
Por Silvia Venegas
A pesar de que la delegada de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Zaira Favela recomendó asistir a la “Feria de Regreso a Clases”,que se instaló en Plaza de Armas en Cuernavaca, porque “representaría un ahorro para los padres de familia de hasta 100 pesos” por compra, los precios resultaron más elevados que en las tiendas comerciales.
Una madre de familia denunció a Conurbados que comparó precios y encontró productos más caros en esa feria instalada del 14 al 17 de agosto.
La señora de nombre Paola García Lozano dijo que, incluso, los productos que se ofertaron en la Feria de Regreso a Clases, que año con año promueve la Profeco, estaban hasta 50 pesos más caros que en centros comerciales y que en las papelerías ubicada cerca de su domicilio.
“Compré una lonchera en el centro comercial que está en Jacarandas y me costó 149 pesos y la misma la vi en Plaza de Armas pero en 200 y hasta 230 pesos, que según porque era térmica, pero es hasta de más baja calidad; y así también productos como el pegamento o los forros de plástico están un peso más caros que en la papelería que esta por mi casa”, denunció García Lozano.
Lamentó que Profeco recomiende comprar en ciertos lugares sin antes vigilar su calidad y sus precios, porque de haber hecho caso no hubiera ahorrado los 100 pesos, sino al revés, hubiera gastado un poco más.
Dijo que algunos útiles sí los encontró a un precio accesible, como los cuadernos; pero, en general, las mochilas, el pegamento y los colores, al cotejar los costos, se percató que estaban más elevados en el evento promovido por la instancia federal que en establecimientos comerciales.
La delegada de Profeco, Zaira Favela, señaló que tienen un programa de vigilancia a papelerías y escuelas por el regreso a clases, mediante el cual sancionan los lugares que abusen en sus precios o engañen con su publicidad.
Sin embargo, Paola García criticó que en esta Feria de Regreso a Clases, que se supone está regulada por la Profeco, permitan estos abusos que dañan el bolsillo, por lo que decidió denunciar,ya que cada año se instala y la gente cae en el engaño.
En la edición más reciente, sobre todo el fin de semana anterior al inicio del ciclo escolar, cientos de personas abarrotaron la plaza principal de Cuernavaca en busca de materiales. Durante un recorrido por los puestos allí instalados, Conurbados constató que muchos visitantes sólo observaban sin adquirir productos.
Una mujer que se identificó como Martha dio sus motivos: “no compro porque está más caro aquí que en otras partes”, en las que –aseguró– los útiles que necesitaba estaban más baratos.
