Parkinson, segunda enfermedad neurodegenerativa más recurrente

Vesta Richarson en Consejo Nacional de Salud
Vesta Richarson en Consejo Nacional de Salud

Por María Nava

Cuernavaca, Morelos; 10 de abril del 2015. Mañana se conmemora “El Día Mundial del Parkinson”, enfermedad que se presenta regularmente después de los 50 años, que es considerada la segunda enfermedad neurodegenerativa más recurrente, por lo que las autoridades llamaron a estar alertas ante sus síntomas.

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa después  del Alzheimer más común del mundo, al estar muy relacionada con el envejecimiento y un trastorno metal  porque que conduce a la persona a la incapacidad progresiva debido a la destrucción y al deterioro de las neuronas.

Según los médicos y científicos la dopamina es un químico cerebral que ayuda a controlar el movimiento muscular, pero cuando las neuronas que producen la dopamina se van destruyendo, se empieza a perder la función muscular. Las personas con el Parkinson pierden gradualmente el dominio sobre el cuerpo y demás aspectos de la vida y de no ser atendido a tiempo puede desarrollar discapacidades graves.

Algunos síntomas de la enfermedad son parpadeo lento, dolores musculares, alteración del equilibrio y la marcha, falta de expresión facial, problemas para realizar movimientos, agitación, temblores, postura encorvada, confusión y pérdida de la memoria. Se puede sospechar de Parkinson si además de los síntomas antes mencionados, la mano le tiembla por momentos en estado de reposo, cuando camina no realiza el braceo habitual, tiene rigidez y realiza sus actividades de forma lenta.

Los principales factores de riesgo son los antecedentes familiares con Parkinson, lesión craneal, traumatismos, golpes repetidos en la cabeza (parkinsonismo de los boxeadores) y exposición a pesticidas, y es más frecuente en personas que viven en medios rurales.

Otros factores de riesgo ligados con menor frecuencia a la enfermedad de Parkinson son el consumo de café, tabaquismo y la terapia hormonal sustitutiva en mujeres postmenopáusicas.

El control del Parkinson depende mucho del apego farmacológico y de la implementación de terapias físicas y emocionales.