Huitzilac, pueblo fantasma

Mercado municipal
Mercado municipal

Texto y fotos Silvia Venegas

Huitzilac.-Comerciantes del mercado municipal de esta localidaddejaron sus locales porque la gente ya no llega a comprarles. Ante la falta de clientes, los vendedores se instalaron en la calle y afirman que la inseguridad y el abandono en que los tiene el gobierno han ocasionado la ausencia casi total de turismo y de ventas.

Mudarse a la calle

Son las 11 de la mañana en esta comunidad, donde hace algunos años había gran cantidad de turistas paseando y consumiendo barbacoa, quesadillas, café, pulque y otras delicias por las que se caracteriza este municipio; ahora sólo hay algunos vendedores.

Contra esquina de la sede del ayuntamiento y la iglesia, pegada a la pared de un local comercial cerrado, una mujer deaproximadamente cincuenta años vende salsas, nopales, patas de cerdo en vinagre y quesos.

–Hace poco más de un año dejé mi puesto en el mercado porque ahí no se paraba ni una mosca. Adentro del mercado me aburría, no vendía nada, por eso decidí salirme a la calle a vender, porque la comida que hacía se me echaba a perder; por eso aquí la gente me ve más y vendo aunque sea un poquito para comer; preferí ser ambulante que establecida. Ya no es como hace seis años donde todos los días, principalmente los sábados y domingos, veían hasta turistas del extranjero, pero principalmente de México a Huitzilac y esto se llenaba: era paso obligado… Pero los asaltos a cada rato, los secuestros, los robos y asesinatos que ha habido por acá alejaron a los turistas; también el abandono en el que nos tiene el gobierno –relata quien dijo llamarse Victoria y ser ama de casa y comerciante por necesidad.

Cerca de este puesto y sobre la calle por la que se llega al mercado se encuentran al menos una docena de negocios: pan, pollo, ropa, antojitos; más adelante, el mercado municipal casi vacío.

Mercado Hutzilac
Mercado Hutzilac

El mercado, un cascarón

El mercado municipal de esta demarcación fue inaugurado –con una gran comilona, en la repartieron barbacoa de borrego y pulque gratis– por el exgobernador panista Marco Adame Castillo, el 10 de febrero del 2012;costó 16.5 millones de pesos y el entonces mandatario estatal prometió que la obra detonaría el desarrollo económico del municipio.

El lugar tenía sanitarios para damas y caballeros, 40 locales, dos plantas y un amplio estacionamiento; sin embargo, a más de dos años, la construcción luce casi abandonada y en el aparcamiento para 50 vehículos ya se construyeron locales comerciales, algunos de cuales se encuentran vacíos.

Victoria Dávila
Victoria Dávila

La tristeza del pueblo

En el segundo nivel de la nave del mercadosólo hay dos locales abiertos, los demás permanecen cerrados y aún tienen los nombres en la fachada. Uno de los dos locales es el de doña VictoriaDávila –tocaya de la que vende en la esquina, en la calle–, quien está pendiente de que alguien se aparezca y desde arriba le ofrece café, atolito, una quesadilla.

Mientras menea una olla de barro sobre un anafre pequeño que desprende un olor a chile y a chicharrón, la mujer de 68 años de edad, se queja:

–La cosa está muy triste en el pueblo. Llevó tres años (de locataria) y los negocios no los abren porque no hay ventas. Hay días en que ni me persino –como en tantos otros, en este pueblo la gente de edad tiene la costumbre de persignarse con el primer dinero que gana al día por una venta–. Pero yo sigo adelante porque es mi fuente de trabajo, ya me acostumbréa estar vendiendo, ya no me acostumbro a estar en mi casa; aunque ya me canso.Aquí se oyen muchas cosas, que hay secuestros, asaltos, robos en las casas, ya no se puede estar más, hay seguridad pero no hacen nada. El presidente, el síndico, todos esos no hacen nada, entonces de qué sirven que tengan polecías si las polecías no prestan su servicio como debe de ser.

VictoriaDávilatiene ocho hijos ya grandes, casados y 24 nietos.

–Mi esposo, ora sí campesino, cultiva la tierra y es para el consumo porque ya no se da, nada más lo poquito que se da, sembramos maíz, frijol, haba, flor de calabaza, eso es lo que ahorita fue a traer. Tengo bastante familia y vienen y les tenemos que ayudar, y cuando no vendó lo que se queda es para ellos, porque aunque no hay gente que compre tengo que cocinar aunque sea poquito por si alguien cae. No, no pago renta en el local porque si pagara desde cuándo ya me hubiera ido y no utilizo gas porque está caro y no me sale ni para eso; ¡pero mientras Dios me preste vida aquí vamos a seguir!

