Un día con seis acusados por delincuencia organizada y secuestro

Audiencia en juicio oral
Audiencia en juicio oral

Por Máximo Cerdio

A las siete y media de la mañana, la calle Morrow apenas va despertando, sólo hay algunos vendedores de comida limpiando los locales y el barrendero que recoge los montones de basura de las esquinas.Unos minutos después llega, en contrasentido, un autobús del CERESO y se para frente a la puerta del estacionamiento de los juzgados; ésta es automática y se abre. De la puerta trasera del camión bajan seis personas vestidas de beige y se introducen al edificio, flanqueados por custodios que portan armas largas.

Son las nueve y quince de la mañana y en una de las siete salas de los Juzgados de Primera Instancia de Control y Juicios Orales está programada una audiencia. Hay una secretaria, dos agentes del Ministerio Público, que representan a la sociedad. Ahí mismo, hay seis acusados: una mujer, un joven y cuatro hombres, al parecer todos son familiares y fueron aprehendidos por los delitos de delincuencia organizada y por secuestro; ellos y sus abogados están sentados juntos, a una distancia de seis metros aproximadamente del escritorio donde estará el juzgador. Al lado de los acusados sólo hay dos mujeres vigilantes y un custodio.Todo dividido por un corralito de madera con sillas para el público.

Hace cuarenta minutos, las seis personas de beige fueron conducidas, de dos en dos, por los custodios desde la planta baja al cuarto nivel por las escaleras, ya que ellos no pueden usar el elevador. Iban esposados y encorvados; no se desplazaban de manera lenta, ni siquiera de manera normal, los llevaban de prisa.

Audiencia en juicio oral
Audiencia en juicio oral

Para quienes acuden a estos juzgados a realizar algún trámite o pedir información, el hecho del traslado de estas personas por los custodios llama la atención y atemoriza.

–¡Qué horror! –Dijo una mujer que se replegó a la pared cuando los custodios y los reclusos pasaron por las escaleras, de prisa.

–¿No son muy pocos policías para tantos criminales? –Alcanzó a preguntar cuando el grupo se introdujo a la sala de audiencias.

A las nueve y veinte entra una mujer robusta y se sienta en el escritorio del juzgador: es la jueza. Los engranes de la maquinaria de la Justicia comienzan a moverse. Pasa lista de los comparecientes y, en seguida, explica a los acusados que pueden optar por un procedimiento abreviado en el que si se les declarara culpables podrían recibir una pena mínima. Su voz es potente y su tono parece de regaño.

–¡Están entendiendo lo que les estoy explicando! –grita la mujer de negro ante el silencio de los comparecientes.

–Entendemos –responde un hombre que al parecer es el padre del joven y la mujer– pero no podemos declararnos culpables por algo que no hicimos.

En el área del público hay diez personas. Dos mujeres permanecen alejadas en los últimos asientos de esa sección. Se dicen algo entre ellas, muy en silencio; la jueza tiene un oído tan poderoso que percibió, hace un momento, el sonido de la cámara de un fotógrafo al cual regañó por tomar fotos sin su anuencia…

La juzgadora pospone la audiencia, ya que hay un juicio de amparo interpuesto por uno de los acusados. Explica a los comparecientes que a pesar de la existencia del juicio de garantías la audiencia se puede llevar a cabo para el promovente y para los demás acusados, pero necesitan dar su consentimiento. Los seis acusados manifiestan su voluntad de que la audiencia se posponga y la jueza señala nuevo día y hora para su desahogo.

Antes de abandonar la sala de audiencias, la mujer de negro alcanzó a tirarle con sus ojos dos pedradas al fotógrafo regañado.

–Ésta fue una audiencia peligrosa, había seis secuestradores. ¿Por qué la jueza no llevó a cabo la audiencia en el reclusorio? Preguntó una joven asistente.

–Es facultad de la jueza decidir si se trata de Código rojo o no, es decir, si por la peligrosidad de los acusados o por el riesgo de que quieran rescatarlos, la audiencia se tenga que realizar en el CERESO, respondió un reportero.

–¿Ha habido casos?

–Sí, uno, el año pasado; el de Cesáreo Adrián Arias, alias “La Guajolota”, presunto líder del Cartel Pacífico Sur (CPS), detenido junto con otros sujetos en un bar de la colonia Centro. La audiencia de vinculación se tuvo que llevar a cabo en el reclusorio de Atlacholoaya porque alguien dio el pitazo de que intentarían rescatarlo.

Bloquean productores agrícolas Avenida Morelos

Cierran  prodcutores  vialidad
Cierran prodcutores vialidad

Por Magda García

Cuernavaca, Morelos; 13 de marzo de 2014. Por segunda ocasión en lo que va de esta semana,  50 productores agropecuarios de Cuernavaca bloquearon la Avenida Morelos por falta de apoyos e irreglaridades en la dirección de fomento agropecuario y rural municipal.

El vocero del Consejo Agropecuario de Cuernavaca, Jorge Hernández García, acusó  al titular de la Dirección de Fomento Agropecuario y Rural de  varias irregulares en la consolidación y licitación de un pozo de agua en Buena Vista del Monte; amagaron que en caso de que haya nula respuesta a sus peticiones realizarán bloqueos en distintas zonas de Cuernavaca.

Hernández García aseguró que el funcionario desvía recursos y apoyos para los productores y beneficia solo a personas a fines con su partido político, sin embargo nunca mostró pruebas para acreditar dichos acusaciones.

