Cuernavaca, Morelos; 14 de julio de 2014. El Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD) logró los acuerdos para nombrar a sus nuevos coordinadores para el tercer año legislativo, por lo que el primer semestre estará Arturo Flores Solorio y el último semestre María Teresa Domínguez.
Tras días de negociación para determinar quien iniciaría el primer semestre de la coordinación del PRD, en conferencia de prensa, la actual coordinadora Lucía Meza Guzmán informó que se alcanzaron los acuerdos y se determinó que el diputado Arturo Flores sea quien inicie con la coordinación en un ambiente de unidad y con la capacidad para construir acuerdos con los demás grupos parlamentarios.
Al respeto, Flores Solorio dijo: “a partir del tercer periodo, el primer semestre la coordinación será dirigida por su servidor y la vicecoordinación por María Teresa Domínguez; seré vigilante del deber parlamentario, con una actitud de respeto ante los demás grupos parlamentarios, seguiremos en la misma línea de trabajo para mejorar la desigualdad de la gente.
Sin embargo, reconocieron que continúan atorados en quien de los dos partidos tanto el PRD como el PRI encabezará primero la Mesa Directiva, pero que confían que mañana se vote y no se vayan a un periodo extraordinario.
Al respecto Juan Ángel Flores señaló que debido a que son más los diputados del PRD, esperan que el PRI respalde esa posición como en el primer periodo de sesión su bancada apoyó para que el PRI encabezara la Mesa Directiva.
“Yo espero que salga mañana, pero son discusiones que se pueden alargar, espero civilidad del PRI para que inicie el PRD en septiembre, porque tenemos más diputados en esta legislatura, debe existir voluntad del PRI. Con nuestra alianza ellos lograron la Mesa Directiva. No hay división, ha habido rumores de rompimiento, no lo hay, la negociadora es la coordinadora para encabezar la Mesa, subrayó Flores Bustamante.
Cuernavaca, Morelos; 14 de julio de 2014.Luego de que esta mañana se incendió una ruta de la línea Mariano Matamoros que presta su servicio del mercado de Cuernavaca a Xochitepec, el secretario de Movilidad y Transporte, Manuel Santiago Quijano, señaló que se sancionará desde la retención hasta el retiro de la concesión.
Fue alrededor de las nueve de la mañana cuando un colectivo que circulaba a la altura del puente Porfirio de la colonia Leandro Valle del centro de Cuernavaca, se incendió y no hubo ningún lesionado.
El operador narró que cuando observó que hacía un corto y comenzó a salir humo, lograron salir ilesos él y todos los pasajeros.
Al respecto, el titular de Movilidad y Transporte indicó que habrá una sanción para la ruta que se incendió tal y como marca la ley, “la sanción si no se cumple con la ley puede llegar hasta el retiro de la concesión o retención por x tiempo”, indicó.
Asimismo, el funcionario estatal comentó que para el próximo mes iniciarán con el trámite de la revista mecánica para sacar de circulación aquellas unidades “chatarra”.
“Cero corrupción, se va a hacer la revisión y capacitación para operadores para que tengan licencia certificada, la revista mecánica va a servir para eso, para que quienes no cumplan sacarlos de circulación y que renueven su parque vehicular, 45 por ciento requiere un tratamiento de mas fondo y en otros casos reposición de los vehículos”, aseveró.
Explicó que el año pasado no se llevó a cabo el trámite de la revista mecánica pero que para el siguiente mes ya inician y el programa está diseñado para evitar la corrupción y que todos paguen la revista.
María de los Ángeles Martínez, como muchas mujeres de Santa María Ahuacatitlán, se casó a los 14 años de edad, lo mismo hizo su mamá Rosario Flores Terán, que se unió a Miguel Martínez Flores, que le doblaba la edad; sus tres primeras hijas murieron, le sobrevivieron María de los Ángeles, Teresa y Lourdes.
Don Miguel enseñó a María de los Ángeles todo el conocimiento sobre el campo, desde colocarse el ayate para cargar el bote de los hongos hasta la cosecha de la tila, a identificar las plantas medicinales y sus usos.
También le enseñó a localizar los parajes en donde se pueden encontrar los hongos. Ella recuerda que le dijo: “es un gusanito el que hace el proceso de la semilla de los hongos, este gusanito lo encuentras de un paraje a otro porque el viento lleva la semilla a distintos lados, por eso se vuelven a encontrar en el mismo lugar cada dos o tres años; lo difícil es volverlo encontrar”.