Puestos de Victoria
Puestos de Victoria

Municipio inseguro

La falta de afluencia turística a Huitzilac es atribuida a varios factores, pero casi todos son coincidentes con la falta de seguridad. Algunos pobladores destacan entre las principales causas a las alertas de viaje emitidas por gobiernos extranjeros, como la formulada el reciente 15 de agosto, por el Departamento de Estado de Estados Unidos, en la que se advirtió a los ciudadanos norteamericanos sobre los riesgos de viajar en México debido a las amenazas a la seguridad por las Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO) en el país.

Eseaviso oficial reemplazó al publicado el 12 de julio de 2013 y pide extremar “la precaución en el estado de Morelos, debido a la naturaleza impredecible de la violencia TCO. También debe aplazar los viajes no esenciales a las carreteras entre Huitzilac en la esquina noroeste del estado y Santa Marta, en el Estado de México, incluyendo el Parque Nacional Lagunas de Zempoala y sus alrededores. El 24 de agosto 2012 dos empleados del USG resultaron heridos después de haber sido disparado contra por agentes de la Policía Federal en una carretera sin peaje norte de Tres Marías, Morelos. También se han producido numerosos incidentes de violencia relacionados con los estupefacientes en la ciudad de Cuernavaca”, menciona el comunicado.

Las alertas han sido emitidas cada año, desde 2010, y Morelos siempre ha estado incluido, lo que explica que los turistas extranjeros –principalmente de la Unión Americana– ya no lleguen como antes a Morelos y a Huitzilac, en particular.

Desde marzo de 2012, el entonces coordinador estatal del Movimiento Nacional de Productores Rurales, Alberto Bustamante Vázquez, hizo suya la exigencia de los comuneros de solicitar en Huitzilac la presencia de la policía estatal y federal, ya que cada día aumentaban los robos y la presencia de visitantes disminuía de manera considerable, mientras los lugareños exigían fuentes de trabajo y ocupación.

Pidió, en aquella ocasión, que periódicamente las fuerzas estatales y federales hicieran actos de presencia “realizando operativos, cercos, retenes e incluso recorridos en un afán de amedrentar la presencia de la delincuencia organizada que cada día se apropia de esta área de Morelos, ante el miedo y la incertidumbre de los habitantes de Cuernavaca y Huitzilac».

En septiembre de 2013, el entonces coordinador en Morelos de la Policía Federal, César Licona Gómez, dijo que Huitzilac era el principal municipio del estado con alto índice delictivo en sus vías de comunicación y que dentro de los principales delitos de los que son víctimas automovilistas y choferes de camiones de carga, eran el robo de mercancía y pertenencias, así como de la misma unidad. “Los actos violentos son cometidos por sujetos armados”, precisó.

Vista aérea
Vista aérea

No respondo porque recibí amenazas: alcalde

El alcalde José Alfredo Mancilla se negó a responder los cuestionamientos de Conurbadosacerca de la situación que prevalece en su municipio en materia de desarrollo económico e inseguridad y porqué el mercado municipal, donde se invirtieron los impuestos de los ciudadanos, está prácticamente abandonado.

Representantes de los medios de comunicación morelenses habían advertido que “al edil no le gusta dar entrevistas y casi no recibe a nadie en la presidencia municipal”, por lo que se le buscó por teléfono. La primera vez contestó su secretaria, quien dijo que el alcalde estaba “ocupado en una reunión”y que “en tres horas le regresará la llamada”.

Pasadas cuatro horas, se marcó al celular del alcalde y sí contestó; sin embargo, respondió que no podía dar entrevistas de nada porque no conocía ese número celular y porque “he recibido amenazas”. Se le preguntó de dónde provenían esas amenazas y por qué tanta desconfianza, a lo que el edilsimplemente colgó.

 

Las dos muertes de Aureliano

Aureliano
Aureliano

Por Yesenia Daniel Ménez

Amacuzac.-Aureliano Díaz Gómez ha escapado de la muerte dos veces; en éstas ha habido un elemento en común: el agua.

