Eufemio, líder de guerra y moral de la Revolución del Sur

Restos mortales de Eufemio Zapata
Restos mortales de Eufemio Zapata

Por Elsa Castorela Castro

Anenecuilco, Ayala. En esta población de tradición histórica se han dado a la tarea de redimensionar a los zapatistas que la historia ha dejado en el olvido, esos revolucionarios eran humanos no estatuas de bronce, sino de carne y hueso, comentó Lucino Luna Domínguez, historiador y cronista que durante 23 años estuvo al frente del museo Casa Zapata.

Durante una entrevista a Dante Aguilar Domínguez y  Luna Domínguez, ambos me platicaron sobre los resultados de sus investigaciones acerca de los revolucionarios zapatistas como los hermanos Hernández, de Tepoztlán, Morelos, que acompañaron en las batallas al hermano mayor de los Zapata Salazar, Eufemio, al que apodaban el Garrudo.

De acuerdo a datos de estos investigadores que compartieron su conocimiento a esta reportera, aseguró Luna Domínguez, que Eufemio, no sólo era un líder de guerra, era también un líder moral que desde su juventud fue preparado para la defensa legal de la tierra; tanto Emiliano como Eufemio, “eran como dos gotas de agua” enamorados; recuerda Lucino, ambos enamoraron a dos hermanas originarias de la Villa (de Ayala), ellas eran Josefina y Paulita Muñoz, novias de Emiliano y Eufemio, respectivamente.

Lucino hizo alusión a una fotografía encontrada en el Museo de la Revolución Mexicana: “es una fotografía muy hermosa”; en ella, Eufemio aparece tomándole la mano a una muchacha de Cuautla, el gesto adusto del hombre fuerte, se transforma y muestra el rostro de un hombre amoroso.

Eufemio Zapata fue un comerciante afamado en la región de Amilpas, era comerciante de plátanos, en Anenecuilco tenían huertas cerca del río, y él comercializaba varias frutas que con la introducción de ferrocarril interoceánico logró diversificar su producción, destacó Aguilar Domínguez.

Los restos de Eufemio Zapata Salazar se encuentran en la calzada central que ha sido siempre la entrada principal a la capilla del poblado,  se sabe que se sepultó de noche, y sí, hubo doble de campanas, hoy en día el panteón sigue en funciones.

Eufemio Zapata fue el soporte moral, en mayo de 1911, en la toma de Cuautla, y firmante del Plan de Ayala, aseguró Luna Domínguez

Hoy, en esa capilla se resguardan los archivos; aún existen las actas de las calificaciones de Emiliano Zapata, la listas de asistencia, las quejas contra los profesores, la forma de pago al maestro que era en especie, este lugar fue oficinas de los gobernadores indígenas del pueblo, fue calabozo, escuela, entre otros usos en los siglos XVII y XVIII.