
Por la Redacción
Jojutla, Morelos; 2 de enero de 2015. La cantautora mexicana Ely Guerra abrió ayer la cartelera artístico cultural de la Feria de Año Nuevo en este municipio con una vibra positiva pero a la vez intensa sobre los últimos hechos que han agitado los ánimos del país entero.
Casi a las siete de la noche, la artista llegó al escenario pero previamente habló con reporteros y autoridades municipales a quienes agradeció la invitación para festejar el inicio del año.
“Los saludo con mucho cariño, es un honor para mí estar en Jojutla, en un estado maravilloso como es el estado de Morelos, gracias por invitarnos en tiempo de lucha, gracias por invitarnos siendo un estado vecino de pérdidas y de desgaste; para mí es importante venir a compartir la música porque creo que la música es un canal de sanación, es un canal que trasmite mensajes positivos así que venir aquí el día primero es una bendición. Venimos a cantarles con amor, con gusto, con compromiso y me siento muy honrada”.
La presentación de la cantante fue a dos voces, -piano y su voz-; que encresparon las emociones de la multitud al escuchar temas de como “vereda tropical”, “tu boca”, “solamente una vez”, “peligro”, “el duelo”, fueron algunos de las canciones que interpretó y que son parte de su más reciente disco “El origen”.
Antes de presentar la canción “por qué tendría que llorar por ti”, Ely Guerra reiteró su compromiso como artista mexicana de llevar mensajes positivos a través de su música a una nación que ha sido lastimada por hechos dolorosos como la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
“Nuestro país no es un país transparente, es un país siempre turbio que no nos permite tener claridad, abrir los ojos pero es responsabilidad de cada uno de nosotros tener como propósito abrir los ojos, y yo por eso a veces escribo canciones que pudieran parecer melosas de amor y de pareja, que reflejan ingenuidad pero yo escribo también desde una trinchera como una mujer que trata de entender que sin mí, mi país no es mi país”.
El concierto se prolongó hasta las nueve de la noche en el escenario que se dispuso en el zócalo musical para festejar el inicio de año nuevo y la edición 291 de la celebración religiosa en honor al Señor de Tula o Cristo Negro.