Entre los productores que participaron en la manifestación y bloqueo se encuentraban los responsables de las actividades de acuacultura, apícolas, fúngicos, pan artesanal, viveristas y productores de aguacate.

Inseguridad en las salas de juicios orales

 

Traslado de reos
Traslado de reos

Por Máximo Cerdio y Magda García

Para cuidar un edificio donde asisten a declarar acusados por delitos graves como violaciones, homicidios y secuestros, los Juzgados de Primera Instancia de Control y Juicios Orales, emplean a tres vigilantes.

Éstos no tienen adiestramiento especial para resguardar el lugar de cinconiveles, es personal de seguridad común y corriente como el que trabaja en cualquier oficina de gobierno: portan nada más un tolete y gas pimienta.

Aunque los acusados están bajo la responsabilidad de los custodios –que portan armas largas– del Centro de Readaptación Social (CERESO) Morelos, desde que salen del reclusorio, durante el trayecto a las audiencias, dentro de las salas, mientras comparecen ante el juez, y hasta que los retiran de la audienciahacia la camioneta o el autobús que los espera para llevarlos de regreso al reclusorio.

Sin embargo, a las personas que pasan por esa calle o trabajan o viven cerca del recintosí les afecta tanto el movimiento de reclusos como la poca vigilancia del local.

Tienen miedo

El edificio con siete salas donde se realizan de13 a 35 audiencias de lunes a viernes, se localiza en el número 17 de la calle Dwight W. Morrow, entre las arterias José María Morelos y Pavón, Lerdo de Tejada e Ignacio Comonfort.La circulación es de poniente a oriente, sin embargo, muchas veces el camión que traslada a los procesados entra en sentido contrario a la vialidad para dejar a los internos frente al edificio: el automotor es muy grande y no puede dar vuelta a la derecha si circulara por avenida José María Morelos y Pavón; por ello, la calle Morrow queda totalmente bloqueada, paralizando la circulación de calles contiguas.

Una mujer que vende jugos cerca de los juzgados reconoció que aun cuando ha visto que los acusados van bien resguardados y no le afecta en las ventas el cierre de circulación, sí seatemoriza porque se puede soltar una balacera o una fuga.

Un trabajador de un estacionamiento dijo que la operación de lunes a viernes de los juzgados no afecta de ninguna manera sus actividades, “es raro que cierren, sólo cuando traen a muchos. Hay más seguridad en la calle porque hay muchas patrullas”, precisó.

A su vez, estudiantes de una academia de belleza contigua dijeron que “bajan a muchos reos peligrosos y da miedo”.

Una maestra de esa escuela señaló que las labores de las salas de juicios orales las afecta en el sentido de que cierran la calle cuando bajan a los presos, pero las beneficia en el sentido de que hay más vigilancia: “hace tiempo nos asaltaron. Ahorita como están las cosas en Cuernavaca, no nos da miedo ver soldados o policías y por los reos no nos preocupamos”, explicó.

Un empleado de un negocio cercano a los juzgados manifestó que éstos si afectaban porque impiden el paso peatonal con su vehículos oficiales estacionados en la banqueta.“Y claro que da miedo, porque no hay suficiente seguridad con los reos y pueden escaparse o alguien que quiera venir a matarlos y nos pone en riesgo a todos”, aseveró.

La mamá de un estudiante de quinto año de la Escuela Primaria Enrique Pestalozzi, ubicada a una cuadra del tribunal, admitió que sí tenía temor de que algún procesado escapara y hubiera una balacera cerca del plantel educativo. “Hay muchísimos niños; y si el preso y los policías se meten a la escuela, no quiero imaginarme…”, señaló.

Un mesero de un restaurante localizado casi enfrente de las salas dijo que cuando llegan a declarar muchos acusados, el negocio recibe menos comensales, porque se congestiona la calle. “El otro día se quería escapar uno, pero no lo logró. No me siento seguro”, aseveró.

 

El tráfico y la gente en Juicios Orales
El tráfico y la gente en Juicios Orales

En cinco años sólo un intento de fuga

Uno de los tres vigilantes de las salas de juicios orales,que se negó a ser entrevistado, contó que en losaños que lleva trabajando en esos juzgados sólo ha habido un intento de fuga.”Se escapó, el año pasado; quiso salir corriendo por la puerta principal y lo detuve”, explicó.

 

La policía procesal, en el olvido

En septiembre de 2012, Nadia Luz Lara Chávez, magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), a cuyo cargo están los Juzgados de Primera Instancia de Control y Juicios Orales, dio a conocer que había un proyecto de creación de la Policía procesal, integrada por 53 elementos para custodia en las audiencias, para dar la seguridad que merecen los operadores del sistema de justicia oral adversarial.

En aquella fecha, la presidenta del TSJ indicó que quizá en 2013 se podría poner en marcha tal proyecto, “una vez que Graco Ramírez Garrido Abreu, como gobernador constitucional, aborde el tema en la agenda del Consejo Estatal de Seguridad Pública”.

Sin embargo, hasta el día de hoy y desde el año 2009, que comenzaron a funcionar las salas de juicio oral, el tema de la policía procesal permanece olvidado.

 

Sin presupuesto para crear la policía procesal

El Poder Judicial espera que las secretarías de Gobierno y de Seguridad Pública estatal destinen el recurso presupuestal para la consolidación de la policía procesal.

