Marcha por la paz no es contra alguien o contra algo: Obispo

Marcha por la paz

Por Silvia Lozano Venegas

Cuernavaca, Morelos; 6 de mayo de 2017. “Veo un Morelos herido, con hambre, con sed de justicia, un Morelos ofendido y burlado por aquellos que deberían encargarse de su seguridad y de la impartición de justicia”, enunció el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro al encabezar la tercera caminata por la paz.

Alrededor de las nueve horas de este sábado, con lonas, banderines y una virgen de Guadalupe, miles de ciudadanos, políticos de diversos partidos como Acción Nacional, diputados del PRI, del Partido Encuentro Social, el alcalde de Cuernavaca Cuauhtémoc Blanco, el rector Alejandro Vera, entre otros actores políticos, participaron en la marcha por la paz, del Calvario, las Palmas y del puente Porfirio Díaz a la catedral de Cuernavaca.

El obispo Ramón Castro Castro dijo que esta marcha no es contra alguien o contra algo, sino que es por la paz y porque el pueblo la necesita para hacer conciencia de que debemos construir esa paz.

En su discurso en la catedral de Cuernavaca, el jerarca católico habló de la inseguridad que aqueja a todos los morelenses y que los párrocos son testigos.

“Tenemos una radiografía que no viene del escritorio ni de las encuestas, viene del vivir diario, las vivencias cotidianas de muchos párrocos nos permiten verificar que la mayoría de los morelenses en mayor o menor grado enfrentan el dolor, la angustia, la violencia, la inseguridad, la impunidad, el desempleo, la corrupción, homicidios, extorsión, secuestros, tortura, desaparecidos, asaltos en domicilios, rutas y qué decir de las fosas clandestinas donde muchos cadáveres fueron aventados como basura, sin los debidos protocolos de la ley y ejemplo claro tenemos Tetelcingo y Jojutla”, externó el prelado.

Asimismo, ante la presencia de los que participaron en esta tercera caminata por la paz, el obispo dijo: “Veo un Morelos herido, con hambre, con sed de justicia, un Morelos con miedo, ofendido y burlado por aquellos que deberían encargarse de su seguridad y de la impartición de justicia, por si fuera poco nos aqueja una deuda pública de 9 mil millones de pesos, 6 mil contabilizados y 3 mil no registrados, el gobierno queda endeudada por 30 años, dinero que no se refleja en el  progreso de nuestro estado”.

“También nos preocupa la falta de independencia de los Tres poderes, nos hiere escuchar como con tanta facilidad se compran y venden las conciencias. Nos duele como nos ha abandonado y dejado a nuestra suerte el gobierno federal y en ocasiones tratan a Morelos como moneda de cambio”.

Lamentó que escasean autoridades que sirvan con amor, que tengan un corazón grande y un bolsillo pequeño, “estamos cansados de corrupción, de forjadores de castillos en el aire que sólo ven por sus intereses”.

Advirtió que la paciencia de los ciudadanos está llegando a su límite y que para la mayoría de la gente ya no será suficiente el cambio de su voto por una despensa.

“Nuestro pueblo está cansado de ser víctima del derecho de piso, de tener que trabajar para dar el fruto de su trabajo a los delincuentes, no puede ser posible la convivencia de servidores públicos y crimen organizado”, aseveró Ramón Castro.

Por último, enfatizó que la paz sólo se puede lograr con la familia entre un hombre y una mujer, porque la familia es el núcleo natural de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y el estado.

“Quien obstaculice la institución familiar aunque sea inconsciente, hace que la paz sea frágil porque debilita el principal agente de paz”, señaló.