María de los Ángeles cree que “hay un mito, que no todos tienen suerte para encontrar los hongos; por ejemplo: puede ser que haya pasado delante de mí otra persona y yo, detrás de ella, encuentro los hongos, se dice que ella no llevaba suerte. Depende de cada persona, tal vez me fui enojada o estresada eso es lo que creemos que pasa”.
Maria de los Ángeles enseña a su hijo David a identificar los hongos
A los 15 años de edad, María de los Ángeles tuvo a su primera hija, a sus 42 años es abuela. Actualmente, tiene tres hijos y tres hijas, pero sufre el dolor de haber perdido a una que salió de su casa a los trece años y nunca volvió a saber de ella.
Su casa está al pie de la montaña y la construyó gracias a que salió a trabajar fuera de su comunidad, obtuvo un mejor salario en el servicio doméstico (laboró con un extranjero que le enseñó “a mirar la vida de otra manera”); con ese salario y con al apoyo de su actual esposo, Javier Reyes Espinoza, ha logrado cierta prosperidad; lo conoció cuando ella tenía 27 y él 20 años.
–El día martes 15 de julio los directivos del Colegio Don Bosco me entregarán los documentos de mi hijo, para que yo lo pueda inscribirlo en otra escuela a cuarto año. Este fue el acuerdo al que el colegio y nosotros, como padres del niño afectado, pudimos llegar. Nos hubiera gustado que mi hijo regresara a clases como cualquier niño al que la Constitución federal y estatal le dan derecho a asistir a la escuela primaria y que las autoridades del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos (IEBEM) y demás instancias del estado en garantizar ese derecho hubieran intervenido para hacer valer la ley y obligar al Colegio Don Bosco a cumplir con esa obligación, pero nos dejaron solos.
Así lo dijo aConurbadosCarmen Cervantes de la Luz, madre del pequeño de 8 añosa quien el Colegio Don Bosco expulsó el 20 de mayo de este año, con el pretexto de que el chico, inscrito en el tercer año grupo “B”, representaba un peligro para él y para sus compañeros, ya que un maestro del colegio reportó que el menor le dijo que se iba a arrojar desde la ventana del segundo piso.
Detrás de todo,está el hecho de que el niño siente que es una niña y se comporta como tal; y a su maestra –y directivos del colegio– eso les causó problemas que no pudieron resolver, denunció la mamá del alumno.
–Lo lógico hubiera sido que se le permitiera a mi hijo continuar tomando sus clases en el colegio, con alguna especie de vigilancia y en su momento realizar la evaluación y que un especialista diagnosticara que efectivamente mi pequeño tenía conductas suicidas y se establecieran medidas preventivas; pero esto jamás sucedió. Gente ignorante calificó a mi hijo como suicida –relata la madre del menor expulsado.
Los antecedentes
Como lo informó el portal electrónico Conurbados, el3 de junio de 2014, en la queja 393/2014-5, presentada el 22 de mayo de este año ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM), Carmen Cervantes expuso que el 20 de mayo que fue por su hijo al colegio –ubicado en Calzada de los Actores 108, colonia Carolina, Cuernavaca, Morelos–,como a las 14:20 horas, el maestro de inglés le dijo que tenía que pasar a hablar con la maestra del niño, ya que éste se había subido a la ventana de su salón que está en el segundo piso y amenazó con arrojarse.
En el expediente, se lee que una vez que la mamá del chico localizó a la maestra Edith “N”, ésta le dijo que era necesario hablar con la subdirectora María Guadalupe Ávila Pacheco, por lo que al día siguiente el papá y la mamá del niño fueron a hablar con lasubdirectora, quien les notificó que el niño quedaba suspendido por tiempo indefinido hasta que hubiera una reunión con los padres, la maestra Edith “N”, la psicóloga del colegio y con el director, el sacerdote José Antonio Sandoval Tajonar.
La CDHEM citó a las partes y a las autoridades, entre ellas al IEBEM, para el día 5 de junio de 2014, sin embargo, sólo acudieron los padres del menor en calidad de afectados y como sus representes por el Colegio Don Boscollegaron la subdirectora de primaria del Guadalupe Ávila Pacheco, la directora académica Cristina Navedo Cárdenas y una representante del consejo académico de nombre Gisel Sandoval Tajonar. A pesar de estar notificadas conforme a derecho, las autoridades del IEBEM no acudieron.
En la queja 393/2014-5 consta que se señaló nueva fecha y hora para la audiencia: el miércoles 11 de junio, a las 13:00 horas.
No procede la queja: IEBEM
En fecha 11 de junio,el IEBEM presentó un escrito firmado por el licenciado Óscar Fuentes Benítez, director jurídico, en el que trata de deslindar a esta dependencia gubernamental, al asegurar que ninguno de los empleados o directivos que se mencionan en la queja pertenecen al IEBEM; el abogado concluye diciendo que la acusación es improcedente en contra de eseinstituto.