En el verano del año 1979, cayó a las frías aguas del lago de Guadalupe en el Estado de México; cuando se dio cuenta de que estaba atrapado en una presa en donde se ahogaba empezó a recordar los momentos más significativos de su vida. Intentó salir de un remolino de agua, parecía que se daría por vencido, sin embargo su fe lo hizo tener un último destello de esperanza.

Como si alguien le hubiese hablado –o tal vez lo hicieron pero ahora no lo puede asegurar–,levantó la cabeza y vio cómo un hombre le extendía sus brazos para sacarlo del agua; era algo así como alguien enviado del cielo, un rescatista formal que por azares del destino había coincidido en hora y lugar en visitar el lago y que, al darse cuenta de lo que pasaba en la presa, acudió a dar el auxilio a Aureliano.

Casi 34 años después,Aureliano fue nuevamente rescatado pero esta vez por un helicóptero Black Hawk–Halcón Negro–de la Policía Federal; esto ocurrió el domingo 15 de septiembre de 2013, en el techo de su casa, en el paraje conocido como Joyas del Panteón,cuando la crecida del río Amacuzacarrasó con todo lo que encontró a su paso.

La imagen del salvamento circuló por redes sociales y sitios de noticias que daban cuenta de la magnitud de la fuerza que dejaron “Ingrid” y “Manuel”  en la zona sur de Morelos.

A un año de la tragedia en la que no hubo pérdida de vidas humanas pero si cuantiosas mermas económicas, autoridades y población conocieron a la impetuosa naturaleza y hoy se dicen preparados para enfrentarla.

Helcóptero
Helcóptero

–La ayuda pronto va a venir, ‘tata’ Dios no permitas que este techo caiga –se repetía a sí mismo Aureliano, hoy de 64 años de edad, quien se dedica de lleno a las actividades de su granja, donde cultiva esquejes para flores de temporada. Antes de la tragedia por la crecida del río, también criaba codorniz y sus ventas eran muy buenas, sin embargo a casi un año de eso no ha podido capitalizarse para poner en marcha nuevamente el negocio.

Junto con su esposa Esperanza del Villar, ese domingo 15 de septiembre, esperó la ansiada ayuda que había pedido por su teléfono móvil a vecinos, familiares, autoridades de gobierno y un milagro del mismo cielo para no caer en las turbias aguas del río. El recuerdo de lo que le sucedió en 1979 lo atormentaba: la frialdad del agua, la desesperación por salir, el miedo a morir.

Pasaron más de nueve horas arriba de su techo cuando, tras dos intentos del helicóptero por estabilizarse,los rescatistas lograron meterlos a la aeronave y él y su esposa estuvieron por fin a salvo.

Como todos los días, Aureliano se levantó temprano para comenzar sus actividades agrícolas; en la víspera, el sábado por la tarde, el clima apuntaba que sería un fin de semana lluvioso. El agua empezó a caer pero como otras ocasiones, la lluvia cesaba por momentos y todo parecía cotidiano.

Entrada la noche, el nivel del agua del río empezó a subir arriba de lo habitual, pero no de una manera que alertara a quienes están acostumbrados a convivir con él todos los días. No obstante, la madre naturaleza sorprendió a Aureliano.

Eran apenas las ocho horascuando constató que el agua empezaba a desparramarse por el borde conocido como El Amate, en donde estánsus tierras. Los brazos del río se extendían como si quisiesen agarrar todo lo que alcanzaran, las aguas empezaron a llegar a sus sembradíos; esta escena hizo que el señor de complexión delgada y ameno trato regresara a casa para descolgar el cable de la luzeléctrica.Fue lo único que alcanzó a hacer; el matrimonio quería huir de su hogar pero el río les hizo pensarlo dos veces.

–Cuando quisimos salir corriendo, el agua ya nos llegaba arriba de la cintura, no fue posible salir de la granja, regresamos y nos subimos; el agua cada veinte minutos subía aproximadamente cincuenta centímetros más y así se fue hasta alcanzar una altura sobre este piso de más de dos metros –dice,con la mano alzada hacia el techo de su casa de tabicón.

Las siguientes horas fueron de zozobra para la pareja. Ella se mostraba preocupada, pues lejos de que la lluvia amainara parecía que a cada instante se ensañaba más.

Con la poca ropa extra que pudieron poner en una mochila esperaron en el techo de su casa; las emociones iban de más a menos como un vaivén. Cuando la esperanza parecía perdida, Aureliano reconfortaba a su esposa y le decía que Dios les había dejado un techo firme y que no dejaría que cayera, la angustia del hombre no era precisamente caer sino que su esposa experimentara el terror que él había conocido tres décadas atrás en la presa.