El magistrado del Tribunal Superior de Justicia e integrante del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial, Rubén Jasso Díaz, explicó que, aun cuando en muchas reuniones entre los poderes Ejecutivo y Judicial se ha evidenciado que es urgente la creación de este grupo, hasta el momento no se ha concretado por falta de presupuesto. “Hace falta dinero para la operatividad, para la emisión de la convocatoria y algo muy importante: que la gente se inscriba para participar o ser parte de la policía procesal», señaló.

Estado policial frágil

El funcionario judicial reconoció que por la falta de capacitación, en 2013 en los Juzgados de Primera Instancia de Control y Juicios orales, ubicados en la calle Morrow, un imputado que fue llevado a audiencia intentó fugarse mientras iba al baño; situación que a decir de Jasso Díaz no se consumó por un acto meramente casual, puesto que uno de los actuales vigilantes cerró la puerta segundos antes de que el procesado lograra su cometido.

«Hemos tenido intentos de fuga que han sido detenidos por nuestro personal, al cual de una u otra forma se le ha dado la capacitación mínima.Afortunadamente no ha pasado a mayores», dijo.

Fuman mariguana durante los traslados a las audiencias

Jasso Díaz detalla que a este incidente de intento de fuga se suma que los custodios o elementos preventivos de la policía estatal que trasladan a los indiciados no detectan que los reclusos han llevado dentro de sus pertenencias sustancias toxicas, como marihuana, para fumar.

«Nos hemos percatado que antes de que los imputados ingresen a audiencia hay olores a marihuana, por lo que nos urge tener un control sobre este punto», precisó.

Cuántos policías procesales se requieren

El magistrado puntualizó que el número idóneo para las tareas de policía procesal debe ser mínimo de 140 elementos, para que 70 por cada turno realicen las labores encomendadas; sin embargo, este número dependerá del presupuesto que se destine para la creación de dicho grupo especial.

«Lo que necesitamos es tener ya esta policía procesal, para que esté únicamente dedicada a atender los juicios orales; nos urge estar con gente que cuide a las personas que van, familiares, público en general, secretarias de acuerdo y jueces», aseveró el magistrado Rubén Jasso Díaz.

 

Guadalupe Salgado, por el desarrollo rural sustentable de las comunidades

Guadalupe Salgado Rivera, la agronomia su pasión
Guadalupe Salgado Rivera, la agronomia su pasión

Por Elsa Castorela Castro

El reto cómo apropiarse de una comunidad para impulsar su desarrollo rural sustentable y sostenido fue el desafío de su vida profesional; y ahí estaban listas las comunidades deTetela del Monte, Santa María y Buena Vista del Monte para caminar con  las mujeres y hombres del campo de estos pueblos localizados al norponiente  de Cuernavaca.

Guadalupe Salgado Rivera, ingeniera agrónoma, originaria de Taxco, que vio en Morelos la oportunidad de desarrollarse en lo que ella más ama, la agronomía, dejó la venta de  plata que le generaba importantes ganancias para incorporarse a la asistencia técnica agropecuaria.

Para Salgado Rivera, el desarrollo rural es el avance de las comunidades en lo económico, en lo productivo y sustentable.Esto es que exista capacidad para cultivos orgánicos, aunque haya quien suponga que es retroceder, porque nuestros antepasados así producían, pero no es así; hoy en día los productos orgánicos tienen mejor precio, asegura.

Al hablar de desarrollo pueden surgir interrogantes; desarrollo sostenible significa que una familia debe producir lo que consume y vender los excedentes para adquirir lo que no puede producir, pero además tendrá para educación, salud y cubrir otras necesidades.

Cuenta Rivera Salgado que desde 1992 se ha dedicado a la asesoría en la producción de alimentos, a veces en las dependencias gubernamentales, otras veces en fundaciones o empresas campesinas; sin embargo, nunca ha abandonado a las comunidades que han sido el desafío de su profesión, probar que los pueblos son capaces de lograr calidad de vida.

Recuerda que los pueblos del norte sembraban principalmente maíz, en especial el nativo, a raíz de un  intercambio de experiencias en Hueyapan, los productores de Tetela del Monte, comenzaron a sembrar aguacate y ahora están en un proceso para exportar el producto; para ello han tenido que pasar varios años.

Ha acompañado a mujeres en la gestión para mejorar sus casas; posteriormente, en  proyectos productivos como cocinas económicas, papelerías, tiendas de abarrotes, entre otros planes.

Para ella, las carreteras ciertamente propician una mejor comunicación entre los pueblos, aunque existe una gran contradicción en sí mismas; una vez que ya se tienen, entran a los pueblos la venta de refrescos, la comida chatarra y el pan industrializado que tiene más costo que el propio que producen localmente. Este es el costo del desarrollo.“¿Esto es progreso?” Se pregunta.

Josefina y María Ángeles, cuidadoras del agua y el ambiente

Angela y Josefina, cuidadoras del agua
Angela y Josefina, cuidadoras del agua

Por Elsa Castorela Castro

Temixco. Cuidadoras del agua y el ambiente, Josefina Ramírez Chávez y María Ángeles Gutiérrez Vences, dieron la batalla en contra del establecimiento del tiradero de basura en la barranca Loma de Mejía; ahora se movilizan para que la barranca de El Limón, vuelva a llevar sobre en su cauce, las aguas limpias y cristalina de otras épocas.