–Por estas circunstancias y viendo que nadie nos ayudaba, tuvimos que aceptar las condiciones del Colegio Don Bosco: mi hijo no se presentaría más al colegio y ellos me entregarían su documentación para inscribirlo a cuarto año en otra escuela; de otra manera no podría dar de alta a mi hijo al cuarto grado y perdería un año escolar. Las agresiones a él y a nosotros como padres del chico nunca se revisaron–dijo la madre del niño.
Colegio Don Bosco
El sacerdote confirma la suspensión
La señora Carmen se entrevistó con el sacerdote José Antonio Sandoval Tajonar, director general del Consejo de la Fundación Don Bosco.
–Una de nuestras esperanzas era el padre Toño. Pensamos que como era religioso no sería tan radical, iba a ser flexible; sin embargo, dijo que mi hijo no podría regresar al colegio a terminar el ciclo escolar y que si quería terminar la escuela debería hacer trabajos escolares, pero que no podía, no puede, regresar a la escuela. En este momento nuestras esperanzas se acabaron.
De acuerdo con algunas páginas electrónicas,José Antonio Sandoval Tajonar es miembro del consejo consultivo y Pro-Paz de la comisión Episcopal de la Pastoral Social, secretario ejecutivo del Consejo Ciudadano para el Desarrollo Social del Estado de Morelos, párroco de la Parroquia de María Inmaculada en la colonia Lomas de Atzingo, además de presidente del Consejo Directivo y director general de la Fundación Don Bosco.
Colegio ya sabía la condición del pequeño
–Cuando mi hijo y su hermano –el pequeño tiene un hermano gemelo que va en el mismo año pero en diferente grupo, en el mismo colegio– entraron al Colegio Don Bosco les comenté a los directivos de los gustos y preferencias sexuales distintas de mi hijo y de que en mi familia lo habíamos respetado y educado reconociéndolo y aceptando que él se asumía como niña;ellos me dijeron que no había problema, que había profesores capacitados para atender estos casos.Yo los inscribí ahía los dos porque ellos se promocionancomo un colegio de orientación religiosa en dondese leseduca en el amor y respeto a los demás, el amor al prójimo, etcétera; pero en el caso de mi hijo lo discriminaron, se mostraron intolerantes, lo excluyeron, lo perjudicaron, ni respetaron su individualidad.
Comisión de Derechos Humanos fue tibia
Susana Díaz Pineda, abogada especialista que ha acompañado a los familiares del niño discriminado durante este proceso, afirmó que los derechos humanos del niño se violaron de manera flagrante desde que lo acusaron de tener conductas suicidas porque no hubo un diagnóstico de un especialista y porque jamás se escuchó al alumno. “Sólo tienen la versión de dos profesores”, precisó.
–Las garantías y los derechos de un menor de edad que no ha sido oído ni se puede defender y al cual no le respetan su individualidad y su derecho a ser lo que él siente que es –niña–no pueden estar sujetos a ningún pacto o convenio. La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM) fue tibia ante esta violación.
Susana Díaz también mencionó que el IEBEM mostró en principio falta de interés, una actitud omisa por la persona del menor y de su familia y por las violaciones a sus derechos que sufrieron. Posteriormente se lavó las manos con el supuesto argumento legal de que el Colegio Don Bosco no pertenece a IEBEM, explicó la profesional del derecho.
–Es una vergüenza que le suceda todo esto al chico y a su familia, más todavía cuando a mediados de este mes, el 18 de junio, el Sistema DIF Morelos ylas seis secretarías de despacho y cuatro direcciones generales del gobierno estatal, acordaron acciones conjuntas en busca de prevenir y erradicar el bullying en centros escolares, hogares y espacios públicos.La presidenta del DIF y esposa del gobernador estuvo ahí, encabezando el acto y se dijo que se acordó generar una estrategia con acciones concretas, dirigidas a la prevención y erradicación del hostigamiento que sufren algunas niñas y niños o adolescentes–indicó la especialista en derechos humanos.
Para Susana Díaz, el caso de este niño es uno más de tantos que abundan en las escuelas y de los cuales no se toman las medidas preventivas ni correctivas.
–Los centros educativos públicos y privados van a seguir violando los derechos humanos de los niños porque las autoridades no les dicen nada. En el caso de este pequeño que fue expulsado del Colegio Don Bosco, las cosas no se van a quedar así. Estamos preparando una queja ante instancias nacionales y si esto no es suficiente, ante instancias internacionales para que el caso no quede impune.