A las cinco de la tarde, aproximadamente, el ruido de las hélices del helicóptero hicieron que su corazón latiera rápidamente, era la ansiada ayuda, por fin había llegado.

Helicóptero
Helicóptero

El montaje del alcalde “rescatista”

Cuando la aeronave logró estabilizarse, un rescatista bajó por él y su esposa y al intentar subir vio que una persona le tendía la mano, era el presidente municipal de Amacuzac, Noé Reynoso Nava, quien le dijo: “suba” con una gran sonrisa en el rostro:

–De la nave, apareció el señor presidente dándome la mano para subirme; y aquí va lo chistoso, enseguida dijo: ¡fotografías!¿Nos tomaron las fotografías?, me soltó la mano y dijo suban. Fue pose –relata quien por segunda vez escapaba de una muerte segura.

Recuerda que, en total, fueron tres los individuos rescatados por el helicóptero, aunque asegura que adentro iban más de doce personas.

Una vez realizado el rescate, el alcalde Noé Reynoso ordenó al personal de seguridad pública que fueran trasladados inmediatamente al albergue más cercano, les dieran comida caliente y ropa seca. La pareja fue subida a una patrulla y cuando llegaron al zócalo municipal los bajaron:

–¿Dónde los dejo? –les preguntó el oficial que los trasladaba. La pareja sin ánimos de discutir la orden, por el penoso trance que acaban de pasar, fue a la casa de una buena vecina que les dio alojamiento.

Lluvias desastres
Lluvias desastres

La nostalgia por el patrimonio perdido

La familia de la esposa de Aurelianollegó ese mismo domingo 15 de septiembre del Distrito Federal a Amacuzac para llevarse a la parejaque había pasado un día difícil.

Al día siguiente,veían las noticias de lo que pasó en Morelos: en un hecho histórico la lluvia había aumentado de una manera espectacular el volumen de las aguas del río; en algunos puntos como Tehuixtla, Jojutla,se vieron huellas claras de las secuelas de la imperiosa naturaleza, la estructura metálica de un puente peatonal quedó doblada por la fuerza del agua que arrastró troncos, piedras de gran tamaño, y todo lo que encontró a su paso.

En el recorrido por la zona de desastre al día siguiente, el lunes 16 de septiembre, las autoridades de gobierno del estado y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) informaron que la combinación de los huracanes había provocado en pocas horas una captación inusitada de agua.

En la estación hidrométrica de Amacuzac se rompió una estadística de 58 años al rebasarse la escala crítica y superar los 4.8 metros, que era lo máximo que había alcanzado el Río Amacuzac –el más caudalosoe importante en todo el estado–, hasta alcanzar los 6.5 metros de altura.Eso fue un hecho extraordinario que ocurriópor la captación pluvial de mil 200 metros cúbicos por segundo.

En los últimos 50 años, México no había sido afectado por fenómenos meteorológicos que se presentaran al mismo tiempo en océanos diferentes, como ocurrió con “Ingrid” en el golfo de México y “Manuel” en el océano Pacífico. Veinte, de las 32, entidades de la república fueron afectadas.

Se informó también que un poco de más un millón de personas fueron perjudicadas por el fenómeno, directa o indirectamente. La Secretaría de Gobernación federal reportó alrededor de 218 mil personas aquejadas directamente por la emergencia.

En Morelos, los municipios dañados fueron Amacuzac, Puente de Ixtla, Jojutla y Tlaquiltenango; los datos oficiales apuntan que el río afectó 287 viviendas, 415 personas, 293 hectáreas de cultivo, 280 productores de maíz, caña y plantas ornamentales, principalmente, en donde hubo pérdidas económicas por 31 millones de pesos. Además, se perdieron 86 cabezas de ganado.

Al preguntarle a Aureliano cómo se dio cuenta de lo que había vivido, sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas, su mirada se veía distante como cuando uno recuerda algo, su boca hizo un intento por sostener la sonrisa pero no pudo, su voz se quebraba.

–No pensamos nunca en lo material pero nos dio más nostalgia verlo en las imágenes de la televisión…hoy mismo, lo estoy sintiendo.

