Sin visos de solución conflicto por ampliación carretera en Tepoztlán

Policías repliegan a tepoztecos
Policías repliegan a tepoztecos

Por Máximo Cerdio                  

Desde el 26 de mayo de 2014 que se suspendió la ampliación La Pera–Cuautla hasta el 20 de abril de 2015, fecha del cierre de esta edición, han transcurrido 330 días, y se estarían perdiendo 46millones 950 mil pesos, según los cálculos de José Luis Alarcón Ezeta, delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Morelos, quien afirmó que por cada día de paro se perderían 150 mil pesos no recuperables.

Este año no se resolverá el asunto, de acuerdo con uno de los opositores, porque la complejidad del caso no lo permitirá.

Mientras el gobierno estatal y el federal esperan una sentencia favorable, los comuneros y ejidatarios de Tepoztlán se unen a otras comunidades para realizar en abril de este año el Congreso de los Pueblos de Morelos, en el que participaran 60 pueblos de la entidad, de Puebla, de Tlaxcala, del Estado de México, del Distrito Federal y de Guerrero para luchar juntos y organizados en contra de los megaproyectos que ellos consideran destruyen la tierra, el agua, la naturaleza y la cultura de las comunidades.

Un inicio atropellado

El 7 de enero de 2013, a las 7:00 horas inició la construcción de la ampliación del libramiento La Pera-Cuautla de la Autopista México-Cuernavaca, que constaría de cuatro carriles para mejorar la fluidez vehicular y disminuir accidentes, además de alentar a miles de turistas a visitar Morelos, la ruta de los conventos, Tepoztlán, Oaxtepec, Cuautla, Tlayacapan, Yecapixtla y los demás municipios. El gobierno federal y el de Morelos alegaron que contaban con un convenio de ocupación previo en tierras ejidales para realizar las obras –pero eso sólo para la caseta de Oacalco hasta el campamento– y que por medio de una votación, el pueblo les había dado el aval para la ampliación.

Cerca de treinta integrantes del Frente en Defensa de Tepoztlán (que luego se llamaría Frentes en Defensa de Tepoztlán) dieron una conferencia de prensa tres horas después, de ese mismo día, en la presidencia municipal del pueblo mágico y negaron que estuvieran de acuerdo en construir la obra. Dijeron que iniciarían la defensa legal del territorio afectado al que consideraron como sagrado.

A partir de ese momento, los opositores al proyecto realizarían bloqueos constantes en las carreteras y se presentarían en algunos eventos del gobernador Graco Ramírez para reclamarle lo que llamaron “ecocidio en tierras sagradas de Tepoztlán”.

La autopista fue puesta en servicio en 1965, y desde entonces ha sido operada y conservada por Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos(CAPUFE), con pocos cambios en sus condiciones originales. En el año 2000 fue concesionada por dos décadas al FARAC (en la actualidad Fondo Nacional de Infraestructura o FONADIN).

De acuerdo con un documento denominado “Análisis costo-beneficio La Pera-Cuautla”, de enero de 2011, de la Dirección General de Desarrollo Carretero de la SCT, el problema en esa vía de comunicación son los altos costos generalizados de viaje (costos de operación y por tiempo de recorrido) que experimentan los usuarios debido al tránsito intenso y creciente y a la poca capacidad de la carretera, la cual cuenta únicamente con dos carriles de circulación y presenta una fuerte pendiente continua en el tramo del km 1+000 al km 21+000; asimismo, la autopista opera de manera deficiente durante horas y días pico, en especial en su tramo inicial de dos carriles y en el cruce de sus dos plazas de cobro (Tepoztlán km 7+900 y Oacalco km 21+300), siendo frecuentes los accidentes por rebases y largas colas para el pago de cuotas.

En esos periodos de gran demanda, los tiempos de recorrido de los 34.2 km de la autopista pueden llegar a 80 minutos, lo que representa una velocidad promedio de 26 km/hr.

En 2011 se calculó para el proyecto un costo total de 1,896.6 millones de pesos (mdp) sin incluir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a precios corrientes. El programa de inversión indicaba que se invertirían 1,276.0 mdp en el año 2011 y 620.6 mdp en 2012. La fuente de recursos sería el FONADIN.

 

El desalojo policial

El 23 de julio de 2013, cerca de 100 integrantes de los Frentes en Defensa de Tepoztlán, que manifestaban su rechazo al proyecto carretero La Pera-Cuautla, fueron replegados, por policías estatales, en el cerro que ocupaban como campamento (El Caudillo del Sur), que se localizaba en el kilómetro 16 de la autopista La Pera -Cuautla.

Desde las 10 de la mañana, cerca de 100 uniformados llegaron al campamento y formaron una valla para contener a los opositores al proyecto quienes con mantas, gritos y rituales intentaban alejar al trascabo y a los granaderos.