Me gustaría estar mejor informada: Beatriz Ramírez
El 27 de junio, durante un evento público la reportera de ConurbadosSilvia Venegas le preguntó a la secretaria de Educación, Beatriz Ramírez, su opinión sobre tema de la discriminación en las escuelas y ella respondió que no estaba de acuerdo en que exista algún tipo de discriminación, de ninguna forma, porque uno de los sustentos más importantes del Gobierno de la Nueva Visión, es que exista una sociedad de derechos “y por ningún motivo avalamos o estamos de acuerdo en que una persona por su preferencia religiosa o sexual sea excluida, hablamos más bien de inclusión y de derechos y no podemos ser contradictorios en este sentido”, aseveró.
La funcionaria estatal mencionó que la postura de la Secretaría de Educación es enfatizar que no van a aceptar ningún tipo de discriminación bajo ninguna razón, “entendemos que alguna persona pueda no coincidir con las posturas que el gobierno tiene en una sociedad de derechos y eso, por ningún motivo, puede estar afectando a una persona o a un alumno”.
En particular, la reportera la cuestionó acerca de si no era incongruente que por un lado el gobierno dijera que no se aceptará ningún tipo de discriminación y por otro permitir que a un alumno se le expulse del plantel Don Bosco por homofobia. Al respecto, Beatriz Ramírez respondió que le gustaría estar mejor informada para no emitir una opinión equivocada, pero que si en el caso del niño se comprueba que se dio de baja por su preferencia sexual, habría una sanción, “porque no podemos coincidir que se excluya por un tema así”, concluyó.
Desde el martes 20 de mayo al miércoles 25 de junio, en que se realizó esta charla con el niño de 8 años de edad que fue expulsado definitivamente del Colegio Don Bosco por “conductas suicidas”, él no asistió a ninguna institución educativa. De acuerdo con su madre, Carmen Cervantes, el pequeño permaneció en casa, hacía ejercicios escolares y se dedicaba a jugar.
Carmen Cervantes, profesora de educación especial, dijo que su hijo es un niño sano y le cerraron las puertas del colegio el 20 de mayo de este año no porque tuvo conductas suicidas, como afirma el colegio Don Bosco, sino porque aunque es niño se siente niña y se asume como tal, y eso a los maestros o a los directivos les causó conflictos.
Según los testimonios de Carmen Cervantes, que constan en el expediente en poder de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, su hijo tiene gustos e inclinaciones por los juegos y actividades de las niñas y prefiere juntarse con ellas en vez de reunirse con los niños, y esto le ocasionó problemas a su maestra de tercer año grupo B, Edith “N”, quien al principio del ciclo cuando inscribió a su hijo en esa escuela no tuvo ningún problema en la relación con el menor; pero, conforme fue pasando el tiempo, la profesora Edith “N” comenzó a tratarlo mal, a no escucharlo y a discriminarlo. “No quiero dejar de lado que mi Daniel tiene claro que es una niña y como tal se porta, pienso que eso es lo que no ha sido respetado y aceptado por la maestra Edith…”, precisó la madre del menor.
Carmen mencionó que de inmediato a la expulsión alchico “se le miraba un poco triste”; pero conforme transcurrieron los días, eso se le fue quitando.
La charla que se reproduce a continuación se realizó el miércoles 25 de junio, después de que la madre del menor me entregó unos documentos; la acompañaban el niño y una abogada; los dos primeros dieron su autorización para efectuarla y publicarla; también dieron permiso para publicar la fotografía del menor.
Un niño alegre
El pequeño viste una playera azul, pantalón de mezclilla y zapatos negros. Es delgado, moreno claro, pelo negro y corto. Mira con ojos negros luminosos, sonríe en todo momento y tiene una perfecta dicción. Sus manos son inquietas y muy expresivas.
–¿Cómo te la pasas en tu casa?
–Me aburro y no me gustan las matemáticas. ¡Los maestros deberían quitar las matemáticas!
Extraña a dos amigas
En niño no me mira aún de frente. Está en un sillón, entre una abogada y su mamá. De acuerdo con lo que me han platicado sus tutores y el representante legal, algunas veces reñía con sus compañeros porque él quería realizar actividades para las niñas y lo obligaban a efectuar aquellas de hombres, por ejemplo las niñas dibujaban niñas y los varones, niños; pero él quería dibujar niñas; y por eso lo molestaban y se reían de él.
–¿Extrañas a tus amigos?
