
Por Stella Turcato
De acuerdo con el listado de personas aspirantes inscritas para presidir la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Morelos (CDHM), lo más probable es que “el Congreso” elija a una mujer.
Con base en la mayoría de los perfiles de la lista, habría muchas posibilidades de que la elegida sea Clara Elizabeth Soto Castor.
Desde la elección de ombudsperson del año 2016, esta persona había recibido muy buenas opiniones, pero su parentesco político con la entonces presidenta del Congreso y su consanguineidad con un funcionario estatal muy allegado del entonces gobernador Graco Ramírez, la habrían descartado.
Lo paradójico sería que lo que antes no le permitió llegar a la titularidad de la CDHM, sea lo que ahora le ayude a acceder a ese cargo; es decir, la cercanía con el exgobernador perredista.
Al momento de la votación se verá si interviene la mano del experimentado político y ex mandatario de Morelos. Como es su costumbre, el tabasqueño tendría Plan A y Plan B. Este último sería la acomodaticia Nadxieelii Carranco Lechuga, quien hizo un pésimo papel al frente de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas, precisamente en la administración graquista (2012-2018).
Como sea, Soto Castor sería más apropiada que muchas de las otras personas que se postulan.
De las que van por el cargo, sin importar servir a la ciudadanía sobran ejemplos.
Baste mencionar a Claudia Aponte Maysse, quien, al igual que Lorena Elizabeth Castillo Castillo, Nadxieelii Carranco Lechuga, Lucero Benítez Villaseñor y Eva Penélope Picazo Hernández se anotan en todas, como si fueran expertas todólogas.
Ahí están los casos de Castillo Castillo que actualmente y, por segunda vez consecutiva, es funcionaria del Ayuntamiento de Cuernavaca, en el puesto de directora del Instituto de la Mujer. O el otro caso semejante, el de Picazo Hernández quien es la actual titular de la Comisión de Atención y Reparación de Víctimas en el Estado de Morelos y que desde hace más de 25 años no se ha soltado del presupuesto público, ya sea en el Poder Legislativo, el Ejecutivo o en organismos de puro membrete que poco sirven al pueblo.
De Lucero Benítez Villaseñor no se puede soslayar su gris y servil gestión, con el poder panista de entonces (durante el gobierno de Marco Adame), cuando estuvo al frente, precisamente, de la CDHM y después directora de Derechos Humanos en la Secretaría de Gobierno estatal. Demasiado identificada con el exgobernador Adame.
El paso de Benítez Villaseñor por la titularidad de la CDHM coincidió con el paro, plantón, movilizaciones y digna lucha del Movimiento Magisterial de Bases en Morelos, en el año 2008, a lo que ella siempre dio la espalda. Su labor como ombudsperson se limitó a incentivar la promoción de quejas contra adversarios de Adame, para beneficiar siempre al poder panista de entonces.
Y los hombres aspirantes al organismo defensor de derechos humanos están en peores circunstancias, por ser menos en número y carecer del perfil para el cargo.
Uno de los pocos con aparente experiencia, Osmany Licona Quiterio, pese a haber tenido el puesto de visitador y otros en la CDHM, durante varios años, no se le conoce ninguna gestión a favor de la ciudadanía. Es otro de los que van por la plaza y las desiguales prestaciones para los jerarcas, comparadas con las de la población trabajadora, en general.
Y en el caso de Licona Quiterio, le juega en contra su obcecada postura de derecha, contraria a lo popular y al actual modelo preponderante de la 4T en la mayoría del país, en lugar de él ser imparcial, tal como lo exige la encomienda.
Por último, ¿alguien puede creer que las y los legisladores elegirán con base a las comparecencias de cada aspirante o a su currículum?
¿Alguien puede creer que las y los legisladores integrantes de la Junta Política y de Gobierno pusieron debida atención en lo que, este 9 de julio, dijeron 28 personas aspirantes, desde las 10 de la mañana y hasta las 16:45 horas?, ya que se les designaron 15 minutos de exposición a cada una de ellas, en una maratónica jornada.
Y tras esa prolongada e intensa reunión, se supone que la Junta Política y de Gobierno deliberó y discutió lo suficiente para la elección posterior en el pleno… ¡Al día siguiente!
Como que la ciudadanía ya no se chupa el dedo, pero la mayoría de las y los políticos son los últimos en enterarse.
En breve, el Poder Legislativo debería modificar esos métodos para la elección de titulares de la CDHM y otros organismos, desde la publicación de las convocatorias, hasta la difusión del listado de inscriptos, porque esta vez el Congreso publicó la convocatoria apenas 14 días antes de la exposición de aspirantes y el listado con las 28 personas inscriptas tres días antes de la kilométrica cita para las presentaciones de propuestas por parte de los y las profesionales del derecho que pretenden presidir el organismo.