La barranca El Limón, sufre las consecuencias de la contaminación que provoca el desarrollo habitacional en las lomas de Pueblo Viejo, enclavado  al norponiente de este municipio, cuya mayor afectación es el río Apatlaco.

Durante un recorrido por la barranca,  las mujeres me mostraron el grado de contaminación con heces fecales que bajan de las unidades habitacionales de Casas Geo de Campo Verde, lugar en donde se planea construir un total de 48 mil casas, cuyos drenajes irán a la mencionada barranca.

Josefina y María Ángeles, han denunciado los altos niveles de contaminación en esa hondonada; sin embargo, hasta el momento, la Comisión Estatal del Agua, les ha informado, a través de su Secretario Ejecutivo, Juan Carlos Valencia Vargas, que ahí no existe contaminación. Ello, pese a que sobre las piedras y dentro del agua, se observan los tonos cafés con que se cubre el cauce.

En el trayecto, las dos mujeres compartieron su conocimiento sobre la medicina tradicional que en esa región ha sido  utilizada para curar  las enfermedades que los afecta: huizaches, jarillas, cazahuates para los hongos, las flores que además adornan el paisaje, alimento para las abejas, chivas de coahuilotes,  prodigiosa y epazote, que se reproducen sobre la ribera de la barranca.

Entre sus quehaceres domésticos y su trabajo en sus pequeños negocios, se dan el tiempo para la gestión, ir a visitar enfermos y curar cuando se pueden utilizar las plantas medicinales que ellas conocen  y  se localizan en los campos de cultivo.

Casi es primavera y sobre las orillas de las calles aún se mantienen fuertes y vigorosos  los  “tomatitos” silvestres de color naranja con los que se hace una deliciosa salsa con chiles que ellas mismas cultivan. Comimos carne seca, salsa de ciruelas  y otros  alimentos que la propia naturaleza nos ofrece.

Historias de lucha

En el año 2010, la barranca El Limón recibió una de las más grandes contaminaciones; tiraron en ella  ácido muriático, que provocó la muerte  de peces y ranas.

Ese hecho fue un duro golpe para la comunidad y ellas lo denunciaron; sin embargo, la Procuraduría Federal de  Protección al Ambiente nada hizo por castigar a los responsables.

Era el mes de abril de ese año cuando ocurrió el daño ambiental que repercutió con la falta de agua en las comunidades de Pueblo Viejo y la colonia Azteca. Transcurrió más de un mes sin que fueran atendidas sus demandas, fue hasta que cerraron la carretera federal, que cruza el centro de Temixco, cuando se resolvió la falta de agua.

Ahora, aunque ya tienen agua, está el riesgo de que los acuíferos ya no se recarguen con las lluvias debido a tantas casas construidas y las que faltan, el pozo de agua será insuficiente para abastecer a todas las colonias empezando por la Azteca y Morelos.

Dedican su tiempo a cuidar a viejitos, pocos reconocen su esfuerzo

Asilo
Asilo

Por Chris Nicolás

No son destacadas políticas ni afamadas deportistas o empresarias, tampoco premiadas profesionistas o activistas; son mujeres que se dedican a cuidar a ancianos en situación de pobreza o de abandono.

Doña Tere, Andrea, Lupita, doña Raquel y Xóchitl entregan su tiempo, cariño y paciencia a personas de la tercera edad que viven en un asilo que se sostiene con donativos.

Ellas son trabajadoras de la Fundación de Ayuda para Ancianos “Las Palomas” casa hogar, ubicada justo atrás de la iglesia de “Gualupita”, del barrio del mismo nombre en Cuernavaca; y aunque perciben un sueldo, más que ir a trabajar, van a cuidar y a consentir a los 30 abuelitos que por múltiples motivos llegaron para quedarse en el albergue.

Las cinco, auxiliadas de vez en vez por practicantes de enfermería, son las que están allí con ellos, en pie de lucha por devolver un poco de alegría a los viejitos y muchas veces para alentarlos a seguir viviendo, para mostrarles porqué la vida es bella y que a pesar de estar en un asilo, no deben dejarse caer.

Ellas son sus enfermeras, sus amigas, en algunos casos, son la única familia que les queda a los ancianitos y aunque sus jornadas laborales son de 8 horas, a veces no les importa quedarse hasta 12 horas; en ocasiones pasan más tiempo con ellos que con su propia familia.

Prácticamente se convirtieron en el consuelo de los viejitos, en su hombro para llorar, en su mano para apoyarlos a salir avante, pero también son las que los hacen reír; son las que escuchan sus historias de antaño de hace casi un siglo.

Fungen como enfermeras, los bañan, los peinan, los visten y les cocinan.

Doña Tere: Lo hago con dedicación

Teresa Aloé Guzmán, “Doña Tere”, es la que lleva más de tres lustros dedicando su vida al cuidado de las personas de la tercera edad en el asilo. Por  más de 16 años, ha pasado más de ocho horas diarias y ocasionalmente ha doblado turno para atender a los abuelos.

“Yo lo hago con dedicación porque estos viejitos se ganaron mi corazón. Aunque tenemos nuestros consentidos, porque son los que más se dan a querer, a todos los tratamos humanamente; ellos son nuestros viejitos”, presume Doña Tere.

Ella aún tiene a sus padres de 87 y 84 años consigo, y asegura que así como trata a sus progenitores, trata a “sus viejitos”, porque espera que así los traten todos e, incluso, cuando ella envejezca, anhela que la traten de la misma manera.

