del Triatlón Gran Festival Manzanillo, que se realizó el sábado 6 de febrero de este año en Colima.
El anuncio oficial de los clasificados para asistir a los Juegos Olímpicos de Brasil se dará de manera oficial el 15 de mayo próximo: “un día antes de mi cumpleaños”, acotó Irving, en una entrevista que concedió durante una de las pocas veces que ha regresado a Jojutla a visitar a su familia.

Formado en Morelos
Irving Adrián Pérez Pineda nació el 16 de mayo de 1986 en Jojutlade Juárez, Morelos, y se formó como deportista en esta entidad. Sin embargo, a los 16 años partió a Guadalajara, Jalisco, con la intención de estudiar odontología, y también para prepararse en el aspecto deportivo, ya que en este estado del occidente de México había muy buen nivel en la disciplina de triatlón, que incluye natación, ciclismo y carrera a pie.
Desde esa fecha, su preparación en el ámbito académico y deportivo no cesó. Competía y ganaba como deportista y también conseguía logros como profesionista, peroél no se olvidaba de sus raíces y quiso regresar para representar a su estado.
A mediados de 2014 y por pedimento de Jacqueline Guerra –directora del Instituto del Deporte local– y de su padre,el atleta regresó con la idea que desde el inicio de 2015 representaría a Morelos.
Abandonó todo en Jalisco. Solicitó al Instituto del Deporte y Cultura Física del Estado de Morelos una beca por 20 mil pesos mensuales para pagar al fisiatra, al entrenador, al masajista y al nutriólogo, solamente; él no cobraría nada ni viviría de la beca, nada más quería representar a su estado.
Como respuesta, Jacqueline Guerra le ofreció cuatro mil pesos. “Se me hizo una burla. Yo regresé (a Jalisco) todo apenado, diciendo ‘que dice mi mamá que siempre no’, y pues, bueno, no me quitaron nada al final”.
Pérez Pineda lamentó que en Morelos haya poco o nulo apoyo a los deportistas y aseveró que eso es cuestión de honradez: “con la honestidad, nada más, no existe magia, simplemente que el dinero se designe a donde tiene que ir y que no se lo queden los dirigentes”.
Guadalajara cobijó a Irving Pérez, allá tiene todo lo necesario para explotar sus capacidades deportivas y profesionales, no quiere regresar a Morelos porque hay mucha inseguridad y pocas oportunidades de desarrollo: “No pienso regresar, de hecho, hoy platicando con mi papá cuando me recogió en el aeropuerto yo le dije que quiero que se vayan a vivir allá conmigo. Son temas(la inseguridad)muy complicados, yo prefiero no meterme mucho porque quiero estar más concentrado en lo mío”.

Mi nieto es mi orgullo
En un puesto del MercadoMunicipal Benito Juárez de Jojutla, a orilla de calle, entre cinturones, chanclas, lentes y muchos otros artículos, hay recortes de periódicos nacionales con notas e imágenes de Irving, quien aparece corriendo o en bicicleta. Hay una fotografía del triatlonista nadando en una alberca, con su gorra y sus“goles”. “Ésta es la que más me gusta porque me la regaló mi nieto, el ‘Pelón’, dice Hermilo Pérez Hernández. Unos metros adelante,se encuentra el negocio de juguetes de Raymundo, papá del atleta jojutlense.
Hermilo y toda su familia se dedicaron siempre al comercio, desde que era un niño, en Toluca, en Guerrero y luego aquí en Jojutla. Tuvo un puesto fijo hace más de cuarenta y cinco años, cuando el mercado municipal estaba sobre Constitución y Miguel Hidalgo, en esa localidad.
Mi nieto es mi orgullo, por eso pongo sus fotos y los recortes. Muchos lo conocen, pero otras personas no y luego me preguntan. A mí me gusta decirles que mi nieto es un campeón y que va a ir a las Olimpiadas en Brasil, platicó sonriente.

Raymundo
Raymundo Pérez Hernández, profesor de educación física y comerciante, es el padre de Irving.
Desde los seis años de edad, en que su hijo dio muestras de su pasión por los deportes, la ayuda de Raymundo no ha cesado y aseguró que ni él ni su esposa y demás familiares se han detenido a pensar en los sacrificios que han hecho para apoyarlo:
“Ni siquiera se detiene uno a pesar en las privaciones que ha tenido uno como familia, eso pasa a segundo término. Lejos de quitarnos o perjudicarlos él nos ha beneficiado porque con su esfuerzo y sus logros nos motiva mucho a seguir adelante, a sacar esto junto con él, él se esfuerza, nosotros nos esforzamos y lo vemos como un objetivo común, no lo vemos como un sacrificio, lo vemos como un gusto. Ademásdel amor que le tiene uno a los hijos, en este caso el amor que le tenemos es enorme, y eso es lo que nos ha dado fuerza. Si volviéramos a nacer, volveríamos a hacer el mismo esfuerzo”, platicó.
Dijo que él siempre ha sido una persona que le ha echado muchas ganas a todo, se esfuerza por conseguir lo que quiere y eso miraron las personas que lo conocieron en Guadalajara y por eso lo apoyaron:
“Teníamos que comprarle una bicicleta y era muy cara, costó 140 mil pesos y nosotros teníamos que comprarla, pero sus compañeros de equipo lo ayudaron y pusieron la mitad del costo y así obtuvo su primer bicicleta de competencia”, relató.
Raymundo comentó que una de sus prioridades era que su hijo terminara su carrera como universitario: el deporte da satisfacciones, motivaciones, pero de eso no se puede vivir en México, por eso le exigimos que estudiara y así lo hizo, terminó su carrera de odontología en Guadalajara, explicó.
Sobre la participación de Irving en las Olimpiadas de Río de Janeiro, Raymundo se muestra muy ilusionado, sabe que su hijo ha hecho todo lo que está a su alcance para conseguir su boleto al evento más importante para cualquier atleta, además, se encuentra “ranqueado” entre los mejores del mundo, y para asegurar ese pase irá a pedir ayuda divina:
“Me voy a ir caminando al santuario del Señor de Chalma para pedirle su ayuda para que mi hijo participe en las Olimpiadas de Río de Janeiro, Brasil”, declaró.
Más tlahuicas en Río
Otros morelenses que podrían ir a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 son Long Yuan Gutiérrez, en natación e Ismael Hernández Uscanga, en la especialidad de pentatlón moderno.
Ismael es originario de Cuautla y consiguió la medalla de plata y en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, quizá su boleto a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.