Bajé mi grabadora para esperar a que se recuperara, en mi mente traté de recrear esa escena. Le puse la mano en el brazo y traté de reconfortarlo, me dijo que después del “día del rescate” no se había “quebrado”, que soy la primera que lo ve así, soltando lágrimas.

Me contó que, a tres días del desbordamiento del río, él y su esposa regresaron a su granja y se encontraron con una imagen que no hubiera querido encontrar. El agua se había ido sí, el río regresaba a la normalidad,pero su granja y lo que había más allá de cien metros había quedado como zona de guerra.Y sus vecinos, en lugar de ayudar, aprovecharon para hacer actos de rapiña y llevarse lo que aun podía servir comoherramienta de trabajo.

Lluvias
Lluvias

Aún hay miles de personas en zonas de riesgo

 

A un año de la crecida del río Amacuzacy de acuerdo con los datos recabadoscon los directores de Protección Civil de los cuatro municipios afectados, además de Zacatepec y Tlaltizapán en donde también hay afectaciones por el canal de riego de la Quinta Toma y el río Yautepec, respectivamente,hay todavía mil 205 familias asentadas en zona de riesgo.

Sólo por debajo de Zacatepec, Amacuzac tiene el censo con mayor cantidad de familias asentadas en zona de riesgo por la cercanía con el río Amacuzac y la Barranca El salado, con 300 familias en las comunidades de Huajintlán, El Rosal y El Balseadero.

Los vecinos de la Quinta Toma, en Zacatepec, se organizaron en comités por calles y en este periodo de lluvias sus ventanales y puertas están resguardadas por costales de arena; además, alzaron bardas para evitar que en caso de que el canal se desborde, el agua entre nuevamente a sus viviendas. También instalaron un timbre de alerta que harán sonar en caso de que la lluviahaga crecer el canal.

El paraíso que muchos anhelan

Después de la catástrofe, la Conaguainició la delimitación de la zona federal. En Tehuixtla, en un “acto de autoridad”, la dependencia federal en coordinación con los gobiernos estatal y municipal derribó tres locales comerciales con uso de vivienda. “De ser necesario se procederá de la misma forma en las zonas invadidas en éste u otro río”, advirtieron.

–Nosotros somos benditos, ¿quién no quisiera un río?, nosotros tenemos dos ríos el de Las Granadas y el río Amacuzac, somos afortunados a más no poder, corremos el riesgo pero somos benditos en ese aspecto –expresó orgulloso Bernardo Alquicira Romero, ayudante municipal de Huajintlán, municipio de Amacuzac.

Habitar cerca al río se fue permitiendo conforme pasaban los años con la anuencia de la asamblea ejidal y la vista gorda de las autoridades.

–Tendría que hacer su trabajo a quien le corresponde que es la Comisión Nacional del Agua, que son quienes tienen la tutela de los márgenes del río y yo creo que no quieren o no pueden o no quieren problemas –añadió Bernardo.

Con los 112 millones de pesos que el Fondo Nacional de Desastres (Fonden) envío para los cuatro municipios afectados en Morelos, la Conagua realizó trabajos de mejora; la maquinaria pesada se encargó de “abrir” y limpiar el cauce, lo que permitirá que, en caso de registrarse una lluvia abundante, disminuya el riesgo de inundación.

Los trabajos incluyeron la construcción de 23 entradas de agua y alcantarillas y la sobreelevación de un bordo desde la comunidad de Huajintlán, en Amacuzac, hasta Xicatlacotla en Tlaquiltenango. El río quedó listo para recibir diez y hasta un 30 por ciento más de agua de su capacidad tras la catástrofe que marcó una nueva etapa en la zona sur en el “antes” y “después” de la inundación.

 

Exponen sus experiencias de resistencia en encuentro indígena, campesino y popular

 

Encuentro
Encuentro

Por Elsa Castorela castro

Tetelcingo, Cuautla.- Este lugar fue escenario del Segundo Encuentro Nacional Indígena, Campesino y Popular, en el cual las organizaciones sociales y en algunos casos con militancia política, compartieron sus experiencias e información sobre sus luchas y procesos organizativos en sus comunidades que les ha dejado un conocimiento que puede ser retomado por las organizaciones asistentes.

Este encuentro tenía como sede el centro de Tetelcingo, pero a última hora se organizó un baile popular que no estaba programado, de tal manera que el evento se trasladó a la colonia Cuauhtémoc, de la misma localidad.