Andrea Salgado: Son parte de mi familia

Andrea Salgado Martínez, labora allí desde hace poco más de siete años y  también por casos extraordinarios regala más de su tiempo para cuidarlos.

Coincide en que los ancianitos se volvieron parte de su familia, tan es así, que cuando ha llegado a fallecer alguno, la tristeza la invade y las lágrimas escurren por sus mejillas.

Así relata, con los ojos húmedos, a su Juanita; una viejita que murió el reciente 4 de marzo y que fue olvidada por sus familiares en el asilo.

“Juanita se dejó caer, era de edad avanzada, pero aún tenía fuerzas y no quiso luchar. Ya no quería comer, todas le rogábamos para que tomara sus papillas y sus juguitos, pero se negó y hoy falleció”, lamentó Andrea, al igual que otra viejita, compañera de cuarto de Juanita, de quien brotaron lágrimas al tocar el tema de la difunta.

 

Raquel Gallego, siempre altruista

Raquel Gallego Torres, es otra gran mujer que por mucho tiempo se había dedicado a acompañar a los ancianitos, pero sólo cubría vacaciones. Desde hace dos años logró conseguir el trabajo de planta.

Recuerda que en algún momento fue voluntaria por parte de su iglesia, para llevar víveres a los más necesitados y así conoció el albergue “Las Palomas”.

“Pero cuando tuve más acercamiento, fue cuando mi mamá quiso conocer el asilo: le gustó y se quedó. Aunque fue sólo por una semana que quería prácticamente salirse un rato de la casa”, comenta entre risas.

Cuando estaba aquí, señala, decía que cuando necesitaran a alguien para venir a cuidar a los viejitos, a tender sus camas y a bañarlos, su hija les podría ayudar. Entonces fue que contactaron a doña Raquel para que se uniera al grupo.

Lupita, enfermera

Quien lleva tan sólo nueve meses en el equipo de cuidados es Guadalupe Lorenzo Reyes, Lupita, como le dicen los viejitos. Confiesa que siempre había querido ser enfermera, pero sólo tuvo la oportunidad de estudiar primeros auxilios; sin embargo, hoy puede hacer todo lo que hace una enfermera y su sueño prácticamente se hizo realidad: ayudar a cuidar y a mejorar la salud de los que lo necesitan.

Xóchitl López, cuida sueños

Xóchitl López Salgado es quien se queda todas las noches a dormir con los viejitos, a velar sus sueños, auxiliarlos en cualquiera de sus necesidades, a suministrar su medicamento y a encargarse de que pasen una excelente noche en el asilo “Las Palomas”, fundación que se sostiene gracias a la beneficencia pública.

Estas cinco mujeres nunca reciben un reconocimiento, nunca reciben un regalo. En épocas navideñas y días festivos, algunos grupos sociales llevan obsequios a los viejitos. Acaso, a veces, reciben una taza con chocolates en navidad y ese es el único presente en todo el año.

Ellas son las 5 fantásticas, las que tienen paciencia, amor y dedicación para cuidar a “sus viejitos”, como ellas los llaman.

Piden artistas inversión pública para desarrollo de comunidades y recuperación de la paz

 

Yautepec de Altamirano
Yautepec de Altamirano

Elsa Castorela Castro

Yautepec. Artistas, intelectuales y organizaciones sociales de varios estados de la República y del extranjero firmaron el Manifiesto Ciudadano por la Paz en Morelos,  en el cual se exige la participación ciudadana incluyente en temas de seguridad ante la actual situación de violencia en la entidad.

El documento,  signado también por representantes de la cultura de 11 países de América Latina, Europa, Estados Unidos y Canadá, expresa a las “autoridades federales, estatales y municipales: que la paz es una construcción colectiva, viene del sujeto y forma parte en la vida cotidiana de la comunidad, es un pacto no escrito, un consenso que deriva de las buenas relaciones entre las persona, la paz es el fruto de la justicia”.

Con más de 300 firmas, el Manifiesto Ciudadano por la Paz en Morelos, propone la elaboración de un plan emergente de seguridad que incluya mecanismos de rendición de cuentas, cultura,  artes  y un desarrollo en todos los sentidos; comenzando por las zonas con mayor índice de violencia: Yautepec, Cuernavaca, Cuautla, Tepoztlán, Jiutepec y Temixco.

No queremos acciones de caridad o clientelismo, ni megaproyectos en beneficio de unos pocos, debe orientarse la inversión pública hacia el desarrollo de las comunidades y la recuperación de la paz, apunta el documento.

El escrito propone la integración de un Consejo Ciudadano de Seguridad donde se trabaje coordinadamente con los  cuerpos de seguridad junto con las áreas de desarrollo social, salud, educación, cultura, economía, desarrollo agropecuario, turismo y de trabajo, ausente de partidismos y protagonismos políticos.

El documento, en 10 puntos,  expone: “Sí a la esperanza y no al miedo; sí a la seguridad como bien colectivo y no a la corrupción, a la incompetencia y a la impunidad de las autoridades; sí al trabajo conjunto entre hombres, mujeres, niños y jóvenes para la construcción de una sociedad pacífica y no a la criminalización de la ciudadanía, a los “levantones” a los que son sujetos por parte de las fuerzas de seguridad y a la fabricación de culpables para engrosar estadísticas de “crímenes resueltos”.”