–No, no los extraño. Sólo extraño a mis dos amigas Fátima y Valentina. Fátima es como mi prima. Ellas no vivían cerca de mi casa, por eso no las puedo ver ni las he visto, y las extraño porque platicábamos mucho y de muchas cosas.
Jugar a las muñecas
–¿A qué es a lo que más te gusta jugar en tu casa, mientras no estudias?
–Dile tú –ordena el niño a su mamá, y ésta responde a su hijo que me lo diga, que no tenga pena– ¡A las muñecas! Y tengo Barbys, Monsters, Polly Pocket. Tenía yo muchas pero las llevé a la escuela y no me las regresaron –dice el menor.
En la queja interpuesta ante Derechos Humanos, la 393/2014-5, se consigna también que el chico jalaba el cabello a las niñas y tenía pleitos por ello. La madre aclaró que, en efecto, había disputas con las niñas y niños pero no solamente por eso, sino por problemas de niños y mencionó que a su hijo le atraía mucho el cabello de las niñas.
–¿Por qué te gusta tocar el cabello de las niñas?
–Porque me gustaría tener así el pelo como ellas. –Explica mientras se lleva las manos a la cabeza como levantándose una imaginaria cabellera abundante y sedosa–, pero como no tengo pelo, me voy a comprar una peluca.
–¿De qué color?
–¡Rrrrubiaaaa!
Quiero estudiar diseño de moda en París
A estas alturas el pequeño ya conversa conmigo de frente y muy suelto. Su madre observa al niño con una amplia sonrisa y la abogada nos ve, muy seria, a todos.
–¿Qué te gustaría estudiar cuando seas grande?
–Quiero estudiar diseño de moda en París, cuando sea grande.
La estampa de la playera del pequeño es de Spiderman.
–¿Es tu héroe preferido? –Le pregunto
–No, ¡yo prefiero a la Mujer Maravilla! –me contesta enfático.
Casi para terminar la charla y después de despedirse de mí, Carmen Cervantes me comenta:
–Se me olvidaba decirle que mi niño está yendo con una psicóloga para que nos ayude a superar este proceso y al parecer está funcionando porque se caen muy bien…
Y el pequeño hace esta acotación:
–Sí y también voy porque me deja jugar con su casa de muñecas que tiene en el consultorio.
Desde años inmemorables, alrededor de 15 familias de Santa María Ahuacatitlán se dedican a la colecta de hongos silvestres comestibles; en su mayoría son mujeres que de manera temporal generan su autoempleo durante la época de lluvias. Son los “hongueros”, que año con año suben a la montaña –al norte de Cuernavaca– a colectar suficiente producto que venden al siguiente día en el mercado local.
Son tres meses de intenso trabajo, porque de la cantidad de hongos que recolecten repercutirá favorablemente a sus ingresos. Una buena cosecha puede tener un valor de hasta dos mil quinientos pesos a la semana o 40 pesos que sólo les alcanzará para comprar tortilla y huevos para comer un día.
Los precios de los hongos varían según el grado de dificultad para cosecharlos, va desde 120; 60 ó 50 pesos por kilo; y cuando hay mucho producto el precio baja a 40 pesos el kilo.
La recolección de los hongos es minuciosa, en especial los clavitos; requiere mucha paciencia y manos cuidadosas. En la temporada más alta de producción, llegan a cosechar hasta una cubeta de 20 kilos por persona y, como se trabaja en pareja, llegan a reunir hasta 40 kilos.
A María de los Ángeles Martínez, su padre le enseñó a identificar entre hongos comestibles y los altamente tóxicos. Desde que ella tenía tres años de edad, comenzó la caminata y el aprendizaje para poder sobrevivir en esa zona.
Es en la segunda quincena de junio cuando comienza el ritual de la colecta, la salida es a las cinco de la mañana, llevan provisiones suficientes para caminar hasta por 16 horas.
Son cuatro lomas en las que se cosechan los hongos que, de manera natural nacen en esos lugares: Teligia, Chita, Tenango y Tetepetla; “las cuatro que se hacen una al encumbrar la montaña”, se unen en Tres Lomas, que así se le conoce al paraje.
El ascenso
21 de junio, 7 de la mañana, iniciamos el ascenso rumbo a Chita, una de las cuatro lomas. El quiquiriquí de los gallos, una suave llovizna y la compañía de Rebelde, el perro que nos cuidará durante el trayecto, María de los Ángeles y su pequeño hijo David, de ocho años como guías.
¡Buenos días, bienvenida al recorrido a los hongos!
–David, ¿te gusta mojarte?
–Mucho, mucho, mucho.
–¿Cómo sentiste las gotas de lluvia?
–Bien ricas –contesta y se arroja al río.
