
Texto: Máximo Cerdio/Fotos: Ojocojo
Tranquilina Hernández Lagunas, madre de Mireya Montiel Hernández, desaparecida en Cuernavaca en 13 de septiembre de 2014, en entrevista exclusiva para Conurbados dio a conocer que familiares de desaparecidos integraron un colectivo de búsqueda de sus seres queridos que no sólo recorre los Semefo (Servicio Médico Forense), sino también cárceles federales, albergues, centros de tratamiento de adicciones y otros lugares similares en donde haya posibilidad de que estén sus seres queridos.
Dijo que se ha comprobado que los delitos se cometen en todo el territorio mexicano y que una víctima de secuestro o trata de persona puede ser en un sitio y luego es posible que sea llevada a otro estado.
Tranquilina Hernández explicó que son aproximadamente setenta familiares de diferentes colectivos y organizaciones que se han unidos en una caravana nacional de búsqueda, pero en vida, de sus seres queridos.
Del 11 al 22 de mayo, este colectivo fue a tres Cefereso (Centro Federal de Readaptación Social) de Coahuila y otros estados y encontraron a 22 posibles positivos:
“Ahora tenemos que coadyuvar con los agentes del Ministerio Público y seguir trabajando estos casos para encontrar a nuestros familiares. Hay gran posibilidad de que nuestros familiares continúen con vida y eso nos anima”, expuso.
Sobre su participación en el proceso de exhumación en la fosa común del panteón de la colonia Pedro Amaro de Jojutla, explicó:
“Hay tristeza y mucho dolor porque estas personas que fueron enterradas aquí regresarán a sus hogares como nadie quiere volver: muerto; pero para los familiares también es una confortación, porque ya podrán descansar, pues recuperaron a su familiar, ya tiene la certeza de lo que pasó con él, y eso es un descanso. En cambio, nosotros, los que no hemos hallado a nuestros seres queridos seguiremos buscándolos con la esperanza de encontrarlos”.

También dijo que continúan trabajando con madres de chicas desaparecidas en Morelos, en la Ciudad de México y en varias partes de la república mexicana.
Tranquilina Hernández Lagunas es madre de Mireya Montiel Hernández. Desde que desapareció su hija (13 de septiembre de 2014) se dedica de tiempo completo a buscarla y pertenece a la red de víctimas, por lo que también busca a los demás desaparecidos.
Desde que su hija no está con ella comenzó una investigación sola, porque las autoridades de justicia de la entidad no avanzaban en la indagatoria. Todos los días iba a preguntar a la Fiscalía y le decían que no había novedad.
Gastó todos sus ahorros, la despidieron de varios empleos porque tenía que pedir permisos cuando se trasladaba a esos lugares para buscar a su ser amado, en cuanto se enteraba de que en Morelos o cualquier parte de la república mexicana había cuerpos no identificados o se descubrían fosas clandestinas.
El año pasado obtuvo una orden de un juez penal en la que ordenaba a la Fiscalía General del Estado de Morelos (FGE) recibiera a los peritos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) para que éstos coadyuvaran en la exhumación y análisis de muestras para obtener el ADN de los cadáveres de la fosa de Tetelcingo. Por ella se reexhumaron 117 cadáveres y varios familiares de víctimas tuvieron la esperanza de hallar a sus desaparecidos entre los cuerpos que se encontraron en la fosa común.