A eso de la 13:00 horas, varios integrantes del Frente comenzaron a lanzar piedras hacia la carretera para impedir el paso a los automóviles, la cual fue bloqueada por cerca de 20 minutos; después de dialogar con autoridades, los manifestantes abrieron los carriles a la circulación y comenzaron a suspenderla cada cinco minutos, para dar información sobre las razones por las que suspendían el tránsito. (El gobierno federal denunciaría a varios activistas por el delito de ataques a las vías generales de comunicación.)

Por la noche, el campamento fue desecho por la maquinaria pesada.

Evitaron destrucción de zona arqueológica

Como se documentó en el portal de internet Conurbados, el 14 de febrero de 2014, cerca de 20 comuneros de Tepoztlán, entre ellos, integrantes del Comisariado, impidieron que maquinaria pesada destruyera la zona arqueológica de Tlaxomolco o Yohualinchan, localizado en las faldas del cerro Yohualtépetl, en el municipio de Tepoztlán.

Esto, luego de que habitantes cercanos al lugar les avisaran que maquinaria de la empresa Tradeco estaba destruyendo árboles en esa zona y el sitio arqueológico que se encuentra en ese lugar corría peligro. La máquina entró aproximadamente del km 11+500 al 12+000, reportaron.

Los comuneros hablaron con el operador y le dijeron que había un amparo que protegía ese lugar y se opusieron a que la máquina continuara devastando la zona.

La máquina fue subida a un tráiler de los llamados “madrinas”, ante el temor de que fuera destruida por los comuneros. El operador no aseguró a los inconformes que no regresaría.

Los Frentes Unidos en Defensa de Tepoztlán dieron a conocer que personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) bloqueó la zona arqueológica de Tlaxomolco, llevándose vestigios arqueológicos a Cuernavaca, pero no hizo nada por impedir que la empresa Tradeco destruyera el sitio. “No se han llevado el horno de cal porque no pueden”, reportaron los opositores a la ampliación carretera.

A casi un año, las obras están suspendidas

El 26 de mayo de 2014 los trabajos de la ampliación La Pera–Cuautla en el municipio de Tepoztlán quedaron suspendidas por orden del Tercer Tribunal Colegiado del Decimoctavo Circuito, ya que los ejidatarios y comuneros presentaron el recurso de revisión 17/2014, dentro del juicio de amparo indirecto 1466/2013-6, presentado el 8 de agosto de 2013, radicado ante el Juzgado Primero de Distrito, en Morelos, en el que aparecen como quejosos Agustina Ramírez Castañeda, Octavio Ayala Linares, Jacinto Almazán Verazaluce, Reginaldo García Cortéz, Alberto García Cortéz, Esteban Ramírez Castañeda, Roselia Estela Solís Jaimes, Osbelia Quiroz González, Elena Quiroz González, Justo Mendoza Flores, Malaquías Flores, y Gerardo Demesa Padilla, contra el presidente de los Estados Unidos Mexicanos y el gobernador del Estado de Morelos, entre otra autoridades, y en el que demandaron la suspensión definitiva de los trabajos de ampliación, y el 25 de abril de 2014 los magistrados determinaron:

“Se concede a la quejosa la suspensión definitiva de los actos reclamados para el efecto de que no se continúe con la ejecución del proyecto denominado “Modernización de la carretera La Pera-Cuautla, tramo del kilómetros 0+800 al kilómetros 21+000, hasta en tanto se notifique la sentencia definitiva dictada en el expediente principal”.

Los comuneros y ejidatarios inconformes alegaron que de continuar con las obras se causarían daños ambientales irreparables e irreversibles en el área, que comprende alrededor de 19 kilómetros, y que forma parte de la zona natural protegida Parque Nacional  “El Tepozteco» y es una zona importante de recarga de acuíferos.

De acuerdo con Francisco Ortiz, uno de los quejosos, el juicio de amparo principal en el que están solicitando la suspensión definitiva de las obras por la afectación y daños irreversibles al equilibrio ecológico, por la ejecución del proyecto de ampliación; y en la primera, segunda y tercera ampliación de dicho amparo, se reclamaron daños a la salud, al ecosistema, al agua, al aire, al suelo, al hábitat y a la zona de recarga de mantos acuíferos; dicho juicio está vigente y, por lo que se observa, no cree que este 2015 pueda haber una sentencia definitiva.

Denuncias penales vs. opositores al proyecto

El día 8 de marzo Humberto Ayala Cortés, Uriel Garrido Méndez, Fulgencio Medina Campos, Lino Palacios Flores, Lázaro Rodríguez Castañeda, Lilia Villamil Ayala y Manuel José Contreras Maya, integrantes de los FDT, fueron citados por la Procuraduría General de la Republica (PGR) en calidad de presuntos responsables por el delito de ataques a las vías generales de comunicación presentadas por el gobierno federal en la Averiguación AP/PGR/MOR/CV/589/II/2013.

