Guarda banco de germoplasma del Inifap mil 800 genotipos de arroz

Leticia Tavitas y Leonardo Hernández
Leticia Tavitas y Leonardo Hernández

Por Elsa Castorela Castro

Zacatepec. En el banco de germoplasma del campo experimental del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) se guardan unos 2 mil 800 genotipos de arroz, que en caso de hambrunas se puede recurrir a estas semillas para alimentar a la población, además este mismo banco da cobijo a 840 genotipos de ajonjolí y 340 genotipos de jitomate.

Leticia Tavitas, investigadora del Inifap y responsable del proyecto, aseguró que los bancos de germoplasma conservan las semillas que se van a utilizar en el presente y futuro, puesto que se puede hacer uso como progenitores o variedades y sembrarlas cuando se necesiten, en especial cuando hay hambrunas.

Aseguró que disponer de un banco de germoplasma permite utilizar ese material para mejoramiento genético: “¿si perdemos el germoplasma cómo vamos hacer mejoramiento genético y emplear la variedad genética?”, se pregunta, y su respuesta es que a través de la semilla que se guarda.

El banco de germoplasma, localizado en este lugar, se creó en 1993 y fue uno de los primeros en constituirse y guardar semillas bajo condiciones controladas que ha sido un esfuerzo de su equipo de trabajo, que en su mayoría son becarios que laboran a su lado y aprendiendo de su experiencia, como me pude dar cuenta a lo largo de los años de conocerla.

Tavitas aseguró que todos esos países que en el futuro quieran tener alimentos deben guardar la semilla, que a pesar de que México no es centro de origen del arroz, este cultivo tiene importancia económica, por ello también se generan nuevas variedades para los cambios climáticos que se presentan.

Manifestó que México ocupa el quinto lugar en diversidad genética en el mundo, por esa misma razón podría no preocuparse por la conservación de semillas, sin embargo, es importante en caso de hambruna. Recordó que a Rusia la salvó de la hambruna un banco de germoplasma de trigo.

En el caso del Inifap del campo experimental de Zacatepec, conserva material valioso que ha ayudado a resolver demandas de semillas para mejoramiento genético, que en caso de no tenerlo tendrían que pagar regalías ante la privatización de los bancos de germoplasma.

Tavitas destacó que en Zacatepec conservan semillas que se sembraban hace más de 40 años como es la variedad de arroz  A-70.

Destacó que desde 2010 se cuenta con el banco nacional de germoplasma que se va alimentar de los bancos chiquitos.