Para él, es parte de su vida cotidiana, no le importa la lluvia ni el agua fría, sus botas rojas, algo rotas del talón, dejan al descubierto sus calcetines húmedos por el agua, luego la mitad de su cuerpo quedaría mojado.
David llena nuestras botellas con el agua cristalina del río Amaxa, la que beberemos en el camino; proseguimos y más adelante encontramos los primeros hongos que María de los Ángeles sabe identificar entre las 200 variedades comestibles y tóxicos que se localizan en esta zona, de éstas, solamente unas 11 variedades se pueden comer con mucha confianza, según el conocimiento de María de los Ángeles.
–Los hongos tienen su época de cosecha: del 15 de junio a septiembre –me explica María de los Ángeles– de junio a julio tenemos el clavito, julio y agosto es de xicalt, clavito o yema de huevo que son los rojos; a mediados de julio en adelante encontramos escobeta, trompas rojas, lechera, azules, panza cema, gusanitos, olotes, patriotas.
Y sigue la explicación, “la escobeta tiene muchas variedades: amarilla, pata de res, morada, son las que hay de escobeta y madroños; hongos de panza roja o morada, hay que tener cuidado, conocerlos e identificarlos, por ejemplo, éste – me muestra un hongo color rojo– lo llegas a tocar, pero no te lavas las manos, comes –andamos en el campo, sí comemos-, te intoxicas, son altamente tóxicos.
A una corta edad conocen el bosque
Vamos caminando. David y su madre, con los ojos avispados, buscan los hongos a la vez que nos vamos teniendo confianza y nos platicamos, Recuerda ella que cuidó a otros hijos que no eran los suyos, mientras su madre con el apoyo de su papá, cuidaban los de ella.
María de los Ángeles volvió casarse, pero la violencia volvió a su familia, hasta que por fin encontró el amor y la comprensión de un hombre que la ha acompañado durante 15 años; con él, tiene un hijo de ocho años.
“Un hijo que llegó a mi vida como un milagro, porque estaba operada para no volver a ser mamá”; me cuenta; ese hijo es David.
–Cuéntame la historia de estos recorridos –le digo a María de los Ángeles.
–Fui hija de un campesino, todo el tiempo trabajamos el campo, vivimos del campo. De hecho, nosotros recolectamos los hongos, la tila, musgos, henos, los huertos de aguacate, de limón, de chile manzano, es de lo que nosotros vivimos. Nosotros cuidamos el bosque, hacemos la reforestación, brechas cortafuego, las cascabatas, que son unos trabajos de hacer hoyos para captar agua de las lluvias. Santa María es el mejor captador de agua.
Ignacio Flores es mecánico y, aunque su papá fue comunero, a él ya no le tocó tierra; aún así, no dejó el monte ni el campo, sigue sembrando milpa, que es el cultivo de maíz, calabaza y fríjol. Él siembra fríjol gordo, bola y bayo.
En 2 mil metros cuadrados o dos tareas, que es el espacio para sembrar, espera cosechar elotes, “para no robarlos”. Entre broma y broma me explica que los robos son porque el terreno está sin protección y a un lado del camino, la gente que pasa por ese lugar, se les antojan los elotes y se los llevan.
La cosecha, dice, “será como venga el temporal, la mejor cosecha, son seis u ocho cargas, no es mucha, una carga son cien cuartillo, la cosecha de fríjol podría ser de 120 cuartillo, solo que las ardillas, los animales y la gente, hace que sea menor la producción”.
De la semilla me dice: “aquí sembramos el pititillo, que es un maíz larguito y delgadito o el cacahuaxintle”, éste último lo han venido sembrado desde que su abuelita era comunera. “Sembrábamos bastante, cultivarlo no es fácil, le metemos seis bultos de abono en escarda y otros seis en la segunda; hablamos de 12 bultos de triple 17”.
Cada bulto nos cuesta 600 y 700 pesos, “a veces sembramos para no dejar el terreno para que no se haga monte, aquí cada quien se rasca con sus uñas; si hay para la yunta hay que pagar 600 pesos al yuntero, y él trae sus caballos”.
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del primer trimestre del año,el sector más vulnerable en cuanto a desempleo es el de los jóvenes de entre 15 y 29 años,ya que la tasa de desocupación es aproximadamente del ocho por ciento, casi el doble que la tasa de desocupación general en el país que es de 4.9 por ciento.
Esta situación tiene preocupadas a las autoridades morelenses, porque prácticamente la mitad de la población se encuentra en este rango de edad. La misma encuesta marca que el 54 por ciento de las personas en Morelos que no tienen un empleo, son jóvenes de estas edades.
