
Por Máximo Cerdio
Cuernavaca, Morelos; 22 de noviembre de 2013. A las 7:30 de la mañana en Plaza de Armas, frente a la estatua del general Emiliano Zapata, más de 30 mariachis entonaron canciones a las imágenes de Santa Cecilia que, junto con arreglos florales, previamente habían colocado en una fuente.
Con esto, los músicos rinden homenaje y reconocen a Santa Cecilia, como la patrona de la música.

A la Plaza de Armas o Plaza General Emiliano Zapata Salazar, también se le conoce como Plaza del Mariachi porque ahí los músicos ofrecen sus servicios para todo tipo de eventos: “Bodas, despedidas de esta vida, nacimientos, declaraciones de amor, peticiones de casamiento y hasta divorcios”, dice don Juan, quien tiene más de 30 años trabajando como Mariachi.
Santa Cecilia fue una mártir de la Iglesia primitiva, nació en una familia noble de Roma y se convirtió al cristianismo. Su esposo y cuñado también fueron martirizados a causa de su fe.
Fue canonizada en 1594 por el papa Gregorio XIII, quien la nombró patrona de la música, de los poetas y de los ciegos. Su fiesta se celebra el 22 de noviembre, fecha en que se atribuye su muerte y ha sido adoptada mundialmente como el Día del Músico.

Así desde el siglo XVII, se comenzaron a celebrar festivales musicales en su honor en diversos países de Europa, como Francia, Alemania e Inglaterra.
Narran las Actas de su martirio cómo fue condenada a morir asfixiada en humo, y en vez de ello, a pesar de haber pasado más de un día en semejantes condiciones, comenzó a parafrasear, cantando, el salmo LXX: “Que mi corazón y mi carne permanezcan puros, oh Señor, y que no me vea defraudada en tu presencia”.
