
Por Elsa Castorela Castro
De entre los movimientos socio culturales en el estado de Morelos destaca Cultura 33, cuyos integrantes entregaron ya al Ejecutivo Local el pre proyecto de Ley de Cultura, resultado de un trabajo de más de dos años de consulta para elaborar la iniciativa que tiene por objeto garantizar y promover el ejercicio de los derechos culturales de los habitantes de la entidad.
El documento es el resultado de las propuestas de artistas, gestores, promotores culturales, ciudadanos que generan y se benefician de la cultura en sus comunidades.
En el contenido del documento destaca “garantizar que todos los habitantes del estado puedan ejercer plenamente sus derechos culturales, sin discriminación de ninguna especie, de manera tal que la difusión y promoción de las actividades culturales comprendan en forma democrática, equitativa, plural y popular a los diferentes sectores de la población y a las diversas zonas del territorio estatal y municipal”.
El escrito tiene en consideración: respetar y promover la identidad y a la diversidad cultural de los individuos, poblaciones y agrupaciones de personas, comunidades y pueblos indígenas y originarios, garantizando el derecho al desarrollo de la propia cultura y la conservación de las tradiciones enriquecedoras de la tolerancia, solidaridad y valoración de los pueblos del estado.
Asimismo, en el pre proyecto se expone que la ley tiene como objetivo “garantizar que la diversidad de las expresiones culturales se desarrollen y evolucionen libremente sin censuras de ninguna especie y cuidar que dichas manifestaciones se realicen conforme a la normatividad vigente”.
Se incluye, también, la protección de las zonas bioculturales que podrán comprender: “formaciones físicas o biológicas, geológicas y fisiográficas, espacios que constituyan el hábitat de especies animal y vegetal, bosques, cerros, monumentos, cuevas, rutas de peregrinación, lugares históricamente reconocidos como sitios sagrados, plazas o áreas abiertas de uso social, espacios de trabajo familiar o comunitario y demás de naturaleza análoga”.
Se define a una Zona Biocultural Protegida como “diversos bienes culturales y naturales, por contener valores relativos al ecosistema, hábitat, uso tradicional festivo, ritual, religioso, representativo de una o varias identidades y son considerados indispensables para la sobrevivencia cotidiana, así como para la expresión sociocultural de uno o varios grupos sociales, comunidades o pueblos asentados en el Estado de Morelos, en ejercicio de sus derechos humanos, culturales y ambientales”.
El equipo de consulta y redacción del documento estuvo conformado por ciudadanos comprometidos con el desarrollo cultural del estado de Morelos: Gustavo Garibay, Helena Noval, Sinaí Arce, Alma Benítez, Bárbara Martínez, Gerardo Ramírez, Marco Tafolla, Alejandra Rangel, José Miguel Rueda; la asesoría técnica y jurídica de Bolfy Cottom y Jacinto Pino.
El pre proyecto de ley, de Cultura 33, es un instrumento jurídico cuya normatividad se sostiene y legitima con la voz y aspiraciones de la ciudadanía a través de los foros de consulta.
