
Por Chris Nicolás
La situación actual de violencia e inseguridad que envuelve a la ciudad de Cuernavaca, en la que han ocurrido agresiones y asesinatos en los centros nocturnos, llevó al ayuntamiento capitalino a restringir los horarios extraordinarios a todos los negocios de “giro rojo” para inhibir la delincuencia en dichos lugares.
Sin embargo, de acuerdo a la Secretaría de Desarrollo Económico de Cuernavaca, existen alrededor de cinco mil negocios que expenden bebidas alcohólicas que operan en la ilegalidad y que son más susceptibles a sufrir algún acto delincuencial, debido a su falta de cumplimiento con las disposiciones necesarias por la ley y que generalmente son encubiertos por la corrupción.
Datos proporcionados por el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de Cuernavaca, Eduardo Salazar Aguayo, hasta a finales del 2013 se contabilizaron dos mil 179 establecimientos de giro rojo, es decir con venta de bebidas embriagantes y que están debidamente regulados. Estas cifras incluyen a: discotecas, restaurantes, restaurantes bar, antojerías, marisquerías, hoteles con servicio de restaurante bar, abarrotes, minisúper, tiendas de autoservicio, billares, cantinas y vinaterías.
Del total, aproximadamente 600operan como discotecas, bares y centros nocturnos, para los cuales, el alcalde Jorge Morales Barud anunció que serían eliminados los permisos para trabajar con horarios extraordinarios, debido a los hechos violentos de las últimas semanas.
Señaló que fueron muestra de que la delincuencia interviene principalmente en la noche y en establecimientos en donde comercializan bebidas embriagantes;estos hechos “ponen en riesgo la integridad física y la vida de los clientes”, aseguró.
De esta manera, los bares y centros nocturnos dispondrían hasta las 3:00 de la mañana para expender bebidas alcohólicas, y hasta las 4:00 horas para cerrar las cortinas del lugar. En caso de faltar a estas normas, las sanciones van desde multas desde 20 hasta mil salarios mínimos; en casos más graves se podría revocar definitivamente la licencia de funcionamiento.
Más allá de la restricción de horarios, existen muchos comercios que quebrantan las disposiciones del Reglamento para Regular la Venta, Distribución y Consumo de Alcohol en el municipio de Cuernavaca; normas de seguridad, regulación de los locales y venta de bebidas alcohólicas que deberían cumplir lo propietarios de dichos centros de esparcimiento.
Las principales infracciones en las que incurren, son venta de embriagantes a menores de edad, uso indebido de la vía pública, funcionar en horarios extraordinarios sin contar con la debida autorización y no contar con la licencia de funcionamiento o no haberla refrendado, es decir, operar en la ilegalidad.
Salazar Aguayo, dio a conocer que además de los dos mil 179 establecimientos de giro rojo legales, es posible que cerca de otros 5 mil negocios más estén trabajando sin una licencia de funcionamiento dada de alta en el ayuntamiento.Esto significa que, paralelamente, subsisten en la clandestinidad más del doble de este tipo de negocios, queestán localizados, principalmente, en la periferia de la ciudad como en las colonias Alta Vista, Acapantzingo y el poblado de Ocotepec.
Inspecciones y corrupción
Para detectar y clausurar expendios clandestinos o que no cumplen con todas las disposiciones oficiales, el pasado 18 de febrero, el alcalde de Cuernavaca anunció un periodo de inspecciones rigurosas en los centros nocturnos. De esta manera, aseguró que, en conjunto con la restricción de horarios, realmente se podrá inhibir la inseguridad y otros sucesos que estén relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas.
No obstante, la corrupción ha envuelto a estos operativos de verificación de los centros nocturnos para evitar sanciones administrativas, multas y clausuras definitivas; hecho que el mismo secretario de Desarrollo Económico del ayuntamiento de Cuernavaca confirmó.
“Hemos tenido problemas con algunos inspectores que caen en la corrupción, pero es un problema de ambos lados: tanto del empresario que ofrece y del funcionario que recibe”, lamentó Salazar Aguayo.
Igualmente, un mesero de un bar ubicado en el centro de Cuernavaca, quien pidió reservar su identidad por miedo a represalias, reveló a Conurbados la manera en la que opera su jefe al momento de las revisiones.
«Es fácil, a veces un inspector nos avisa cuando hay operativos y es cuando tratamos de sacar a los menores de edad o sólo les pedimos su credencial de elector para dejarlos pasar; si no hay operativo, no siempre les pedimos”, admitió.
“Cuando no nos avisan–agregó– y llegan de “sorpresa”, (el encargado del lugar) siempre nos manda a atender bien a los inspectores. Les llevamos la mejor botella, les ofrecemos botanita en lo que los atiende el jefe.
Cuando baja a verlos, platican un rato y después, cuando se despiden, les da una lana. No sé cuánto, pero había escuchado que sí da algunos miles (…)”.
Aseguró que el bar en el que trabaja, sí cuenta con la Licencia de funcionamiento, pero no está refrendada desde 2013, lo que amerita sanción.
“Pero hay bares que están en esta zona que no tienen licencia de funcionamiento y aplican la misma, sino ya los hubieran clausurado”, dijo.
Es normal aceptar mordida
Con dicho testimonio, coincidió un ex trabajador del departamento de Licencias de Funcionamiento y que fungió como inspector. Relató que es “normal” que pidan o acepten «mordidas» para no sancionar a los establecimientos.
“Estaba padre porque íbamos a los bares o antros y siempre nos daban un pomo. Había veces que ni siquiera había operativos y me iba con mis amigos a beber, y aplicábamos el charolazo«.
Competencia desleal: empresarios
Ante la notable aparición de tantos centros nocturnos clandestinos, el presidente de la Asociación de Discotecas, Centros Nocturnos y Bares, Andrés Remis Martínez, aseguró que este tipo de negocios merman las ventas de los establecidos, porque manejan otros precios más bajos que los normales.
“Ellos no pagan impuestos (licencias de funcionamiento, Hacienda, etcétera); muchas veces ni siquiera tienen licencia de usos de suelo y el negocio puede estar ubicado en una zona con riesgos, pero a los jóvenes no les importa porque pagan alcohol más barato, pero muchas veces es adulterado”, señaló.
Nosotros –subrayó– los empresarios de bares y centros nocturnos que realmente estamos en orden y forma con la ley, garantizamos que pueden acudir a nuestros negocios con la certeza de que cuentan con la debida seguridad. Nuestros precios tal vez no son los más baratos porque pagamos una serie de impuestos, pero pueden corroborar que no son bebidas adulteradas que pongan en riesgo su salud.
El titular del área de Desarrollo Económico de la ciudad de Cuernavaca, aseguró que buscarán de manera incansable acabar con la corrupción, ya sea por exámenes de confianza o por denuncias ciudadanas; y que todo aquel funcionario que incurra en cohecho, sea inmediatamente enviado a investigación y cesado de su cargo.
“Por el momento, hemos integrado células para realizar estos operativos con la Secretaría de Gobernación municipal, de Desarrollo Social, Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, para que en una célula se minimice este tipo de acciones de corrupción”, enfatizó Salazar Aguayo.
