
Magda Díaz
Cuernavaca, Morelos; 2 de febrero de 2022. Desde el mes de enero, Lucina Salazar, feligrés católica, inició la búsqueda de la vestimenta que durante este 2022 portaría su imagen del Niño Dios.
Tras elegir la vestimenta del Rey de Reyes, acudió este mediodía a la misa que se ofreció en la catedral de Cuernavaca para bendecir su imagen, tal y como lo hace desde hace más de 30 años, año con año, luego de que su abuela le heredó esta actividad.
Lucina Salazar expresó que desde su punto de vista esta ocupación se ha ido perdiendo entre generación y generación, o se ha ido modificando de acuerdo a la conveniencia de la feligresía; una de las circunstancias que se presentan es que la gente compra vestimenta de las imágenes alusiva a equipos de futbol o artistas, que no tienen nada que ver con la iglesia.
Acotó que a diferencia de años atrás, en los que las iglesias lucían repletas de personas que llevaban sus imágenes para bendecirlas, ahora cada vez son menos los que acuden.
“Aprendí esta actividad de mi abuela, ella me inculcó todas las creencias que tengo en la iglesia, yo digo que estas -creencias- no deberían de perderse y siento que cada vez somos menos los que venimos a la iglesia. Antes no cabían en la iglesia, era muchísima gente la que llevaba a su niño”, explicó la señora Lucina Salazar.
El vicario de la catedral de Cuernavaca, Jorge González, recordó que esta tradición rememora el proceso de purificación de la Virgen María, tras el nacimiento de su primogénito; posteriormente se agregó a la festividad de la Candelaria un nuevo significado, el cual resalta la consagración y presentación de Jesús como la luz del mundo.