
Por Elsa Castorela Castro
Miacatlán, Morelos.- Entre las historias de mercado, destaca la de Silvia Flores, originaria de Xoxocotla, quien prepara agua de frutas. Ella asiste al tianguis de los martes que se instala en el centro de este pueblo histórico, en siete vitroleros de vidrio, está el agua de piña, jamaica, coco, pepino con chía, sandía, frutas de temporada y horchata.
El agua se vende por litro y medio litro, 12 y 6 pesos respectivamente, con mucho hielo, suficiente fruta y sabor, sus clientes son gente que trabaja en el gobierno municipal y también entrega entre los puestos del tianguis.
Mezcla las frutas, y si le gustan, las prepara. Su primera experiencia fue con el agua de coco que le enseñó su suegro, y cuando su esposo se quedó sin trabajo, le propuso iniciar con el negocio.
El matrimonio se instala todos los martes frente a la presidencia municipal, paga 5 pesos por plaza y 10 como comodín, es decir, que la cambian de lugar, aunque en un año ha permanecido en el mismo lugar.
Los días de tianguis, Silvia se levanta a las 4 de la mañana para preparar los ingredientes de las aguas frescas, para una venta de cien litros, pero cada vitrolero, al parecer, son de 18 a 20 litros cada uno.
Le compré un litro de agua de coco y me pasé al siguiente puesto a desayunar dos tlacoyos: uno de haba y otro de chales con fríjoles y maíz azul, quedé más que satisfecha, ya no me dio el estómago para pasar al puesto de barbacoa, especialidad de los pueblos de la montaña del Estado de México.