
Por Elsa Castorela Castro
El proceso organizativo de los pueblos que detonó la creación de la Asamblea Permanente de los pueblos, inició con el llamado de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), cuando convocó a los “Diálogos políticos por la seguridad ciudadana para realizar el diálogo con los pueblos”. A la fecha, ya se llevaron a cabo cuatro asambleas estatales y otras más regionales: oriente, altos y surponiente.
El primer diálogo con los pueblos se realizó en las instalaciones de la UAEM el 28 de agosto de 2014, en esa fecha participaron 38 organizaciones las que compartieron sus principales demandas como la cancelación de mega proyectos considerados como “imposición” y “muerte” de esos, el Proyecto Integral Morelos en los que se incluyen la instalación de la termoeléctrica de Huexca, el gasoducto que impacta a las comunidades de Amilcingo y Jantetelco, el acueducto que llevará el agua del río Cuautla a la termoeléctrica de Huexca, entre otras importantes exigencias, a los gobiernos federal, estatal y municipal.
Con respecto al acueducto para llevarse el agua del río Cuautla para la termoeléctrica ubicada en Huexca; campesinos ejidatarios instalaron el campamento Apatlaco, en marzo de 2015, en demanda de la cancelación del megaproyecto, obra que sería la ruina de la agricultura de la región (la más productiva del estado de Morelos, de acuerdo a datos de la delegación de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, en sus infografías alimentarias que publica anualmente).
De acuerdo a la IV Asamblea Permanente de los Pueblos, son cien organizaciones sociales las que participan en la misma, cada una con agenda propia.
Situación del campamento
Actualmente, el campamento Apatlaco logró detener el avance de la obra de conexión de los tubos del río Cuautla a la termoeléctrica porque logró establecer una mesa de diálogo, debido a que ha habido negociación política pero sobre todo porque los campesinos ejidatarios tienen la concesión del uso de agua a través de la organización campesina de los ejidos conocida como Asurco.
La problemática del agua se ha llevado al Senado de la República para analizar una propuesta de otra empresa extranjera que quiere invertir en la construcción de represas y generar energía a través de una hidroeléctrica que sería menos contaminante pero con altos costos de inversión que la CFE asegura no tener para invertir, según datos que se han informado al interior del campamento.