
Por Chris Nicolás
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del primer trimestre del año,el sector más vulnerable en cuanto a desempleo es el de los jóvenes de entre 15 y 29 años,ya que la tasa de desocupación es aproximadamente del ocho por ciento, casi el doble que la tasa de desocupación general en el país que es de 4.9 por ciento.
Esta situación tiene preocupadas a las autoridades morelenses, porque prácticamente la mitad de la población se encuentra en este rango de edad. La misma encuesta marca que el 54 por ciento de las personas en Morelos que no tienen un empleo, son jóvenes de estas edades.
Yadira Ponce es una joven profesionista de 23 años que se graduó de una universidad privada hace dos años y logró titularse por promedio; estudió la licenciatura en derecho y desde que terminó su carrera, en 2012, no ha encontrado trabajo.
Ella, al igual que otros 15 mil 614 jóvenes,por edad entra dentro del sector que se conoce como Población Económicamente Activa (PEA), pero no cuenta con ningún tipo de empleo. A decir de la joven profesionista, “las plazas están saturadas; y a menos de que seas recomendada podrás conseguir un buen trabajo en Gobierno o en algún bufete de abogados”.
Ella es del municipio de Jiutepec y ayudaba a su madre a atender un negocio de comida hasta que ingresó a estudiar una maestría en Juicios Orales, en mayo de este año, en el Distrito Federal.
A pesar de que lleva dos años sin ejercer su profesión, ella se dice esperanzada en que algún despacho de litigantes se fije en su currículum y de esta manera pueda obtener trabajo.
Sin embargo, cansada de buscar una plaza laboral en Morelos, y aprovechando que estudia la maestría en la capital del país, comenzó a llevar currículums a compañías del Distrito Federal; pero allá, se topó con otro problema aún más difícil que en Morelos.
“Para entrar a empresas con un sueldo competitivo, me piden saber inglés al menos un 80 por ciento: hablado, escrito y comprendido. Por eso, ahora también tuve que meterme a un curso (para aprender ese idioma) y es seguir desembolsando dinero de mis papás, con la esperanza de que pronto encuentre trabajo”, lamenta la joven.
Sandra es otra muchacha de 25 años, que tan solo tiene la secundaria, pero ella está del otro lado, del de la población ocupada. Logró obtener su trabajo de recepcionista gracias al Servicio Nacional de Empleo (SNE).
“El año pasado, me quedé sin trabajo; yo laboraba en una zapatería, pero creo que quebró y la tuvieron que cerrar. Como tengo una niña, pues tenía que conseguir un nuevo trabajo, así que fui al SNE y como no sabía hacer mucho, me canalizaron al Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (Icatmor) para que me dieran capacitación laboral en computación”, narra.
Tras seis meses en instrucción, regresó nuevamente al SNE para buscar una vacante y la encontró. Ahora es recepcionista, gana seis mil doscientos pesos mensuales –sueldo promedio en Morelos para los profesionistas– y sin tener la secundaria terminada, cuenta con todas las prestaciones de ley así como los servicios que brinda el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ella y su hija de 7 años.
Sandra, al igual que otros 232 mil 738 jóvenes está dentro de la PEA que cuenta con una fuente de empleo formal.
Los jóvenes de 15 a 29 años, representan el 26.5 por ciento de la población total del estado de Morelos, según el Censo de Población 2010. Es decir, que en el estado hay más de 470 mil habitantes en este rango de edad.
Jóvenes, más de la mitad de desocupados
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), actualmente los jóvenes representan el 25.6 por ciento de la PEA de Morelos, lo que significa que están en condiciones de laborar y que desean incorporarse a la actividad económica nacional.
Los datos que arroja el INEGI en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo son alarmantes: de las personas que están desempleadas,más de la mitad (54 por ciento) son jóvenes, pero el 46 por ciento son profesionistas que cuentan con preparación de nivel medio superior y superior como es el caso de Yadira.
Max Pineda Espinoza, director general del Servicio Nacional de Empleo, reconoce que el sector profesional es el que menos plazas apertura para la generación de nuevos empleos.
“Sí, es lamentable, pero son muy pocas las vacantes que se abren en cuanto al nivel medio superior y superior. No diario hay plazas para contadores, licenciados o cualquier profesionista, menos para médicos; prácticamente lo que más hay son jefes de departamento, auxiliares y choferes”, lamenta el funcionario.
Ante tal panorama, Pineda Espinoza subraya la importancia de cuidar y aprovechar las ofertas laborales “porque no diario hay vacantes y cuando se abren, deben recordar que otros están esperando un lugar; así que si cuidan su trabajo no tendrán que sufrir por buscar uno nuevo si se quedan desempleados” asevera.
La falta de oportunidades laborales, dice, es uno de los factores que más propician la informalidad; muchas veces las personas se auto emplean pero no se regularizan y esto se traduce en falta de condiciones dignas de trabajo y sin los privilegios que otorga la ley.