“Somos muchos los que buscamos el bienestar social y nos guiamos por el camino honesto y constructivo; son pocos los que rompen la armonía y promueven una sociedad violenta y criminalizada. Es tiempo de una resistencia civil y pacífica. Es tiempo de pasar otra vez del miedo a la acción y a la esperanza”, cierra el manifiesto.

Cultura para abatir la delincuencia

Rock Star, cultura musical
Rock Star, cultura musical

Por Elsa Castorela Castro

Yautepec.-“Encuentro de la cultura con todos” es lema del Festival Tzenzontle y que, desde enero del presente año, recorre las comunidades de este municipio.Los últimos domingos de febrero y el primero de marzo, se presentó en el zócalo de esta cabecera municipal con la participación de artistas locales.

Este festival, también de una manera  discreta, hace denuncias contra actos delictivos que colocan a esta localidad entre las de más alto índice de delincuencia y violencia, que la comunidad artística trata de combatir a través de la organización cultural.

Los talentos del Tzenzontle recorrieron los municipios de Jiutepec y Tepoztlán, además de las comunidades de Yautepec.Aquí, dondese inspiró Ignacio Manuel Altamirano para escribir la novela El Zarco, cuya narrativa describe a Yautepec,  “como una población de tierra caliente cuyo caserío se esconde en un bosque de verdura”… “donde los naranjos y limoneros florecen en todas las estaciones”.

El Festival Tzenzontle realizará su IV edición los días 24, 25 y 26 de abril y, a partir de 12 al 31  de marzo, presentará en escuelas la serie de conferencias “El Tzenzontle a conciencia. Esto, con la participación del Movimiento Cultural Tzenzontle, Grupo Cultural Yautepec A.C y el Centro de Investigaciones Biológicas Cuerpo Académico de Unidades Productivas Tradicionales de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Con temas como: construye tu cama biodinámica, cultivos de alimentos orgánicos; uso de los hongos; la percepción de las mujeres campesinas del cambio climático en Yautepec; importancia de las plantas acuáticas, uso y manejo de reptiles, mitos y realidades de los reptiles, conservación de recursos naturales; cactáceas; elaboración de compostas, entre otros temas, que abordaran los investigadores del CIB.

Los planteles sedes son: en Colegio de Bachilleres de Oacalco, Preparatoria Alberto Rojas Andrade y Escuela Secundaria Técnica 33.

Uno de los principales organizadores, César Ortiz Triana, indicó que Yautepec podrá librarse de la delincuencia sólo a través de la cultura y con la participación de la comunidad artística que, desde luego, ha aportado su talento para la buena realización del festival Tzenzontle.

 

Al descubierto, investigación deficiente de la PGJ

Justicia
Justicia

Por Carlos Quintero J.

Era la primera audiencia de treinta programadas para desahogarse ese miércoles 26 de febrero del 2014.La gente aún llegaba a la sala cinco, cuando el reloj digital marcaba las 7:20 de la mañana.

Dos abogados de la defensoría de oficio y tres agentes del Ministerio Público se encontraban en el estrado, mientras en el área del público otros cuatro litigantes esperaban atentos con la esperanza de tomar el caso.

Laila, una joven que representaba menos de los 18 años de edad que dijo tener; era imputada por el delito de posesión de vehículo con reporte de robo y delitos contra la salud en la modalidad de narcomenudeo.

Ella, una mujer delgada, tez blanca, cabello largo recogido, vestía un suéter ligero de color café y una falda corta beige, propia del uniforme de las internas del penal.

Las miradas se entrelazaban entre Laila y su hermana, esta última otrora pareja sentimental de Julio César Radilla Hernández, alías «El Negro», señalado como líder del Cártel del Pacifico Sur (CPS).

En esta ocasión, compareció ante el juez de control de garantías para saber si finalmente sería vinculada a proceso por los delitos que la fiscalía había elaborado en la audiencia de formulación de imputación del lunes 24 de febrero.

Esa jornada, la agente del Ministerio Público dio a conocer que dos días antes, el viernes 21, Laila había sido aprehendida a bordo de una camioneta de lujo GMC Terrain 2013, color blanco, sin placas de circulación con reporte de robo.

Alrededor de las 20:30 horas, elementos de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro arribaron al domicilio ubicado en el Condominio Bugambilias, en la calle Camino Antiguo a Tepoztlán de la colonia Buena Vista de Cuernavaca.

Al realizar la revisión al automotor, los agentes de antisecuestro no pudieron confirmar si era robado; por tal motivo solicitaron el apoyo de elementos del grupo de recuperación de vehículos para que ellos lo determinaran.

La camioneta GMC, valuada en más de 630 mil pesos, se encontraba relacionada con la carpeta de investigación FRV01/3530/2013, iniciada con fecha 4 de noviembre de 2013, y se encontraba en el cajón de estacionamiento del condominio.

Una empleada doméstica y un trabajador de mantenimiento del edificio fueron interrogados por los agentes y confirmaron que el departamento era propiedad de Leila y su esposo Héctor «N», mismo que era buscado por el delito de secuestro.

Los agentes ingresaron sin orden de cateo al inmueble y encontraron una caja fuerte oculta en un armario y en el interior había más de 279 gramos de cocaína, una cantidad distribuida en bolsitas, según el argumento de la fiscal del estado.

Los agentes también allanaron otra casa ubicada en la colonia Santa María Ahuacatitlán, en donde aprehendieron a la madre de Héctor, María Estela «N», una mujer propietaria de tres pipas que realizaban el servicio de trasporte de agua potable.

