
Por Elsa Castorela Castro
La fiesta del maíz o agradecimientos por las cosechas es un ritual que efectúa en casi todas las zonas donde se cultiva el grano, con mayor arraigo en los altos de Morelos y las comunidades campesinas, cuyo principal cultivo es bajo el sistema de milpa, esto es que entre los surcos se siembra fríjol y calabaza.
Cuando los elotes comienzan a estar listos para comerse, los productores de maíz a veces se reúnen en grupo, otras veces solamente con la familia; en algunos casos realizan los rituales de agradecimiento por las cosechas. Tal es el caso de Totolapan, donde campesinas y campesinos suben al cerro de Santa Bárbara a colocar una ofrenda de flores, fruta y agua y por supuesto elotes: hombres y mujeres danzantes agradecen a los cuatro vientos el buen temporal.
Ha sido la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) la impulsora de la celebración de la Fiesta del Maíz en Totolapan, donde la tradición oral ofrece recuerdos de la celebración desde del siglo XVII y la retomó la Unicedes-Uaem, conjuntamente con la Unión de los Pueblos de Morelos, debido a que este lugar es considerado el origen del maíz; aquí se encuentran las diversas variedades de granos criollos que se cultivan; destaca entre los granos, el blanco ancho pozolero.
Durante los casi 18 años que tiene de historia reciente la Fiesta del Maíz en Totolapan, fue Modesta Lavana Pérez (qepd) la que inició las primeras ceremonias en el cerro Santa Bárbara, en el centro de este sitio sagrado. La Nana de Hueyapan invocaba a los cuatro vientos y al centro de la tierra que dio alimento.
Esta fiesta coincide con el Día Mundial de la Alimentación y con el Día Nacional del Maíz, los rituales agrarios se realizan cuando la milpa comienza a madurar el elote y se puede comer en el mes de septiembre.
Los primeros años, las mujeres de la Unión de Pueblos de Morelos subían al cerro, llevaban esquites, elotes con tequexquite, pastel de elote, elotes asados y variedades infinitas de alimento de maíz.
Como el número de personas asistentes a esta fiesta crecía año con año y era muy cansado subir tanta comida, se decidió que después de la ceremonia, las y los asistentes bajaran al centro de Totolapan para continuar la fiesta del maíz con la participación de autoridades municipales; era tanta la bondad de las mujeres y hombres campesinos que en esos años la comida era regalada.
He tenido la oportunidad de ser testigo de estos rituales agrarios que años posteriores los comenzó a celebrar Alejandro Chao Barona (qepd), con el ritual a los cuatro vientos.