Más del 50% de informales son menores de 30 años
En Morelos, la tasa de informalidad laboral es del 66.5 por ciento, según el INEGI, pero en palabras de la delegada en el estado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Gabriela Gómez Orihuela, más del 50 por ciento de los trabajadores informales son jóvenes.
“Es común ver que los vendedores ambulantes son chavos de 15 a 29 años, porque se auto emplean vendiendo cualquier cosa: comida, ropa, etcétera. Pero la mayoría de ellos desconocen que si se regularizan pueden tener todos los privilegios de la ley; incluso, siendo sus propios patrones, pueden cotizar al seguro y para su pensión al momento de su retiro”, recuerda.
Por ello recomienda acercarse a la STyPS, ubicada en avenida Plan de Ayala 501, en el segundo piso de Plaza Cristal, en la colonia Teopanzolco de Cuernavaca y allí pedir informes sobre cómo regularizarse.
Dónde acudir
También exhorta a la población que no cuenta con un trabajo y que quiere auto emplearse, a recurrir al SNE a preguntar por los financiamientos para autoempleo y en el caso de los jóvenes, a pedir informes por el programa bécate.
Dicho programa consiste en que el SNE canaliza a jóvenes para que realicen sus prácticas profesionales en algunas empresas con una beca financiada por la dependencia, con la posibilidad de colocarse laboralmente al término de tres meses.
La beca consiste en el pago de uno a dos salarios mínimos por jornadas laborales de seis horas, durante un lapso máximo de tres meses, en el cual, el joven tendrá la oportunidad de mostrar su talento profesional para lograr quedarse con la plaza laboral.
Al respecto, el director del Instituto Morelense de la Juventud, alienta a los jóvenes a no dejar de estudiar y a prepararse profesionalmente para que Morelos cuente con jóvenes capacitados que enaltezcan el nombre del estado.
“Los jóvenes no son el futuro del país, son el presente y en el estado necesitamos a profesionistas que trabajen por Morelos, que lo saquen adelante. Sí, es muy difícil conseguir trabajo, pero no imposible, todo está en uno mismo”, puntualiza.
Para combatir el desempleo, el presidente de Empresarios Jóvenes de la Confederación Patronal de México en Morelos (Coparmex), Gerardo Tallabs Caballero, destaca que su organismo actualmente imparte talleres, capacitaciones y congresos de talla internacional para fomentar el “emprendedurismo” y la creación de líderes empresariales.
“Estamos conscientes que el desempleo es un tema preocupante, por ello traemos estrategias que ayudan a detonar el espíritu emprendedor para que los jóvenes creen más y mejores empresas, para generar empleos formales y en consecuencia combatir el desempleo”, apunta.
En el caso de la Coparmex, señala que fungen como órgano gestor y de vinculación que les servirá para aterrizar los proyectos de los jóvenes que deseen emprender un negocio o empresa; canalizarlos con las dependencias gubernamentales para obtener los permisos y certificaciones de manera efectiva y rápida; vincularlos con las incubadoras empresariales y con ello echar a andar exitosamente sus proyectos.
“Somos una pequeña guía, un ejemplo, en esta aventura que para muchos es complicada al inicio; pero con un buen mentor, se pueden lograr grandes cosas y grandes empresas”, subraya.
Por ello invita a los jóvenes a acercarse a la Coparmex Morelos, ubicada en Nueva Inglaterra 512 B, en Cuernavaca, en donde serán atendidos y canalizados por otros jóvenes emprendedores, líderes y empresarios que pasaron por la misma aventura, por el mismo sueño y lograron cumplirlo.
Dice que es importante que los jóvenes emprendedores y auto empleadores, estén debidamente formalizados, pues de esta manera podrán crecer establemente sin los riesgos que implica el mercado informal.
Cuando quieres crecer, menciona, tienes que tener un buen historial crediticio y estar bien en la cuestión fiscal porque si tienes en orden todos los elementos, cuando tú quieras acceder a un fondo va a ser más rápido; si estás bien con el banco, vas a poder obtener créditos. Entonces es importante hacer las cosas bien,“aunque sea lento pero hacerlas bien”.
Lamenta que algunos jóvenes sueñen con tener dinero sin querer trabajar, ya que reconoce que varios muchachos se acercan a ellos con el objetivo de “bajar recursos”, pero sin querer hacer un proyecto.
“A veces los jóvenes quieren ganar dinero pero sin trabajar y eso no es posible. Para ser un buen emprendedor se necesitan tres cosas importantes: actitud, ganas y constancia; porque a veces los proyectos fracasan y se dan por vencidos, y aquí se tienen que arriesgar y creer en uno mismo. El chiste de esto es tratar, volver a tratar, seguir tratando y al final llegará el éxito, porque ser líder no es fácil”, concluye.
