
Texto y fotos Silvia Venegas
Huitzilac.-Comerciantes del mercado municipal de esta localidaddejaron sus locales porque la gente ya no llega a comprarles. Ante la falta de clientes, los vendedores se instalaron en la calle y afirman que la inseguridad y el abandono en que los tiene el gobierno han ocasionado la ausencia casi total de turismo y de ventas.
Mudarse a la calle
Son las 11 de la mañana en esta comunidad, donde hace algunos años había gran cantidad de turistas paseando y consumiendo barbacoa, quesadillas, café, pulque y otras delicias por las que se caracteriza este municipio; ahora sólo hay algunos vendedores.
Contra esquina de la sede del ayuntamiento y la iglesia, pegada a la pared de un local comercial cerrado, una mujer deaproximadamente cincuenta años vende salsas, nopales, patas de cerdo en vinagre y quesos.
–Hace poco más de un año dejé mi puesto en el mercado porque ahí no se paraba ni una mosca. Adentro del mercado me aburría, no vendía nada, por eso decidí salirme a la calle a vender, porque la comida que hacía se me echaba a perder; por eso aquí la gente me ve más y vendo aunque sea un poquito para comer; preferí ser ambulante que establecida. Ya no es como hace seis años donde todos los días, principalmente los sábados y domingos, veían hasta turistas del extranjero, pero principalmente de México a Huitzilac y esto se llenaba: era paso obligado… Pero los asaltos a cada rato, los secuestros, los robos y asesinatos que ha habido por acá alejaron a los turistas; también el abandono en el que nos tiene el gobierno –relata quien dijo llamarse Victoria y ser ama de casa y comerciante por necesidad.
Cerca de este puesto y sobre la calle por la que se llega al mercado se encuentran al menos una docena de negocios: pan, pollo, ropa, antojitos; más adelante, el mercado municipal casi vacío.

El mercado, un cascarón
El mercado municipal de esta demarcación fue inaugurado –con una gran comilona, en la repartieron barbacoa de borrego y pulque gratis– por el exgobernador panista Marco Adame Castillo, el 10 de febrero del 2012;costó 16.5 millones de pesos y el entonces mandatario estatal prometió que la obra detonaría el desarrollo económico del municipio.
El lugar tenía sanitarios para damas y caballeros, 40 locales, dos plantas y un amplio estacionamiento; sin embargo, a más de dos años, la construcción luce casi abandonada y en el aparcamiento para 50 vehículos ya se construyeron locales comerciales, algunos de cuales se encuentran vacíos.

La tristeza del pueblo
En el segundo nivel de la nave del mercadosólo hay dos locales abiertos, los demás permanecen cerrados y aún tienen los nombres en la fachada. Uno de los dos locales es el de doña VictoriaDávila –tocaya de la que vende en la esquina, en la calle–, quien está pendiente de que alguien se aparezca y desde arriba le ofrece café, atolito, una quesadilla.
Mientras menea una olla de barro sobre un anafre pequeño que desprende un olor a chile y a chicharrón, la mujer de 68 años de edad, se queja:
–La cosa está muy triste en el pueblo. Llevó tres años (de locataria) y los negocios no los abren porque no hay ventas. Hay días en que ni me persino –como en tantos otros, en este pueblo la gente de edad tiene la costumbre de persignarse con el primer dinero que gana al día por una venta–. Pero yo sigo adelante porque es mi fuente de trabajo, ya me acostumbréa estar vendiendo, ya no me acostumbro a estar en mi casa; aunque ya me canso.Aquí se oyen muchas cosas, que hay secuestros, asaltos, robos en las casas, ya no se puede estar más, hay seguridad pero no hacen nada. El presidente, el síndico, todos esos no hacen nada, entonces de qué sirven que tengan polecías si las polecías no prestan su servicio como debe de ser.
VictoriaDávilatiene ocho hijos ya grandes, casados y 24 nietos.
–Mi esposo, ora sí campesino, cultiva la tierra y es para el consumo porque ya no se da, nada más lo poquito que se da, sembramos maíz, frijol, haba, flor de calabaza, eso es lo que ahorita fue a traer. Tengo bastante familia y vienen y les tenemos que ayudar, y cuando no vendó lo que se queda es para ellos, porque aunque no hay gente que compre tengo que cocinar aunque sea poquito por si alguien cae. No, no pago renta en el local porque si pagara desde cuándo ya me hubiera ido y no utilizo gas porque está caro y no me sale ni para eso; ¡pero mientras Dios me preste vida aquí vamos a seguir!

