
Por Elsa Castorela Castro
La agricultura de jardín forma parte del paisaje urbano, ya que se desarrolla como fracción del entorno familiar, incluso se aprovecha la calle para cultivar árboles frutales o bien se siembran entre los límites del terreno y la calle, para que las ramas se distribuyan equitativamente y la cosecha sea aprovechada por los vecinos.
La Secretaria Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), tiene un programa de apoyo a huertos familiares, la diferencia entre éste y la agricultura de jardín, la definición de aquél, “es la parcela donde se cultivan hortalizas frescas en forma intensiva en cualquier época del año”.
El huerto puede estar fuera de casa, con el requisito de contar con agua suficiente y planeación de la siembra para tener cosecha escalonada de verduras tales como: acelgas, apio, ajo, brócoli, cilantro, coliflor, col, chiles, espinacas, cebolla jitomate, lechuga, pepino, rábano, entre otras hortalizas.
De acuerdo a la información, la Sagarpa cuenta con recursos para financiar a los campesinos que desean tener un huerto familiar, en el cual solo podrá cultivar hortalizas.
La Sagarpa define a las hortalizas como “plantas pequeñas, delicadas y suculentas, de rápido crecimiento. La mayoría de ellas se cosechan entre uno y cinco meses. Estas plantas son muy importantes en la alimentación por su alto valor nutritivo, principalmente en vitaminas, de aquí la importancia de tener un huerto familias que permita obtener productos frescos y de mejor calidad que los adquiridos en el mercado, además de contribuir con el ahorro familiar”.