Guadalupe Salgado, por el desarrollo rural sustentable de las comunidades

Guadalupe Salgado Rivera, la agronomia su pasión
Guadalupe Salgado Rivera, la agronomia su pasión

Por Elsa Castorela Castro

El reto cómo apropiarse de una comunidad para impulsar su desarrollo rural sustentable y sostenido fue el desafío de su vida profesional; y ahí estaban listas las comunidades deTetela del Monte, Santa María y Buena Vista del Monte para caminar con  las mujeres y hombres del campo de estos pueblos localizados al norponiente  de Cuernavaca.

Guadalupe Salgado Rivera, ingeniera agrónoma, originaria de Taxco, que vio en Morelos la oportunidad de desarrollarse en lo que ella más ama, la agronomía, dejó la venta de  plata que le generaba importantes ganancias para incorporarse a la asistencia técnica agropecuaria.

Para Salgado Rivera, el desarrollo rural es el avance de las comunidades en lo económico, en lo productivo y sustentable.Esto es que exista capacidad para cultivos orgánicos, aunque haya quien suponga que es retroceder, porque nuestros antepasados así producían, pero no es así; hoy en día los productos orgánicos tienen mejor precio, asegura.

Al hablar de desarrollo pueden surgir interrogantes; desarrollo sostenible significa que una familia debe producir lo que consume y vender los excedentes para adquirir lo que no puede producir, pero además tendrá para educación, salud y cubrir otras necesidades.

Cuenta Rivera Salgado que desde 1992 se ha dedicado a la asesoría en la producción de alimentos, a veces en las dependencias gubernamentales, otras veces en fundaciones o empresas campesinas; sin embargo, nunca ha abandonado a las comunidades que han sido el desafío de su profesión, probar que los pueblos son capaces de lograr calidad de vida.

Recuerda que los pueblos del norte sembraban principalmente maíz, en especial el nativo, a raíz de un  intercambio de experiencias en Hueyapan, los productores de Tetela del Monte, comenzaron a sembrar aguacate y ahora están en un proceso para exportar el producto; para ello han tenido que pasar varios años.

Ha acompañado a mujeres en la gestión para mejorar sus casas; posteriormente, en  proyectos productivos como cocinas económicas, papelerías, tiendas de abarrotes, entre otros planes.

Para ella, las carreteras ciertamente propician una mejor comunicación entre los pueblos, aunque existe una gran contradicción en sí mismas; una vez que ya se tienen, entran a los pueblos la venta de refrescos, la comida chatarra y el pan industrializado que tiene más costo que el propio que producen localmente. Este es el costo del desarrollo.“¿Esto es progreso?” Se pregunta.