Yadira Ponce es una joven profesionista de 23 años que se graduó de una universidad privada hace dos años y logró titularse por promedio; estudió la licenciatura en derecho y desde que terminó su carrera, en 2012, no ha encontrado trabajo.
Ella, al igual que otros 15 mil 614 jóvenes,por edad entra dentro del sector que se conoce como Población Económicamente Activa (PEA), pero no cuenta con ningún tipo de empleo. A decir de la joven profesionista, “las plazas están saturadas; y a menos de que seas recomendada podrás conseguir un buen trabajo en Gobierno o en algún bufete de abogados”.
Ella es del municipio de Jiutepec y ayudaba a su madre a atender un negocio de comida hasta que ingresó a estudiar una maestría en Juicios Orales, en mayo de este año, en el Distrito Federal.
A pesar de que lleva dos años sin ejercer su profesión, ella se dice esperanzada en que algún despacho de litigantes se fije en su currículum y de esta manera pueda obtener trabajo.
Sin embargo, cansada de buscar una plaza laboral en Morelos, y aprovechando que estudia la maestría en la capital del país, comenzó a llevar currículums a compañías del Distrito Federal; pero allá, se topó con otro problema aún más difícil que en Morelos.
“Para entrar a empresas con un sueldo competitivo, me piden saber inglés al menos un 80 por ciento: hablado, escrito y comprendido. Por eso, ahora también tuve que meterme a un curso (para aprender ese idioma) y es seguir desembolsando dinero de mis papás, con la esperanza de que pronto encuentre trabajo”, lamenta la joven.
Sandra es otra muchacha de 25 años, que tan solo tiene la secundaria, pero ella está del otro lado, del de la población ocupada. Logró obtener su trabajo de recepcionista gracias al Servicio Nacional de Empleo (SNE).
“El año pasado, me quedé sin trabajo; yo laboraba en una zapatería, pero creo que quebró y la tuvieron que cerrar. Como tengo una niña, pues tenía que conseguir un nuevo trabajo, así que fui al SNE y como no sabía hacer mucho, me canalizaron al Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (Icatmor) para que me dieran capacitación laboral en computación”, narra.
Tras seis meses en instrucción, regresó nuevamente al SNE para buscar una vacante y la encontró. Ahora es recepcionista, gana seis mil doscientos pesos mensuales –sueldo promedio en Morelos para los profesionistas– y sin tener la secundaria terminada, cuenta con todas las prestaciones de ley así como los servicios que brinda el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ella y su hija de 7 años.
Sandra, al igual que otros 232 mil 738 jóvenes está dentro de la PEA que cuenta con una fuente de empleo formal.
Los jóvenes de 15 a 29 años, representan el 26.5 por ciento de la población total del estado de Morelos, según el Censo de Población 2010. Es decir, que en el estado hay más de 470 mil habitantes en este rango de edad.
Jóvenes, más de la mitad de desocupados
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), actualmente los jóvenes representan el 25.6 por ciento de la PEA de Morelos, lo que significa que están en condiciones de laborar y que desean incorporarse a la actividad económica nacional.
Los datos que arroja el INEGI en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo son alarmantes: de las personas que están desempleadas,más de la mitad (54 por ciento) son jóvenes, pero el 46 por ciento son profesionistas que cuentan con preparación de nivel medio superior y superior como es el caso de Yadira.
Max Pineda Espinoza, director general del Servicio Nacional de Empleo, reconoce que el sector profesional es el que menos plazas apertura para la generación de nuevos empleos.
“Sí, es lamentable, pero son muy pocas las vacantes que se abren en cuanto al nivel medio superior y superior. No diario hay plazas para contadores, licenciados o cualquier profesionista, menos para médicos; prácticamente lo que más hay son jefes de departamento, auxiliares y choferes”, lamenta el funcionario.
Ante tal panorama, Pineda Espinoza subraya la importancia de cuidar y aprovechar las ofertas laborales “porque no diario hay vacantes y cuando se abren, deben recordar que otros están esperando un lugar; así que si cuidan su trabajo no tendrán que sufrir por buscar uno nuevo si se quedan desempleados” asevera.
La falta de oportunidades laborales, dice, es uno de los factores que más propician la informalidad; muchas veces las personas se auto emplean pero no se regularizan y esto se traduce en falta de condiciones dignas de trabajo y sin los privilegios que otorga la ley.
Vacantes en el SNE
Más del 50% de informales son menores de 30 años
En Morelos, la tasa de informalidad laboral es del 66.5 por ciento, según el INEGI, pero en palabras de la delegada en el estado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Gabriela Gómez Orihuela, más del 50 por ciento de los trabajadores informales son jóvenes.