Participaron en este encuentro organizaciones de siete estados del país: Michoacán, Guerrero, Estado de México, Distrito Federal, Chiapas, Oaxaca y Morelos. Hubo dos días de participación, el primero con conferencias magistrales y el segundo con mesas de trabajo.

En las conferencias se abordaron temas como “Reformas Estructurales”, por Artemio Ortiz Hurtado; “Megaproyectos”, por Juan Lara Sierra, de Michoacán; “Zona estratégica del plan Mesoamérica”, por Leopoldo Gives de la Cruz de la COCEI del Istmo de Tehuantepec, estado de Oaxaca; “Experiencias, teoría y práctica del Poder Popular”, por Samuel Hernández del CODEP Oaxaca; “Policía Comunitarias de Guerrero”, por Cirino Plácido Valero, impulsor de esta policía en esa entidad y “Proyecto de Educación alternativo indígena”, por Gabriel Jiménez Guzmán.

Los y las participantes, coincidieron en articular experiencias en las luchas y en los problemas que les son comunes que atentan contra los pueblos originarios, como las reformas estructurales, que enfrentaran con resistencias como lo han hecho por más de 500 años.

Con la palabra “despojo” los participantes sintetizaron la problemática común, como son los casos de Morelos donde se construyen lo que llaman proyectos integrales: una termoeléctrica, un gasoducto y un acueducto en Huexca, municipio de Yecapixtla.

Leopoldo De Gyves de la Cruz, líder de la Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo de Tehuantepec (COCEI), se refirió a los 14 proyecto eólicos en el Istmo Oaxaqueño en donde participan empresas españolas, francesas e italianas, que además son beneficiadas con los famosos créditos de carbono, aunado a las grandes ganancias que reciben por operar sus empresas en territorio oaxaqueño.

Comentó De Gyves de la Cruz que el Istmo de Tehuantepec es estratégico no sólo por los vientos que propició la instalación de parques eólicos sino porque cuenta con reservas petroleras.

Cada participante externó sus experiencias en la defensa de su territorio y  formas de resistencia.

El domingo 31 de agosto, segundo día de trabajos, las organizaciones formaron nueve mesas de trabajo en las que se abordaron los temas: Tierra, territorio y medio ambiente, sistemas normativos y formas de organización, megaproyectos y problemáticas regionales, comunicación y cultura comunitaria, educación alternativa, equidad de género, desarrollo social y sustentable, soberanía alimentaria y salud, reformas estructurales, jóvenes y derechos humanos.

Caminar horas hasta los 2,600 metros de altura y encontrar hongos azules

Ahora sí, buena cosecha de hongos
Ahora sí, buena cosecha de hongos

Por Elsa Castorela Castro

Los hongos de color azul son de encino y se pueden encontrar desde mediados del mes de julio hasta octubre, siempre y cuando haya lluvia que mantenga la humedad; su periodo de vida es de 24 horas y la mejor producción se encuentra a unos dos mil 600 metros sobre el nivel del mar.

Para llegar a ellos, se camina alrededor de dos a cuatro horas con un trayecto entre siete y nueve kilómetros de distancia de la comunidad más cercana de Santa María Ahuacatitlán, al norte de Cuernavaca.

En un artículo anterior, se informó que son cuatro lomas en las que se cosechan los hongos y unas 15 familias que históricamente los colectan en Teligia, Chita, Tenango y Tetepetla.

En esas lomas, de mantera natural se reproducen 11 variedades de hongos comestibles: xicalt, clavito o yema de huevo –que son de color rojo–; escobeta, trompas rojas, lechera, azules, panza cema, gusanitos, olote y patriotas.

Esta vez, la salida para la cosecha de hongos fue con el alba, nuevamente bajo la guía de María de los Ángeles Martínez y su hijo David; ella con su bote a la espalda dentro de un ayate sostenido por su frente y yo con una cubeta en la mano, David con su resortera.

Nunca imaginé que a 30 años en el periodismo volvería a caminar grandes distancias, esta vez alrededor de 18 kilómetros, además hacer colecta de hongos.

Después de la explicación que me dio María de los Ángeles los hongos de color azul fueron fácil identificar, no así los escobeta, para eso era necesario tener la experiencia y conocimiento, de lo contrario, una equivocación nos puede llevar a la muerte.