Municipio inseguro
La falta de afluencia turística a Huitzilac es atribuida a varios factores, pero casi todos son coincidentes con la falta de seguridad. Algunos pobladores destacan entre las principales causas a las alertas de viaje emitidas por gobiernos extranjeros, como la formulada el reciente 15 de agosto, por el Departamento de Estado de Estados Unidos, en la que se advirtió a los ciudadanos norteamericanos sobre los riesgos de viajar en México debido a las amenazas a la seguridad por las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO) en el país.
Eseaviso oficial reemplazó al publicado el 12 de julio de 2013 y pide extremar “la precaución en el estado de Morelos, debido a la naturaleza impredecible de la violencia TCO. También debe aplazar los viajes no esenciales a las carreteras entre Huitzilac en la esquina noroeste del estado y Santa Marta, en el Estado de México, incluyendo el Parque Nacional Lagunas de Zempoala y sus alrededores. El 24 de agosto 2012 dos empleados del USG resultaron heridos después de haber sido disparado contra por agentes de la Policía Federal en una carretera sin peaje norte de Tres Marías, Morelos. También se han producido numerosos incidentes de violencia relacionados con los estupefacientes en la ciudad de Cuernavaca”, menciona el comunicado.
Las alertas han sido emitidas cada año, desde 2010, y Morelos siempre ha estado incluido, lo que explica que los turistas extranjeros –principalmente de la Unión Americana– ya no lleguen como antes a Morelos y a Huitzilac, en particular.
Desde marzo de 2012, el entonces coordinador estatal del Movimiento Nacional de Productores Rurales, Alberto Bustamante Vázquez, hizo suya la exigencia de los comuneros de solicitar en Huitzilac la presencia de la policía estatal y federal, ya que cada día aumentaban los robos y la presencia de visitantes disminuía de manera considerable, mientras los lugareños exigían fuentes de trabajo y ocupación.
Pidió, en aquella ocasión, que periódicamente las fuerzas estatales y federales hicieran actos de presencia “realizando operativos, cercos, retenes e incluso recorridos en un afán de amedrentar la presencia de la delincuencia organizada que cada día se apropia de esta área de Morelos, ante el miedo y la incertidumbre de los habitantes de Cuernavaca y Huitzilac».
En septiembre de 2013, el entonces coordinador en Morelos de la Policía Federal, César Licona Gómez, dijo que Huitzilac era el principal municipio del estado con alto índice delictivo en sus vías de comunicación y que dentro de los principales delitos de los que son víctimas automovilistas y choferes de camiones de carga, eran el robo de mercancía y pertenencias, así como de la misma unidad. “Los actos violentos son cometidos por sujetos armados”, precisó.

No respondo porque recibí amenazas: alcalde
El alcalde José Alfredo Mancilla se negó a responder los cuestionamientos de Conurbadosacerca de la situación que prevalece en su municipio en materia de desarrollo económico e inseguridad y porqué el mercado municipal, donde se invirtieron los impuestos de los ciudadanos, está prácticamente abandonado.
Representantes de los medios de comunicación morelenses habían advertido que “al edil no le gusta dar entrevistas y casi no recibe a nadie en la presidencia municipal”, por lo que se le buscó por teléfono. La primera vez contestó su secretaria, quien dijo que el alcalde estaba “ocupado en una reunión”y que “en tres horas le regresará la llamada”.
Pasadas cuatro horas, se marcó al celular del alcalde y sí contestó; sin embargo, respondió que no podía dar entrevistas de nada porque no conocía ese número celular y porque “he recibido amenazas”. Se le preguntó de dónde provenían esas amenazas y por qué tanta desconfianza, a lo que el edilsimplemente colgó.