Días después, el jueves 27 de febrero, la mujer rindió su declaración ante un juez de control y, según su versión, los policías ministeriales llegaron a su casa y derribaron la puerta.

Tras revisar el inmueble y no encontrar a Héctor, se retiraron del inmueble; pero la mujer los encaró y amenazó con presentar una denuncia en su contra por daños.

Los elementos le dijeron a la mujer que los acompañara para que ella presentara su denuncia; sin embargo, fue detenida y puesta a disposición del agente del Ministerio Público por el presunto delito de Homicidio doloso al cometer secuestro.

–Yo no sabía por qué motivo y jamás me quisieron decir nada, sólo me dijeron que ya me enteraría –expresó la mujer; y agregó que conoció de su acusación hasta la audiencia de control de detención.

El agente del Ministerio Público solicitó a una jueza de control de garantías la vinculación a proceso en contra de María Estela por tener a su nombre un teléfono celular que fue utilizado en el caso de un secuestro.

Se trata del caso relacionado con la carpeta de investigación FLP/617/2012 en agravio de César «N», vecino del municipio de Yautepec y quien fue privado de su libertad la mañana del 8 de noviembre de 2012.

Mediante una llamada telefónica realizada, supuestamente, por una mujer al padre de la víctima, se le exigió un pago de 200 mil pesos a cambio de la libertad de César.

El hombre realizó un pago de 100 mil pesos, pero su hijo nunca fue liberado.Por tal motivo, inició la denuncia correspondiente; hasta que el 14 de noviembre de ese año, el cuerpo del joven ingeniero fue encontrado en la cajuela de su auto Chevy, en la colonia Bella Vista.

El médico forense realizó el examen del cadáver de la víctima y determinó que había sido asesinado 72 horas antes, a causa de asfixia por sofocación.

Ante esta imputación, María Estela refirió que el teléfono con el cual se le relacionaba lo había perdido y el día en que ocurrió el secuestro, ella se encontraba en la ciudad de La Paz, Baja California.

La mujer dijo que había ido a visitar a su hijo Miguel Ángel desde el 9 de octubre y que regresó a Cuernavaca el 9 de diciembre de ese mismo año.

Presentó ante el juez los boletos del viaje que realizó y que mantenía archivados para justificar sus gastos ante Hacienda.

Aunado a esto, su hijo Gustavo y su hermana Mireya declararon que ella era una mujer trabajadora, que se mantenía del ingreso de los servicios de sus pipas «y que no tenía la necesidad de andar realizando actividades ilícitas”.

–Yo soy una mujer de trabajo. Yo no arriesgaría mi patrimonio por una cosa así ni en secuestro porque a mí me enseñaron a ganarnos el pan con nuestro trabajo –dijo en su momento la imputada.

Sin embargo, la jueza de control determinó vincular a proceso a la mujer para ser juzgada en un juicio oral.

Con respecto al caso de Laila, nuera de María Estela, ella fue puesta en libertad debido a que los agentes intentaron justificar con una orden de cateo que les fue otorgada después de que allanaron el domicilio.

El juez del caso observó deficiencias en la detención de la joven, que evidenciaban la planeación que realizaron los agentes ministeriales para inculparla, lo que reveló la falta de objetividad y deber de lealtad.

De acuerdo con información recabada, se conoció que Héctor «N», hijo y esposo de las mujeres, es investigado por su probable relación en el secuestro de César y otras actividades ilícitas relacionadas con la delincuencia organizada.

 

Negocios ilegales y protegidos

Bar
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Por Chris Nicolás

La situación actual de violencia e inseguridad que envuelve a la ciudad de Cuernavaca, en la que han ocurrido agresiones y asesinatos en los centros nocturnos, llevó al ayuntamiento capitalino a restringir los horarios extraordinarios a todos los negocios de “giro rojo” para inhibir la delincuencia en dichos lugares.

Sin embargo, de acuerdo a la Secretaría de Desarrollo Económico de Cuernavaca, existen alrededor de cinco mil negocios que expenden bebidas alcohólicas que operan en la ilegalidad y que son más susceptibles a sufrir algún acto delincuencial, debido a su falta de cumplimiento con las disposiciones necesarias por la ley y que generalmente son encubiertos por la corrupción.

Datos proporcionados por el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de Cuernavaca, Eduardo Salazar Aguayo, hasta a finales del 2013 se contabilizaron dos mil 179 establecimientos de giro rojo, es decir con venta de bebidas embriagantes y que están debidamente regulados. Estas cifras incluyen a: discotecas, restaurantes, restaurantes bar, antojerías, marisquerías, hoteles con servicio de restaurante bar, abarrotes, minisúper, tiendas de autoservicio, billares, cantinas y vinaterías.

Del total, aproximadamente 600operan como discotecas, bares y centros nocturnos, para los cuales, el alcalde Jorge Morales Barud anunció que serían eliminados los permisos para trabajar con horarios extraordinarios, debido a los hechos violentos de las últimas semanas.

Señaló que fueron muestra de que la delincuencia interviene principalmente en la noche y en establecimientos en donde comercializan bebidas embriagantes;estos  hechos “ponen en riesgo la integridad física y la vida de los clientes”, aseguró.

