
Por Elsa Castorela Castro
Ayala.- Jornaleros agrícolas desplazados forzosos de sus comunidades de origen que vienen a Morelos al corte de caña de azúcar y hortalizas ocupan, pacíficamente desde el 28 de septiembre, un terreno de 120 hectáreas ubicado cerca de la cabecera municipal de este lugar.
Son alrededor de 90 familias que se han instalado en las más de 90 casas o departamentos construidos por la inmobiliaria Hogares de México, por sus siglas Homex, considerada como una de las más importantes en nuestro país; cotiza o cotizó en la Bolsa de Valores y que ahora enfrenta un quebranto financiero y falta de pago a sus proveedores y trabajadores.
La historia de ocupación de tierra en lo que serían fraccionamientos en el estado de Morelos se remonta a la década de los sesenta del siglo XX, cuando los Montiel –revolucionarios– y según cuenta la historia oral, el ex presidente de México Lázaro Cárdenas del Río aconsejó que las tierras fueran tomadas y las repartieran a los demandantes de vivienda ante el nuevo desarrollo industrial que representaba el Valle de Cuernavaca (Civac).
A Enedino Montiel, también cuenta la tradición oral, lo mataron mientras que a su esposa le cercenaron los senos y fue asesinada. Ese fue el pago de sangre de lo que ahora es la colonia Antonio Barona (lleva el nombre del revolucionario zapatista).
Lo que sería el fraccionamiento El Ensueño –que ya había trazado sus calles–se convirtió en la colonia más popular de Cuernavaca, en donde se repartieron predios medidos con pasos de pies y piernas.
La otra experiencia, casi diez años después, fue la ocupación de lo que se planeaba como fraccionamiento Villa de las Flores, que el 23 de marzo de 1973 fue ocupada por familias procedentes principalmente del estado de Guerrero al frente, con un proyecto definido: el “El Güero Medrano” o Florencio Medrano, perseguido por el gobierno federal que lo obligó a abandonar el nuevo asentamiento ya con el nombre de Rubén Jaramillo, otro revolucionario zapatista que dio continuidad a las demandas campesinas.
El Güero Medrano tuvo que abandonar a los seis meses de haber ocupado la tierra, debido a que la colonia fue sitiada por el Ejército, que cubrió todas las entradas, menos la del norte, por la que escapó el luchador social y quien finalmente fue asesinado. Hoy su recuerdo queda en esa colonia situada en el municipio de Temixco.
Tal parece que ahora Gustavo Salgado, un joven muy ligado a los movimientos sociales, es uno de los principales líderes de los jornaleros agrícolas cortadores de caña y de mujeres que también lo acompaña, lo cuidan y consultan; también lo acompaña el asesor jurídico César Maldonado. Todos buscan una vía legal a través de las instituciones del gobierno federal, estatal y municipal, mejorar condiciones de vida.
