
Por Máximo Cerdio
Fotografía: Máximo Cerdio
Cuernavaca, Morelos; 27 de septiembre de 2016. La escultura ecuestre de bronce del fundador de Cuernavaca, Hernán Cortés, hecha por Sebastián Aparicio, única en México, permanece a la intemperie, arrinconada en el patio de un inmueble usado por el Ayuntamiento como depósito de cosas inservibles.
Aunque está casi oculto, escondido, el monumento fue descubierto por el reportero, durante una investigación periodística. A petición expresa de los empleados municipales que resguardan el recinto, que temen perder su puesto de trabajo, se omite la ubicación exacta del lugar.
Un grupo de cronistas de Morelos solicitarán en las próximas semanas al presidente municipal, Cuauhtémoc Blanco Bravo, sea reinstalada en un lugar público, así lo dio a conocer el cronista Juan José Landa Ávila.
En entrevista para Conurbados, dijo que Cortés es para muchos el villano, el sanguinario de la historia de México, sin embargo, basta un solo argumento para que la escultura esté en cualquier lugar público de esta ciudad: Hernán Cortés Pizarro Altamirano fue, de acuerdo con el historiador Juan Dubernard, quien trazó y fundó Cuernavaca.

Sus orígenes
Esta obra de arte, de bronce a la cera perdida y de aproximadamente dos metros de altura, fue elaborada por el escultor Sebastián Aparicio (refugiado español). La ordenó y pagó el dueño del famoso hotel Casino de la Selva, Manuel Suárez y Suárez, en 1931.
Juan José Landa explicó que la instalaron en 1964, de un día para otro, sin más ni más, en un pedestal de metro y medio, en la glorieta de la entrada principal de ese hotel de la capital morelense, pero cuando corrió la noticia de que se había colocado a Cortés allí, hubo inconformidad de algunos.
“Un grupo de universitarios encabezados por Uriel Carmona Sánchez la quería derribar. Como Manuel Suárez vio que peligraba, mandó hacer una columna de más de diez metros para que nadie la alcanzara. Durante más de treinta años todo mundo la podría ver desde varios kilómetros a la redonda”.

La arrinconan en Muros
La familia Suárez vendió el viejo Hotel Casino de la Selva desde el año 1995, a la empresa Sidek-Situr, misma a la que le fue confiscado el predio por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por adeudo de impuestos.
Dicha dependencia del gobierno federal la vendió y los nuevos dueños, que construirían las tiendas Costco y Comercial Mexicana, vieron toda la propiedad como un gran terreno, no como un lugar que albergaba obras de arte. Transcurría el año 2001.
Por la destrucción de murales pintados en salones del añejo hotel y de numerosas especies arbóreas ocurrió el conocido conflicto entre el Frente Cívico en Defensa del Casino de la Selva, autoridades de los tres niveles y los empresarios.
“La estatua es bajada y colocada en un rincón de ese extenso terreno, en lo que después fue el Museo Muros y actualmente es el Papalote Museo del Niño. Ahí estuvo hasta 2009, arrumbada”, explicó el cronista de Cuernavaca.
Según él, hasta esa fecha aún conservaba esa especie de barniz duro, de color aceitunado y reluciente, que por la acción de la humedad se forma en los objetos antiguos de bronce, conocida como “pátina del tiempo”.
Landa Ávila relata que Susan Grilo Arana, directora en esa época del Museo Muros, donó la estatua al Ayuntamiento en marzo de 2009. En ese entonces, Jesús Giles Sánchez era el alcalde y él la recibió y ordenó se instalara en un lugar público: la glorieta de Teopanzolco esquina con Nueva Bélgica, colonia Recursos Hidráulicos.
“Giles cometió dos errores: mandarla a poner en un sitio inapropiado, porque es un espacio muy reducido para una estatua ecuestre; además, se instaló en un pedestal muy bajo, al alcance de los detractores, que no tardaron en vandalizarla: le quebraron una espuela de la bota derecha, además de pintarrajearla varias veces”.
Un segundo error fue mandarla restaurar.
Javier López, hijo de un prestigiado escultor y orfebre Francisco López (quien hizo la escultura de Themis, la diosa de la Justicia que está en Tribunal Superior de Justicia de la calle Francisco Leyva), fue contratado por el alcalde interino Roque González Cerezo para arreglar la estatua ecuestre que ya estaba colocada en la glorieta de Teopanzolco. La pintó de un color verde horroroso y le destruyó algo que la escultura de bronce debe conservar toda la vida: ‘la pátina del tiempo’”, criticó Juan José Landa.
Sobre este hecho, la experta María Helena Noval dijo: “fue ‘remozada’ con la idea de imitar una pátina inexistente y dar la idea de una restauración artística”.
En 2009 un ciudadano que se hizo llamar “Thomas Hobbes”, objetó la restauración de la escultura porque se hizo sin la documentación técnica que avalara la necesidad de realizar la restauración integral, y la autoridad respondió que su queja no procedía: “ya que no existe reglamentación alguna donde exija al Ayuntamiento de Cuernavaca tener como requisito un dictamen previo a la realización de un contrato o bien una restauración, lo anterior se corrobora de la simple lectura del Reglamento de Adquisiciones, Arrendamientos, y Contratación de Servicios y Obras Públicas del Municipio de Cuernavaca Morelos, según un resolutivo publicado en la dirección electrónica http://www.imipe.org.mx/pdf/transp/recursos/RI-163-2009-I.pdf
La quitan, a solicitud de algunos vecinos
El 21 de octubre de 2011, después de actos vandálicos en los que pintaron de rojo los ojos del conquistador y de su caballo, y a solicitud de algunos vecinos de las colonias Recursos Hidráulicos, Rincón del Valle y Lomas de Cortés, el Ayuntamiento resolvió, por acuerdo AC/SO/21-X-11/294, retirar la escultura y en su lugar se ordenó instalar la de Cuauhtémoc, que se encontraba en la Colonia Patios de la Estación. Esta orden fue cumplimentada hasta finales de 2012. Hernán Cortés y su caballo desaparecieron por mucho tiempo, pocos conocen el sitio donde fue depositada para su resguardo.