Era sábado 30 de agosto, con mis botas de montaña, grabadora en mano y mi cámara fotográfica, emprendí la caminata al lado de mi nueva amiga Ángeles, quien me fue entrenando para llegar al lugar en donde “encombran” (se unen) las cuatro lomas, que se convierte en la loma a la que se le conoce como Canoa debido a la unión de las barrancas, desde donde se mira el cerro del Granizo, cuyo nombre se debe a que sólo llueve granizo; desde ahí también se observa el cerro de Cuautepetl; mientras nuestros pies estuvieron sobre la cueva de los Santos.

La cueva de los Santos se llama así porque en la época de la revolución de 1910, los lugareños escondían en ese lugar las imágenes de los santos que veneraban como católicos: la Virgen de la Asunción y San José.

Después de unas ocho horas de caminar bajo los árboles de ocote, encinos, y mandroños, escudriñando bajo los matorrales que hacían cuevas para localizar los hongos; a veces María de los Ángeles abría camino con su machete.

El bote y la cubeta estaban llenos, las bolsas donde llevábamos la comida, también, entonces, María de los Ángeles y David, se sentaron a seleccionar el mejor hongo y dejar semilla para próximos años; había que recordar el paraje.

Era el descenso y aún íbamos encontrando a nuestro paso más hongos de color azul. Decía María de los Ángeles, son tiernitos, su color azul intenso, tenían pocas horas de haber brotado con la lluvia de la mañana.

Se entrega al Ejecutivo pre proyecto de Ley de Cultura

Libros
Libros

Por Elsa Castorela Castro

De entre los movimientos socio culturales en el estado de Morelos destaca Cultura 33, cuyos integrantes entregaron ya al Ejecutivo Local el pre proyecto de Ley de Cultura, resultado de un trabajo de más de dos años de consulta para elaborar la iniciativa que tiene por objeto garantizar y promover el ejercicio de los derechos culturales de los habitantes de la entidad.

El documento es el resultado de las propuestas de artistas, gestores, promotores culturales, ciudadanos que generan y se benefician de la cultura en sus comunidades.

En el contenido del documento destaca “garantizar que todos los habitantes del estado puedan ejercer plenamente sus derechos culturales, sin discriminación de ninguna especie, de manera tal que la difusión y promoción de las actividades culturales comprendan en forma democrática, equitativa, plural y popular a los diferentes sectores de la población y a las diversas zonas del territorio estatal y municipal”.

El escrito tiene en consideración: respetar y promover la identidad y a la diversidad cultural de los individuos, poblaciones y agrupaciones de personas, comunidades y pueblos indígenas y originarios, garantizando el derecho al desarrollo de la propia cultura y la conservación de las tradiciones enriquecedoras de la tolerancia, solidaridad y valoración de los pueblos del estado.

Asimismo, en el pre proyecto se expone que la ley tiene como objetivo “garantizar que la diversidad de las expresiones culturales se desarrollen y evolucionen libremente sin censuras de ninguna especie y cuidar que dichas manifestaciones se realicen conforme a la normatividad vigente”.

Se incluye, también, la protección de las zonas bioculturales que podrán comprender: “formaciones físicas o biológicas, geológicas y fisiográficas, espacios que constituyan el hábitat de especies animal y vegetal, bosques, cerros, monumentos, cuevas, rutas de peregrinación, lugares históricamente reconocidos como sitios sagrados, plazas o áreas abiertas de uso social, espacios de trabajo familiar o comunitario y demás de naturaleza análoga”.

Se define a una Zona Biocultural Protegida como “diversos bienes culturales y naturales,  por contener valores relativos al ecosistema, hábitat, uso tradicional festivo, ritual, religioso, representativo de una o varias identidades y son considerados indispensables para la sobrevivencia cotidiana, así como para la expresión sociocultural de uno o varios grupos sociales, comunidades o pueblos asentados en el Estado de Morelos, en ejercicio de sus derechos humanos, culturales y ambientales”.

El equipo de consulta y redacción del documento estuvo conformado por ciudadanos comprometidos con el desarrollo cultural del estado de Morelos: Gustavo Garibay, Helena Noval, Sinaí Arce, Alma Benítez, Bárbara Martínez, Gerardo Ramírez, Marco Tafolla, Alejandra Rangel, José Miguel Rueda; la asesoría técnica y jurídica de Bolfy Cottom y Jacinto Pino.

El pre proyecto de ley, de Cultura 33, es un instrumento jurídico cuya normatividad se sostiene y legitima con la voz y aspiraciones de la ciudadanía a través de los foros de consulta.