Manuel José Contreras Maya explicó que las denuncias penales son, según la PGR, porque bloquearon la autopista en el tramo carretero La Pera-Cuautla, el 23 de julio de 2013, cuando varios cientos de policías estatales apoyados por federales destruyeron el campamento Caudillo del Sur y por la fuerza pasaron maquinaria pesada de la empresa Tradeco para continuar con el proyecto carretero.

Contreras Maya negó que él y sus compañeros comuneros y ejidatarios hayan cometido delito alguno, “porque a pesar de que esta es una zona protegida (las maquinarias de la empresa constructora) arrasaron con todo; flora, fauna y, en febrero del año pasado, hasta con un basamento arqueológico que estaba a orillas de la carretera. Estas denuncias son para debilitarnos como movimiento, el gobierno siempre ha recurrido a estas artimañas”, abundó.

El 25 de marzo de este año él y seis comuneros y ejidatarios más acusados debieron presentar su declaración preparatoria por escrito ante la PGR.

Rumbo al Congreso de los Pueblos de Morelos

El 24 de marzo de 2015 en la UAEM en el marco de la asamblea permanente de los pueblos, celebrada en el auditorio del Centro de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas (CIICAp), se realizó un conversatorio entre activistas, académicos, investigadores y pobladores afectados por los megaproyectos; en esta reunión se contó con la presencia de María Fernanda Paz Salinas, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Esa investigadora dijo que, de acuerdo con una análisis que ella realizó de diferentes medios de comunicación nacional, como prensa, radio y televisión, en estos últimos trece años se han registrado en Morelos 180 conflictos socio ambientales: destacan las luchas contra la industria de la energía como la termoeléctrica, acueducto y gasoducto en Huexca, y conflictos por obras de infraestructura carreteras como la ampliación de La pera-Cuautla, entre otros.

También, las luchas de los pueblos contra la industria extractiva como la de Tetlama, contra la construcción de zonas comerciales y desarrollos inmobiliarios como el caso del Walmart Tlaltenango, de Soriana de Yautepec y la de Soriana Las Palmas. De entre las luchas contra desarrollos inmobiliarios destacan las de Xoxocotla, en Puente de Ixtla, en Temixco, y las del Cerro de la Tortuga en Tetelpa, Zacatepec. En materia de disposiciones de residuos están las luchas de Loma de Mejía y los conflictos por los rellenos sanitarios en Jojutla y Tlaltizapán.

“Los argumentos de las luchas en contra de los pueblos y comunidades se parecen, y los agravios también son muy parecidos: no hay información, no hay consultas, se pasa por encima de los pueblos, se compran a las autoridades, se dividen a los pueblos, etcétera”, explicó María Fernanda Paz.

En los conversatorios también estuvo Miguel Valencia Mulkay, miembro de la Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México y de la Red en Defensa de la Ciudad de México, quien a su vez habló para Conurbados y dijo que el proyecto más ambicioso de Enrique Peña Nieto y de los intereses que representa es crear una gran zona “megalopolitana” de 50 millones de personas, llamada Megalópolis o de manera chusca “MeQueCueTo” porque pretende unir México, Querétaro, Cuernavaca, y Toluca; la cereza en el pastel de este proyecto es el nuevo aeropuerto internacional. Tan sólo la terminal aérea tendrá una inversión de 17 mil millones de dólares.

Valencia Mulkay explicó que los megaproyectos de Morelos como las termoeléctricas de Huexca y los proyectos carreteros como el de La Pera Cuautla, entre muchos otros en el estado, forman parte de la Megalópolis, que en su desarrollo arrasará con flora, fauna, costumbres ancestrales, y ocasionará pérdida de identidad, migración y volverá a las ciudades “dormitorios”.

Consideró que “estos megaproyectos como la Megalópolis son poco conocidos, ocultan datos, información, porque si la gente conociera lo que en verdad son y sus consecuencias, se opondría, por eso dan muy poca información sobre ellos”, dijo.

Los participantes en los conversatorios coincidieron en que derivado de una supuesta estabilidad económica y tecnológica, el capitalismo, los gobiernos federal y estatales implementan políticas de desarrollo como los megraproyectos que atentan contra las tradiciones, la cultura y la mentalidad de los pueblos, que además, pone en riesgo los recursos naturales como el agua, bosques, tierras y el aire.

El 22 de abril en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) se realizará el Congreso de los Pueblos de Morelos, que reunirá a 60 pueblos de la entidad, de Puebla, de Tlaxcala, del Estado de México, del Distrito Federal y de Guerrero para luchar juntos y organizados a contra los megaproyectos que destruyen la tierra, el agua, la naturaleza y la cultura de las comunidades.

Por Morelos participarán pobladores de Amilcingo, municipio de Temoac; de Ayala, de Huexca, municipio de Yecapixtla y Tepoztlán, entre otros, que se oponen a la construcción de dos termoeléctricas en Huexca, un acueducto en Ayala y un gasoducto en Amilcingo, además de luchar en contra de los trabajos de la ampliación La Pera–Cuautla en el municipio de Tepoztlán.