
Sólo 17 maestros faltaron al arranque del inicio del ciclo escolar: IEBEM

2016-2017



Por Silvia Lozano Venegas
Cuernavaca, Morelos; 26 de marzo de 2016. El presidente municipal de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco Bravo, negó que le pagara 7 millones de pesos para que aceptara ser candidato a la comuna capitalina por el Partido Social Demócrata (PSD), señaló que la intención de los hermanos Yáñez es que lo destituyan y se quede su suplente Juan Hernández Limonchi.
En conferencia de prensa, el edil Cuauhtémoc Blanco, acompañado de los regidores del PRI, Encuentro Social, Movimiento Ciudadano y se secretario técnico, José Manuel Sáez, aseguró que es falso lo que dijeron los hermanos Roberto y Julio Yáñez, del PSD, de que le pagaron 7 millones de pesos para que fuera el candidato de su partido y manifestó que presentará una denuncia ante la Fiscalía por falsificación de su firma.
Asimismo, dijo que si le pasa algo a él o a su familia, hace responsables a Julio y Roberto Yáñez, de lo que resulte.
“Son ataques mediáticos que esas personas se han empeñado en mi contra y pretenden desestabilizar con chantajes, no nos asusta y doy la cara”, aseveró Blanco Bravo.
Manifestó que está dispuesto a someterse a los peritajes que sean necesarios, para demostrar que no es su firma la que aparece en el contrato que mostraron los hermanos Yáñez y los retó a que le traigan a los empresarios que afirman le pagaron los 7 millones de pesos.
Por último, recalcó que no renunciará a su cargo, “no le voy a dar el gusto a esos cabrones”.

Por Elsa Castorela Castro
Los hijos e hijas de zapatistas, descendientes de revolucionarios del Ejército Libertador de Sur, a más de un siglo que sus ascendentes iniciaron la lucha agraria más importante en el mundo, hoy exigen al gobierno del estado de Morelos que cumpla con la Ley de Estímulos y Recompensas que ganó el movimiento del Frente Zapatista de la República.
Su principal líder, Edgar Castro Zapata, bisnieto del general Emiliano Zapata Salazar y nieto de Mateo Zapata, éste, hijo del caudillo del sur, reprochó al gobierno de Graco Ramírez, que a cuatro años de haber llegado al acuerdo para que 310 personas descendientes de zapatistas recibieran el estímulo de dos mil pesos mensuales y servicios médicos, entre otros, a la fecha no se ha cumplido con la ley.
Castro Zapata recordó que las instancias del gobierno federal y estatal, con motivo del centenario de la firma del Plan de Ayala, en el año 2011, constituyó una comisión que reconoció a 310 descendientes de revolucionarios zapatistas que tendrían derecho a recibir esa pensión; sin embargo, esto no ha sucedido, por esa razón han realizado varias movilizaciones.
Hasta ahora, aún viven 15 viudas de veteranos zapatistas que reciben la pensión, pero en el centenario de la firma del Plan de Ayala, el beneficio se amplió a hijos, hijas y nietos, y en la actualidad, son unos mil demandantes de esta pensión. Éstos cuentan con documentos que los acreditan como familiares de revolucionarios.
Entre las demandantes: Obelia Rodríguez Ríos, descendiente del general Eutimio Rodríguez de Tllaquiltenango; Gregoria Pérez Cruz, hija de Juan Pérez Burgos, capitán primero de caballería; Julia, bisnieta del veterano zapatista José Hernández, de Tlaltizapan; María de Jesús Peñaloza, nieta del coronel Emilio Martínez Salgado, de Tepoztlán; Daniel Zequeira, bisnieto del coronel de caballería Aurelio Escorcia y bisnieto del general Constancio Farfán.

Por Elsa Castorela Castro
Anenecuilco, Ayala. En esta población de tradición histórica se han dado a la tarea de redimensionar a los zapatistas que la historia ha dejado en el olvido, esos revolucionarios eran humanos no estatuas de bronce, sino de carne y hueso, comentó Lucino Luna Domínguez, historiador y cronista que durante 23 años estuvo al frente del museo Casa Zapata.
Durante una entrevista a Dante Aguilar Domínguez y Luna Domínguez, ambos me platicaron sobre los resultados de sus investigaciones acerca de los revolucionarios zapatistas como los hermanos Hernández, de Tepoztlán, Morelos, que acompañaron en las batallas al hermano mayor de los Zapata Salazar, Eufemio, al que apodaban el Garrudo.
De acuerdo a datos de estos investigadores que compartieron su conocimiento a esta reportera, aseguró Luna Domínguez, que Eufemio, no sólo era un líder de guerra, era también un líder moral que desde su juventud fue preparado para la defensa legal de la tierra; tanto Emiliano como Eufemio, “eran como dos gotas de agua” enamorados; recuerda Lucino, ambos enamoraron a dos hermanas originarias de la Villa (de Ayala), ellas eran Josefina y Paulita Muñoz, novias de Emiliano y Eufemio, respectivamente.
Lucino hizo alusión a una fotografía encontrada en el Museo de la Revolución Mexicana: “es una fotografía muy hermosa”; en ella, Eufemio aparece tomándole la mano a una muchacha de Cuautla, el gesto adusto del hombre fuerte, se transforma y muestra el rostro de un hombre amoroso.
Eufemio Zapata fue un comerciante afamado en la región de Amilpas, era comerciante de plátanos, en Anenecuilco tenían huertas cerca del río, y él comercializaba varias frutas que con la introducción de ferrocarril interoceánico logró diversificar su producción, destacó Aguilar Domínguez.
Los restos de Eufemio Zapata Salazar se encuentran en la calzada central que ha sido siempre la entrada principal a la capilla del poblado, se sabe que se sepultó de noche, y sí, hubo doble de campanas, hoy en día el panteón sigue en funciones.
Eufemio Zapata fue el soporte moral, en mayo de 1911, en la toma de Cuautla, y firmante del Plan de Ayala, aseguró Luna Domínguez
Hoy, en esa capilla se resguardan los archivos; aún existen las actas de las calificaciones de Emiliano Zapata, la listas de asistencia, las quejas contra los profesores, la forma de pago al maestro que era en especie, este lugar fue oficinas de los gobernadores indígenas del pueblo, fue calabozo, escuela, entre otros usos en los siglos XVII y XVIII.