De esta manera, los bares y centros nocturnos dispondrían hasta las 3:00 de la mañana para expender bebidas alcohólicas, y  hasta las 4:00 horas para cerrar las cortinas del lugar. En caso de faltar a estas normas, las sanciones van desde multas desde 20 hasta mil salarios mínimos; en casos más graves se podría revocar definitivamente la licencia de funcionamiento.

Más allá de la restricción de horarios, existen muchos comercios que quebrantan las  disposiciones del Reglamento para Regular la Venta, Distribución y Consumo de Alcohol en el municipio de Cuernavaca; normas de seguridad, regulación de los locales y venta de bebidas alcohólicas que  deberían cumplir lo propietarios de dichos centros de esparcimiento.

Las principales infracciones en las que incurren, son venta de embriagantes a menores de edad, uso indebido de la vía pública, funcionar en horarios extraordinarios sin contar con la debida autorización y no contar con la licencia de funcionamiento o no haberla refrendado, es decir, operar en la ilegalidad.

Salazar Aguayo, dio a conocer que además de los dos mil 179 establecimientos de giro rojo legales, es posible que cerca de otros 5 mil negocios más estén trabajando sin una licencia de funcionamiento dada de alta en el ayuntamiento.Esto significa que, paralelamente, subsisten en la clandestinidad más del doble de este tipo de negocios, queestán localizados, principalmente, en la periferia de la ciudad como en las colonias Alta Vista, Acapantzingo y el poblado de Ocotepec.

Inspecciones y corrupción

Para detectar y clausurar expendios clandestinos o que no cumplen con todas las disposiciones oficiales, el pasado 18 de febrero, el alcalde de Cuernavaca anunció un periodo de inspecciones rigurosas en los centros nocturnos. De esta manera, aseguró que, en conjunto con la restricción de horarios, realmente se podrá inhibir la inseguridad y otros sucesos que estén relacionados con el consumo de bebidas alcohólicas.

No obstante, la corrupción ha envuelto a estos operativos de verificación de los centros nocturnos para evitar sanciones administrativas, multas y clausuras definitivas; hecho que el mismo secretario de Desarrollo Económico del ayuntamiento de Cuernavaca confirmó.

“Hemos tenido problemas con algunos inspectores que caen en la corrupción, pero es un problema de ambos lados: tanto del empresario que ofrece y del funcionario que recibe”, lamentó Salazar Aguayo.

Igualmente, un mesero de un bar ubicado en el centro de Cuernavaca, quien pidió reservar su identidad por miedo a represalias, reveló a Conurbados la manera en la que opera su jefe al momento de las revisiones.

«Es fácil, a veces un inspector nos avisa cuando hay operativos y es cuando tratamos de sacar a los menores de edad o sólo les pedimos su credencial de elector para dejarlos pasar; si no hay operativo, no siempre les pedimos”, admitió.

“Cuando no nos avisan–agregó– y llegan de “sorpresa”, (el encargado del lugar) siempre nos manda a atender bien a los inspectores. Les llevamos la mejor botella, les ofrecemos botanita en lo que los atiende el jefe.
Cuando baja a verlos, platican un rato y después, cuando se despiden, les da una lana. No sé cuánto, pero había escuchado que sí da algunos miles (…)”.

Aseguró que el bar en el que trabaja, sí cuenta con la Licencia de funcionamiento, pero no está refrendada desde 2013, lo que amerita sanción.

“Pero hay bares que están en esta zona que no tienen licencia de funcionamiento y aplican la misma, sino ya los hubieran clausurado”, dijo.

Es normal aceptar mordida

Con dicho testimonio, coincidió un ex trabajador del departamento de Licencias de Funcionamiento y que fungió como  inspector. Relató que es “normal” que pidan o acepten «mordidas» para no sancionar a los establecimientos.

“Estaba padre porque íbamos a los bares o antros y siempre nos daban un pomo. Había veces que ni siquiera había operativos y me iba con mis amigos a beber, y aplicábamos el charolazo«.

Competencia desleal: empresarios

Ante la notable aparición de tantos centros nocturnos clandestinos, el presidente de la Asociación de Discotecas, Centros Nocturnos y Bares, Andrés Remis Martínez, aseguró que este tipo de negocios merman las ventas de los establecidos, porque manejan otros precios más bajos que los normales.

“Ellos no pagan impuestos (licencias de funcionamiento, Hacienda, etcétera); muchas veces ni siquiera tienen licencia de usos de suelo y el negocio puede estar ubicado en una zona con riesgos, pero a los jóvenes no les importa porque pagan alcohol más barato, pero muchas veces es adulterado”, señaló.

Nosotros –subrayó– los empresarios de bares y centros nocturnos que realmente estamos en orden y forma con la ley, garantizamos que pueden acudir a nuestros negocios con la certeza de que cuentan con la debida seguridad. Nuestros precios tal vez no son los más baratos porque pagamos una serie de impuestos, pero pueden corroborar que no son bebidas adulteradas que pongan en riesgo su salud.

El titular del área de Desarrollo Económico de la ciudad de Cuernavaca, aseguró que buscarán de manera incansable acabar con la corrupción, ya sea por exámenes de confianza o por denuncias ciudadanas; y que todo aquel funcionario que incurra en cohecho, sea inmediatamente enviado a investigación y cesado de su cargo.

“Por el momento, hemos integrado células para realizar estos operativos con la Secretaría de Gobernación municipal, de Desarrollo Social, Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, para que en una célula se minimice este tipo de acciones de corrupción”, enfatizó Salazar Aguayo.