Peligran familias de la Barranca de los Caldos

Casas en barranca
Casas en barranca

Por  Máximo Cerdio/Fotos: Ojocojo

Cerca de veinticinco familias que habitan en el fondo de la Barranca de los Caldos, en el poblado de San Antón de Cuernavaca podrían ser arrasadas por la corriente del río en tiempo de lluvia.

Un vecino que construye un edificio,dos kilómetro arriba, está arrojando escombro a la barranca y se está formando una represa que en la temporada pluvial, que inicia a principios de junio, podría provocar que la fuerza de la corriente destruyera estas casas que están a la orilla del río.

Construcciòn dentro de la fica
Construcciòn dentro de la fica

Destruyen finca con valor artístico para hacer condominio

En la avenida Jesús H. Preciado número 11, antes 302, hay una finca que compró hace poco el doctor Valerio (nunca ha querido dar su nombre, pero así le dicen algunos vecinos).

Desde hace más de dos meses, el dueño construye, a puerta cerrada, un edificio de 40 departamentos; algunos vecinos afirmaron que pidió originalmente permiso para construir 80, pero se lo negaron.

El día 22 de abril de este año, a las 10:35 horas, el reportero gráfico de Conurbados acompañó a varios vecinos del lugar para hacer unas fotografías de la construcción, desde un edificio cercano.

Se documentó fotográficamente que había un trozo de palma real cortada, además, cuatro albañiles extrajeron la raíz de una palma real, la empujaron (entre los cuatro porque era muy grande)  y la raíz y parte del tronco cayó hacia la barranca.

Obreros sacar raí­z
Obreros sacar raí­z

“Hay ocho palmas y este señor debió obtener un permiso para cortarla palma y desenraizarla, tampoco debió tirarla al río. Ha cortado cuatro palmeras más”, dijo Amado Durán Morales, albañil y fontanero.

También se documentó que, efectivamente, hay una obra y muros de hormigón con castillos “Armex” (los más baratos y corrientes del mercado, según Amado).

De acuerdo con Durán Morales, el dueño del predio debió construir un muro de contención para evitar deslaves que caigan al río y formen represas.

“No hizo ningún muro, al contrario, cerca de 500 metros cúbicos de tierra y piedra han ido a parar a la barranca ya que en dos meses que lleva la construcción no se ha visto que los camiones saquen cascajo o tierra”.

Amado Durán García, ayudante municipal del poblado de San Antón, dio a conocer que la finca ubicada en número 11, antes 302, se encuentra dentro de los 200 metros del polígono del centro histórico del poblado, y no se pueden alterar las estructuras originales de las construcciones, ni construir casas o edificios que no respeten un estilo.

“Nosotros hemos querido hablar con el doctor Valerio, hemos tratado de tener acercamientos con él pero no se presta, responde que él compró esta finca, es de su propiedad y adentro puede hacer lo que quiera”.

El día 22 de abril se presentó al Ayuntamiento de Cuernavaca un oficio dirigido al alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo, fechado el 13 de abril, en él la directora de Arquitecturas y Conservaciones del Patrimonio Artístico Inmueble del Instituto Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México, señala que el inmueble de la casa 11, antes 302, en esta colonia posee valor artístico, y pide al alcalde su apoyo y colaboración para que se efectúe la verificación urgente y suspensión inmediata de las obras de demolición que se realizan en el inmueble con valor artístico.

El inicio de la destrucción del edificio principal de la finca también quedó probado el día 22 de abril de este año, por el reportero gráfico de Conurbados.

El ayudante municipal dijo que se estaban reuniendo con el pueblo y que procederían en términos legales pero que si las autoridades no actuaban de inmediato los pobladores podrían bloquear la obra o tomar otro tipo de acciones más extremas.

Vivir en el fondo de la cañada

Dos kilómetros y medio debajo de donde se destruye la finca y se construye el edificio está la Barranca de los Caldos.

Se tiene que bajar una pendiente de varios metros, muy inclinada, para llegar al andador Chiflón de los Caldos.

Por las escaleras y por el andador, los indígenas llevan y traen, sobre diablitos, cajas con materias prima para hacer sus artesanías.

habinatesde riverarioDSC_0058

Jesús González de la Cruz explicó que él y su familia habitan en ese andador desde 1984 y que no han tenido problemas de inundación porque con bastante frecuencia suben caminando la barranca y si ven algún árbol caído o que estorba, lo machetean y limpian el cauce de ramas o basura, para evitar una represa en tiempo de agua que afectaría las viviendas y a las familias, principalmente las 25 que viven a la orilla del río.

La mayoría de habitantes del área son indígenas nahuas del Estado de México y de Guerrero, que venden sus artesanías en el primer cuadro de la ciudad, y que tuvieron que comprar y construir en esa zona peligrosa porque no tenían opciones: era más barato.

Jesús González pidió a las autoridades que incluyan esta zona dentro del programa de limpieza de las barrancas, para evitar represas y peligros de contaminación en esta zona que, a pesar de que está muy cerca del centro histórico, ha sido abandonada porque es “zona de pobres”.

Amenazan pobladores con clausurar

Cristóbal Martínez Robles, habitante de San Antón explicó que en este momento no hay representante de la delegación Mariano Matamoros, que es a la que corresponde el poblado, pero que el Ayudante municipal tiene facultades para convocar y denunciar y eso es lo que están haciendo.

El 28 de abril los vecinos de San Antón comenzaron a pegar en postes y a repartir volantes en los que alertan sobre la serie de construcciones, edificios o casas que hay en el poblado –16 finalizadas y tres en proceso–, las cuales son habitadas por familias que generan basura y demandan servicios de agua potable y alcantarilladlo, esto en una comunidad que ha estado en crisis durante mucho tiempo por escasez de esos servicios.

Cristóbal Martínez aseveró que los pobladores realizarán acciones de información y si las autoridades no clausuran la obra de H. Preciado clausurarán la entrada a los obreros y si no suspenden ni así la obra, tomarán medidas más drásticas.

Jesús y su hijo
Jesús y su hijo

Habría sanción: Ayuntamiento

El director de Bosques, Barrancas y Áreas Protegidas del Ayuntamiento de Cuernavaca, Roberto Yáñez Vázquez, en entrevista, dio a conocer que desconoce si el dueño del predio de la casa 11, antes 302, tiene permiso para cortar palmeras, pero es una infracción tirar escombro o raíces de palmeras a la barranca. Mencionó que es necesario que las personas denuncien al teléfono local: 318-4542 para que ellos vayan y limpien ese lugar y no haya taponamientos que puedan afectar en tiempo de lluvias a las familias que viven al margen del río.

Explicó que en los recorridos diarios ellos pueden detectar estos escombros y basuras, pero llevan un programa y si hay una denuncia con el sitio exacto pueden acudir, documentar, limpiar y pedir una multa para los responsables.

Afirmó que es muy frecuente que la gente arroje camas, sillones, estufas, refrigeradores a las barrancas: “en cuatros meses que llevamos de recorridos diarios a las trece barrancas que cuidamos hemos recogido 120 toneladas de basura”, dijo Yáñez Vázquez.

Por último reconoció que todas las familias que viven en las márgenes de los ríos corren peligro porque se acerca la temporada de lluvias y el río crece y si hay aludes y taponamientos el riesgo es muy alto; por ello pidió a los pobladores en riesgo denuncien cualquier taponamiento que detecten en el cauce, para que vayan a limpiar.