“Es común ver que los vendedores ambulantes son chavos de 15 a 29 años, porque se auto emplean vendiendo cualquier cosa: comida, ropa, etcétera. Pero la mayoría de ellos desconocen que si se regularizan pueden tener todos los privilegios de la ley; incluso, siendo sus propios patrones, pueden cotizar al seguro y para su pensión al momento de su retiro”, recuerda.
Por ello recomienda acercarse a la STyPS, ubicada en avenida Plan de Ayala 501, en el segundo piso de Plaza Cristal, en la colonia Teopanzolco de Cuernavaca y allí pedir informes sobre cómo regularizarse.
Dónde acudir
También exhorta a la población que no cuenta con un trabajo y que quiere auto emplearse, a recurrir al SNE a preguntar por los financiamientos para autoempleo y en el caso de los jóvenes, a pedir informes por el programa bécate.
Dicho programa consiste en que el SNE canaliza a jóvenes para que realicen sus prácticas profesionales en algunas empresas con una beca financiada por la dependencia, con la posibilidad de colocarse laboralmente al término de tres meses.
La beca consiste en el pago de uno a dos salarios mínimos por jornadas laborales de seis horas, durante un lapso máximo de tres meses, en el cual, el joven tendrá la oportunidad de mostrar su talento profesional para lograr quedarse con la plaza laboral.
Al respecto, el director del Instituto Morelense de la Juventud, alienta a los jóvenes a no dejar de estudiar y a prepararse profesionalmente para que Morelos cuente con jóvenes capacitados que enaltezcan el nombre del estado.
“Los jóvenes no son el futuro del país, son el presente y en el estado necesitamos a profesionistas que trabajen por Morelos, que lo saquen adelante. Sí, es muy difícil conseguir trabajo, pero no imposible, todo está en uno mismo”, puntualiza.
Para combatir el desempleo, el presidente de Empresarios Jóvenes de la Confederación Patronal de México en Morelos (Coparmex), Gerardo Tallabs Caballero, destaca que su organismo actualmente imparte talleres, capacitaciones y congresos de talla internacional para fomentar el “emprendedurismo” y la creación de líderes empresariales.
“Estamos conscientes que el desempleo es un tema preocupante, por ello traemos estrategias que ayudan a detonar el espíritu emprendedor para que los jóvenes creen más y mejores empresas, para generar empleos formales y en consecuencia combatir el desempleo”, apunta.
En el caso de la Coparmex, señala que fungen como órgano gestor y de vinculación que les servirá para aterrizar los proyectos de los jóvenes que deseen emprender un negocio o empresa; canalizarlos con las dependencias gubernamentales para obtener los permisos y certificaciones de manera efectiva y rápida; vincularlos con las incubadoras empresariales y con ello echar a andar exitosamente sus proyectos.
“Somos una pequeña guía, un ejemplo, en esta aventura que para muchos es complicada al inicio; pero con un buen mentor, se pueden lograr grandes cosas y grandes empresas”, subraya.
Por ello invita a los jóvenes a acercarse a la Coparmex Morelos, ubicada en Nueva Inglaterra 512 B, en Cuernavaca, en donde serán atendidos y canalizados por otros jóvenes emprendedores, líderes y empresarios que pasaron por la misma aventura, por el mismo sueño y lograron cumplirlo.
Dice que es importante que los jóvenes emprendedores y auto empleadores, estén debidamente formalizados, pues de esta manera podrán crecer establemente sin los riesgos que implica el mercado informal.
Cuando quieres crecer, menciona, tienes que tener un buen historial crediticio y estar bien en la cuestión fiscal porque si tienes en orden todos los elementos, cuando tú quieras acceder a un fondo va a ser más rápido; si estás bien con el banco, vas a poder obtener créditos. Entonces es importante hacer las cosas bien,“aunque sea lento pero hacerlas bien”.
Lamenta que algunos jóvenes sueñen con tener dinero sin querer trabajar, ya que reconoce que varios muchachos se acercan a ellos con el objetivo de “bajar recursos”, pero sin querer hacer un proyecto.
“A veces los jóvenes quieren ganar dinero pero sin trabajar y eso no es posible. Para ser un buen emprendedor se necesitan tres cosas importantes: actitud, ganas y constancia; porque a veces los proyectos fracasan y se dan por vencidos, y aquí se tienen que arriesgar y creer en uno mismo. El chiste de esto es tratar, volver a tratar, seguir tratando y al final llegará el éxito, porque ser líder no es fácil”, concluye.