La estatua enjaulada
En la actualidad, la estatua ecuestre se encuentra en posesión del Ayuntamiento, en un sitio al aire libre, entre los límites de Cuernavaca y Jijutepec. Entre yerbajos, el sol, el aire y la lluvia están deshaciendo una reja de madera que le sirve de “protección”.
El recubrimiento de pintura automotriz con el que bañaron a esta obra de arte también se ha ido deteriorando.
Todo esto se observa de las fotografías 1, 2, 3 y 4 que acompañan a este reportaje y que fueron obtenidas de manera exclusiva por el fotógrafo de Conurbados y sorteando una serie de obstáculos, ya que el objeto está arrinconado a una malla de metal.

De acuerdo con Juan José Landa, la estatua ecuestre de Hernán Cortés es única en México.
“En, Jiutepec, Morelos, en el Hotel Hacienda de Cortés, hay una réplica del busto de Cortés que está en el Hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno (u Hospital de Jesús), en la Ciudad de México, lugar donde Hernán Cortés y Moctezuma II se encontraron por primera vez en 1519; asimismo, ese hospital es el sitio donde descansan los restos de Cortés”, abundó.
En entrevista para este medio de comunicación, el escultor Xerxes Díaz Loya explicó que no hay problema con que la escultura esté al aire libre: “las de bronce son para que permanezcan a la intemperie, no tendrá ningún daño”, dijo, y aseguró que con un tratamiento adecuado es posible rescatarla, aunque le hayan destruido la pátina.

La quieren en un lugar público
Para muchos, la estatua del fundador de la ciudad de Cuernavaca debe regresar a un lugar público
Javier Bolaños Aguilar, siendo diputado local, propuso en 2012 recuperar el “bien mueble patrimonio de nuestra ciudad y de nuestra historia, y se ubique en un espacio donde pueda apreciarse desde la perspectiva histórica y estética, en su caso”.
A finales de julio pasado, después de la exhibición de la película “Hernán Cortés: Un hombre entre Dios y el Diablo”, en el Museo Regional Cuauhnáhuac, el escultor Víctor Manuel Contreras subrayó que Cuernavaca hace el ridículo al tener tantas nomenclaturas relacionadas con el personaje español y ninguna escultura de él: Paseo del Conquistador, Lomas de Cortés, Rancho Cortés, Hacienda de Cortés y Palacio de Cortés. Y durante la sección de preguntas después de concluir el filme, Contreras cuestionó: “¿Por qué no traer la escultura de Cortés y ponerla frente a su palacio?” (José A. Gaspar, “¿Por qué no traer la escultura de Cortés y ponerla frente a su palacio?”, La Unión de Morelos, domingo, 31 Julio 2016).
Juan José Landa explicó que hay un grupo de cronistas que presentará una solicitud al alcalde Cuauhtémoc Blanco para que sea Tlaltenango el barrio donde esté la escultura: antes de vivir en Cuernavaca, Cortés vivió en su rancho, en Tlaltenango, donde está la escuela “18 de marzo”. Frente a la parroquia de San Jerónimo, donde hay una fuente, ahí se podría colocar la estatua ecuestre de Hernán Cortés. Ya lo he platicado con algunos pobladores de ese lugar y están de acuerdo”, concluyó.