Aunque transcurrió más de un año, Fiscalía no resuelve el homicidio de Mónica

Mónica Devain

Máximo Cerdio

Patricia Bedolla Zamora, integrante del Comité Organizador de la Marcha por la Diversidad Sexual Morelos, lamentó que a más de un año del asesinato de Mónica Pineda Rivera, éste sigue impune.

La Fiscalía General del Estado aún no detiene al culpable, a pesar de que ella y demás integrantes del colectivo de lesbianas, los gays, los bisexuales y las personas transgénero e intersexuales (LGBTI) han coadyuvado y aportado pruebas para el esclarecimiento del homicidio: testigos, principalmente, documentación y demás elementos relacionados con la víctima.

Patricia Bedolla

Ya tenemos varios meses en que la carpeta de investigación SC01/1046/2016 está en las mismas condiciones, dijo Patricia Bedolla.

Recordó que Mónica Devain (o Sergio Javier Pineda Rivera) fue asesinada el lunes 8 de febrero de 2016, por la noche, muy cerca de su casa, en una colonia localizada al oriente de la ciudad, detrás de Plaza Galerías.

“Hicimos los enlaces de las personas cuyos datos se encontraban en su teléfono celular, hemos colaborado por medio de una abogada penalista, que nos ha ayudado a dar seguimiento al caso”, precisó.

La abogada Patricia Bedolla criticó que hay ineficiencia por parte de la policía investigadora, ya que trabaja por costumbre, por intuición, no procede de manera científica como lo ordena el nuevo sistema de justicia acusatorio adversarial.

También dijo que hay un desorden en la cadena de custodia, y la investigación no se está llevando a cabo como debe ser; pero los Servicios Periciales tampoco tienen los recursos para realizar sus labores de manera científica, trabajan con lo que pueden.

“En Jojutla o en Cuautla, cuando es una mujer transgénero, hay un maltrato de la autoridad y de la sociedad hacia la víctima y sus familiares: ‘lo mataron por puto’, dicen; justifican un homicidio por una situación de transfobia. En el caso de Mónica, nosotros, el colectivo, estuvimos muy al pendiente y no permitimos discriminación ni malos tratos por parte de la autoridad de Cuernavaca”, relató.

Expuso que como colectivo LGBTI están documentando casos de dos chicas trans: Karla Domínguez López, era de Jojutla, la asesinaron en noviembre de 2013 y la encontraron en Tlaltizapán; y Marlene Delgado Cabrera, asesinada en 2015, su cuerpo fue abandonado en la carretera federal Izúcar de Matamoros-Cuautla, su crimen no se ha esclarecido.

Vamos a exigirle a la Fiscalía que haga su trabajo como dice la ley, como dice el nuevo sistema acusatorio de justicia adversarial, es lo menos que merecen las víctimas y sus familiares y nosotros sus compañeros, afirmó.

Explicó que en la actualidad no se sabe si la impunidad ocurre por errores ligados a la ignorancia de los operadores de justicia o por errores que se hacen a propósito, por los operadores de justicia.

Asimismo, criticó que la Fiscalía sea una de las instancias que reflejan la política del gobernador Graco Ramírez hacia los grupos minoritarios, específicamente a la comunidad LGBTI, a quienes el gobernador prometió todo y no cumplió nada: “Hasta el día de hoy sigue sin instalarse el Consejo Estatal contra la Discriminación. La Ley del matrimonio igualitario se aprobó por una coyuntura nacional, no por insistencia de Graco sino de nuestro colectivo”, concluyó.

Entierro de Mónica

El 8 de febrero del año pasado, alrededor de las 22 horas, a Irving Salgado Solano, amigo de Mónica, le avisaron que ella estaba herida en una esquina formada por las calles Domingo Diez, esquina con Dr. Gómez Azacarate, colonia el Empleado; se trasladó hasta allá y esperó a que llegara a la ambulancia, la cual la acompañó hasta el área de urgencias, en el Hospital José G. Parres, en donde entró inconsciente y en el cual falleció a las 01:30, el día 9 de febrero de 2016, según el certificado de defunción. Llevaba varias puñaladas en el cuerpo, al parecer causadas por un taxista, por razones que se ignoran:

“Cuando fui con ella en la ambulancia respiraba, pero no se movía. Estoy contigo, te voy a acompañar, le dije. El último instante que la vi fue cuando los camilleros la ingresaron al hospital, aunque prefiero recordarla platicando, muy animada, días antes en su casa, sobre la marcha por la diversidad sexual”, platicó Irving.

Mónica Pineda Rivera tenía un negocio de crianza y venta de perros de raza y daba show en bares y centros nocturnos en los que caracterizaba a Mónica Naranjo, Lorena Herrera, Maricela, Lupita D’Alessio, Lady Gaga, Cher, entre otras estrellas. También se dedicaba a dar masajes placenteros y atendía en su casa.

Pertenecía al colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Personas Transgénero. Era muy popular entre ellos porque se solidarizaba en las protestas por la defensa de sus derechos y porque coordinaba y participaba cada año en la Marcha de la Diversidad Sexual.

En su sepelio, en el panteón de La Leona de Cuernavaca, fue enterrada como Javier Pineda Rivera; en la actualidad hay una cruz con el nombre Mónica Pineda Rivera.